<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805</id><updated>2012-02-15T22:20:43.571-08:00</updated><title type='text'>Algunos cuentos...</title><subtitle type='html'>Cuentos que me pasan por la cabeza, como nubes.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>48</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-7957673838610963796</id><published>2011-12-11T03:37:00.000-08:00</published><updated>2011-12-12T02:15:32.130-08:00</updated><title type='text'>La habitación amarilla</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-jD0XyY-HAF4/TuSUET8fqmI/AAAAAAAABuI/s7hRark1alo/s1600/yellow1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="237" src="http://4.bp.blogspot.com/-jD0XyY-HAF4/TuSUET8fqmI/AAAAAAAABuI/s7hRark1alo/s400/yellow1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color: #7f6000; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Quizás es la ultima vez que nos damos cita en esta habitación que ya no es tan clara como solía, la llamábamos la habitación amarilla pero ahora ya no lo es, ya el sol ha desaparecido de nuestras vidas después de aquello, y solo entra una grisalla por la ventana y la lluvia que no para, desde semanas y semanas, Pedro de lado se ha encendido un cigarrillo ruso de contrabando, ahora todo es así, por debajo, a escondidas, y fumar ya es un delito como vestirse de rojo, ahora solo este color gris de muro triste, Pedro esta de paso dice, tengo que subir al Norte donde hay cada vez mas disturbios y yo siento que esta tarde algo acaba, dame un cigarrillo bobo y dime que te gusto aunque mi&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;pelo ya no sea aquel oscuro de alga como solías decir, ni el mío piensa Pedro encendiéndole este cigarrillo asqueroso pero es lo que hay, la lluvia afuera como un manto impenetrable y espeso, desde aquel día, desde cuando pero no sirve de nada, ya no hay los días como antes, ni las semanas, ahora son series, series con cifras y ahora nos toca estar en la serie C430b12, todo ha cambiado tanto, no llores ratita/ ratón bobo tú mismo/ vieja ratita sabia/ ratón estupido/ no será muy largo/ mentiroso/ solo unos meses/ ya no existen los meses pero los adjuntos de las series/ y su pelo alga ofrece una mancha de extrañas y misteriosas formas rodeando su cara ovalada a la Modigliani en esta habitación que Madame Dupuis nos ha alquilado pero amenazándonos de que ya no podría más, ahora estas serán solamente para los empleados del Ministerio de la reconstrucción sub-atómica, te acuerdas bobo de aquella cena después de una película aburridísima de Pasolini/creía que te gustaba Pasolini/ mentiroso bobo tú sabes que no me gusta/ que pasa con aquella cena idílica/&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;en &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Don Giovanni y te pregunté si creías, ¿crees Pedro que todo esto en un sueño? esto antes del Día C, la salsa tan rica con pimientos muy verdes, recordando a su padre de ojos tristes que sabia preparar unos espaguetis igual de ricos, y si todo esto fuese un sueño de alguien que nos esta soñando para no morirse de pena, se imagina aquí, en este restaurante tan lindo, mesitas con manteles de cuadrados, no seas boba pero quien va a soñar con dos tontos como tú y yo, no sé, quizás alguien que esta muy triste, y sus ojos sí que lo están, de tristes y desamparados pero todo esto se irá cuando estemos en la habitación de Madame Dupuis que siempre nos mira con aire conspiranoico, algo pasará y pronto dice desde hace mas de 6 meses, no seas bobo a veces creo que soy la proyección de algo, ando por la calle y es como si alguien me empujase con suavidad, como una mano invisible y me pregunto porque estoy andando en una calle que ni conozco, ni tengo ganas de visitar, en una ciudad que no reconozco tanto las cosas han perdido de su esencia&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;pero ahí estoy, parada enfrente de&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;escaparates de vidrieras sucias y oscuras de polvo, tiendas vacías, cerradas, paseantes que ya andan con los ojos semi cerrados la cabeza agachada, márchense que pronto susurra Madame Dupuis dándoles la llave de la habitación, no se queden aquí que esto, pero todo menos irse de esto porque esto es Pedro y yo en este pequeñito y amable restaurante italiano, no será muy larga mi ausencia miente Pedro, y si todo esto fuese un sueño sigo preguntando y esta habitación con nosotros fumando cigarrillos rusos que un amigo te ha vendido de escondidas, que ricos que son aunque sean asquerosos, tampoco se puede leer ni escribir ahora con la nueva ley, y sin embargo me has traído un libro de Cortazar que bueno que eres, el sueño de alguien triste en algún lugar que recuerda que antes del gran cataclismo, el Día C como dicen todo era, parecía sencillo, todo era bueno y simple y bello, un libro de Cortazar sobre una mesita de noche, un paquete de cigarrillos, unas manos acariciando un pelo de mar,&amp;nbsp;mi padre&amp;nbsp;tranquilizandome la frente, shhhhhh, tranquila nena, tengo sed, pronto pronto ahora no, luego, mi padre cerca de mí, has soñado nenita mía, mi padre se calla,&amp;nbsp;mi padre me acaricia la frente y yo tengo cuatro años y me acaban de operar de la apendicitis y estoy en una habitación muy amarilla.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-7957673838610963796?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/7957673838610963796/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=7957673838610963796' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7957673838610963796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7957673838610963796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2011/12/la-habitacion-amarilla.html' title='La habitación amarilla'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-jD0XyY-HAF4/TuSUET8fqmI/AAAAAAAABuI/s7hRark1alo/s72-c/yellow1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-6466670581662508374</id><published>2011-08-29T12:21:00.000-07:00</published><updated>2011-08-29T12:27:12.991-07:00</updated><title type='text'>Cortazar en el paseo azul</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-K0odYaMHN9k/TlvlgV1SG8I/AAAAAAAABtU/aY07fomNjIo/s1600/julio_cortazar11.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" qaa="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-K0odYaMHN9k/TlvlgV1SG8I/AAAAAAAABtU/aY07fomNjIo/s400/julio_cortazar11.jpg" width="286" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;Así pues ya casi todos se han ido y nos hemos vuelto a quedar los de siempre, unos 20 habitantes después de un verano que ha pasado volando, rápido como este Irene del que se habla tanto pero del que casi no vemos nada, es así, volando los días de este verano extraño porque como inseguro de sí mismo, y muy alterado también reflejo de nuestras inquietudes internas y ahora de nuevo el silencio y la tranquilidad, de nuevo la soledad y la oscuridad, por la noche volveré a pasearme por las calles vacías de este pueblo con sus casas que aunque muy nuevas y bellas están como abandonadas ya que sus amos solo la habitan un mes por año, calles estrechas y torcidas de un pueblo de la sierra y rodeado de montañas, el cielo estrellado por la noche y sin nadie para parar mis pasos solo la oscuridad del pueblo, una oscuridad palpable como un ligero abrazo.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;He leído a Cortazar y es en Cortazar que pienso mientras vuelvo a encontrarme con ventanas cerradas a la luz, persianas que ya no oyen las risas de los niños, ni ven el paseo ruidoso de los jóvenes, Cortazar que me fascinó a mis 18 años cuando lo descubrí por azar en aquella vieja biblioteca de la Universidad, iluminada por neones gastados, y también por aquel silencio que me reconfortaba de la ciudad, una ciudad bulliciosa como todas, como un tren imparable y loco, después de tanto tiempo de nuevo con este escritor tan profundamente humano, tan poético, surrealista, absurdo, moderno antes de la modernidad, eterno como este cielo que me he parado a contemplar mientras las perras huelen un suelo donde ya se empiezan a ver los rasgos otoñales, algunas hojas de los árboles, algunas piedras que la lluvia habrá llevado hasta aquí, algunos olores que solo ellas pueden sentir, misteriosos olores de la tierra que en otoño parece despertarse después de una larga pero tan corta siesta amarilla y calida.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;A veces me hago ver que me he perdido en este pueblo chiquitito, un punto apenas visible desde lo alto de la atmósfera, estoy segura, apenas visible desde la altura del vuelo de la águila, hago ver que no conozco estas calles iluminadas por unos lampadarios modernos y muy altos y muy estirados como cuellos de jirafa y me extraña la quietud que hay aquí y como una especie de paz. En realidad yo habito este pueblo pero a la vez no lo habito , soy de aquí por la fuerza de las cosas, por esta realidad indefinida que me ha llevado hasta aquí y no soy de aquí, nunca lo seré por mucho que pueda andar sin que nadie me diga nada, por mucho que conozca a los 20 habitantes que somos aunque nunca se conozca a nadie en el fondo, ni esta misma realidad es reconocible con todo lo que esta pasando, esta guerra que hacemos ver que no vemos por su horror medieval porque así podemos pasearnos con tranquilidad en este pueblo pero también en la ciudad que de vez en cuando voy a visitar para sentir la humanidad, mis simios como los llamo, mis pequeños espejitos. Todos nos parecemos tanto en todas nuestras diferencias. Y todo sigue igual por mucho cambio que haya. Nos peleamos contra las mismas sombras.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;Me encanta Cortazar, más ahora que cuando a mis 18 años lo leía extasiada y enamorada, no solamente de él pero de la vida, y de un hombre. Ahora lo leo y vuelvo a sentir aquel frenesí, aquellas inquietudes, como un empujón, como el despertar de una sonrisa y de un entendimiento, aquella admiración de su estilo y sus historias que son siempre historias dentro de historias como lo es nuestra vida aunque no tengamos conciencia de ello, Cortazar y Proust se hubiesen entendido porque todo es como un largo monologo mental, una excusa para abrir este cerebro y ver lo que hay dentro como estas muñequitas rusas dentro de otras muñequitas rusas, yo tuve unas y todos sabemos de ellas pero no sabemos nada del cerebro ni de la mente solo leyendo a Cortazar o a Proust o a Virginia Woolf de repente sentimos como unos cosquilleos aquí arriba que no esta separado de aquí este centro, este corazón que late y late… Porque todo en Cortazar es corazón.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;Me paseo y miro este pueblo y pienso en Cortazar mientras mis perras huelen la brisa tan cargada de vida. Casi me siento feliz&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-6466670581662508374?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/6466670581662508374/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=6466670581662508374' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/6466670581662508374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/6466670581662508374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2011/08/cortazar-en-el-paseo-azul.html' title='Cortazar en el paseo azul'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-K0odYaMHN9k/TlvlgV1SG8I/AAAAAAAABtU/aY07fomNjIo/s72-c/julio_cortazar11.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-455463196780187202</id><published>2011-05-09T00:46:00.000-07:00</published><updated>2011-05-09T03:44:35.819-07:00</updated><title type='text'>Los libros y mis hombres</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-69JchoDPt-4/TceUbITZU4I/AAAAAAAABpc/MdH1vmu4O1g/s1600/biblioteca.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" j8="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-69JchoDPt-4/TceUbITZU4I/AAAAAAAABpc/MdH1vmu4O1g/s400/biblioteca.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Pues sí, hay libros que me recuerdan algunos hombres que han aparecido en mi vida y una de las maneras que tengo para calmarme y para relajarme, hasta diría yo para meditar, es poniendo orden entre estos tantos libros que tengo y que están aquí desde tanto tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es interesante ver hasta que punto estos libros míos hacen parte de mi vida, como han hecho parte de mi vida los hombres, y en cada vida de mujer están ellos, y quien diga lo contrario miente. ¿O no? intrínsicamente ligados y enlazados a espacios de mi vida, momentos de mi vida, épocas de mi vida. Cada hombre que mis manos han rozado, acariciado, que mi cuerpo ha deseado, que mis labios han besado... tiene su propia historia pero a la vez la historia de un libro en mi existencia. Son entonces varias historias que contiene un libro, cuando lo tomo entre mis manos, cuando respiro entre sus paginas, cuando leo la fecha inscrita en la primera pagina, el día que lo compré y donde. Y el hombre que amé en aquel preciso instante se me aparece, en aquel mes, en aquella estación de plata, de luna de plata sobre una cama azul y ocre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada libro es único en recordarme todo aquello que fue y aquella que fui. Cada hombre hizo de mí mujer, me creció, me moduló. ¿Te acuerdas? me murmuran el titulo y el autor. Sí, me acuerdo. Entonces se crea como un entendimiento entre el libro y yo, entre este presente y el pasado que sigue presente gracias al libro, entre aquel hombre cuerpo e imagen de una eterna habitación interna, reconocimiento hacia algo tan efímero y fugaz como es el Tiempo en la vida de una mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poniendo orden en mi biblioteca es como poner orden en mi vida, es mirar aquellos encuentros que hicieron de mi una mujer desde otra perspectiva, desde este espacio seguro que es el libro, un espacio que parece limitado pero que no lo es. ¿Acaso el mar tiene un limite? Ellos, los libros, los hombres siempre estarán. Fuente de vida son y serán. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero que haces aquí? le pregunto a este libro un poco escondido detrás de otros, como olvidado, dejado de lado. &lt;strong&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="color: #cc0000;"&gt;&lt;em&gt;Treinta Cuentos Argentinos de 1880 a 1940&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt; de la editorial Guadalupe con prologo y notas de Angel Mazzei. Me lo regaló Eduardo, un bello argentino de ojos claros y pelo oscuro. Que guapote que era, alto, impresionante sobre todo su mirada que yo sentía cuando le ofrecí el papel de &lt;em&gt;Yerma&lt;/em&gt; en el teatro de la Universidad McGill, aquel verano de mis 20 años y se lo dije varias veces, &lt;em&gt;yo no soy Yerma, tú te has enamorado de Yerma pero yo no soy, yo solo he sido esta mujer fuerte y valiente sobre las tablas, en la vida soy otra, más salada si quieres, más débil también&lt;/em&gt; y mientras bebíamos un &lt;em&gt;Rhum and Coke&lt;/em&gt; en un bar llamado &lt;em&gt;Eucaliptos &lt;/em&gt;su sonrisa me recordaba la de Víctor, y acepté lo que nunca hubiese aceptado Yerma de hacer, y acabé entre sabanas color crema en los brazos de&amp;nbsp;Eduardo. &lt;em&gt;¿Ves como no soy Yerma?&lt;/em&gt; le dije después acariciando su suave cara, &lt;em&gt;Yerma nunca hubiese aceptado esta situación&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;Toma&lt;/em&gt;, me dijo él ofreciéndome este libro de cuentos argentinos que ahora acaricio entre mis manos. &lt;em&gt;Acuérdate de mí cuando un día visites Argentina…&lt;/em&gt; Y nunca más supe de Eduardo porque decidí que después de todo Yerma me había marcado una pauta y borré así de la faz de mi tierra sagrada a Eduardo, y desaparecí de su vida como él de la mía. Así van las cosas a veces, entre los hombres y las mujeres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/--B6lAofq_No/TceZI4RrhXI/AAAAAAAABpg/qF3ARsdo1i8/s1600/treinta.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" j8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/--B6lAofq_No/TceZI4RrhXI/AAAAAAAABpg/qF3ARsdo1i8/s320/treinta.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, este otro libro también es muy interesante en mi vida, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #cc0000;"&gt;&lt;u&gt;L’Etat Sauvage&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Georges Conchon&lt;/strong&gt;, ediciones Albin-Michel comprado en un vieja librería de libros de segunda mano por 25 centavos, un libro excelente, vitriolito, casi espeluznante por su visión sobre colonizados y colonizadores, una historia dura como marfil con personajes corruptos, perdidos… y recuerdo con nitidez aquella noche que fuimos a ver la &lt;em&gt;Premiere&lt;/em&gt; de la película basada sobre la novela de Conchon, todos estábamos allí, mis amigos africanos y sobre todo mi amado Touré que siempre miraba todo lo que le rodeaba con una cierta relatividad, un &lt;em&gt;détachement&lt;/em&gt; suave y triste y hasta me contemplaba a mí de esta manera. La película en aquel entonces no me gustó por justamente el racismo que mostraba con tanta claridad y tampoco yo había leído aún el libro. Cuando lo leí, hace poco, me pareció todo tan claro y tan nítido y ahora entiendo aquella mirada como separada de todo de mi amigo Touré y me perdono mi intransigencia hacia él y la suya hacia mí. ¿Cómo ponerse en la piel de un africano? Es muy difícil y hay que leer también este otro libro que Touré me regaló antes de nuestra separación como amantes pero no como amigos, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="color: #cc0000;"&gt;Peau Noire Masques Blancs&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Frantz Fanon&lt;/strong&gt; editorial Points y donde mi amigo escribió sobre la primera pagina estas palabras : &lt;em&gt;No olvides nunca que todos somos africanos, Touré, Montreal, 1980. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-kGXuKFH9aNY/TceaTCR2bdI/AAAAAAAABpk/TOf-xE4R5xg/s1600/etat.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" j8="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-kGXuKFH9aNY/TceaTCR2bdI/AAAAAAAABpk/TOf-xE4R5xg/s400/etat.jpg" width="267" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-QvUEi1RDC5Y/Tcea89R3CWI/AAAAAAAABpo/rd7JpP7ouWE/s1600/peau.bmp" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" j8="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-QvUEi1RDC5Y/Tcea89R3CWI/AAAAAAAABpo/rd7JpP7ouWE/s400/peau.bmp" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Es así, es así pienso contemplando mi biblioteca que siempre tiene algo que enseñarme, puntos oscuros que de repente se iluminan, desorientan, apuntan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Ah, y he aquí &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="color: #cc0000;"&gt;La vieja sirena&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de José Luis Sampedro, otro regalo y este de mi amigo Alejandro que vino a visitarme, navegante valiente, después de haber leído uno de mis cuentos colgado en algún lugar misterioso de la red, otro hombre en mi vida que despertó en mí una alegría intensa que yo había perdido. Era muy joven, mucho más joven que yo y casualmente parecía un personaje de las novelas de &lt;strong&gt;Erica Jong&lt;/strong&gt; que yo estaba leyendo entonces ya&amp;nbsp; que Erica&amp;nbsp; dice que&lt;em&gt; todas las mujeres necesitan un hombre de 20 años en algún momento de sus vidas.&lt;/em&gt; Pues eso. Alejandro fue este amante joven y audaz y bueno. La vieja sirena lo leí después y fue un libro que me dolió mucho a tal punto que recuerdo haber llorado en el metro un día y haber decidido marcharme de Montreal. Lo que hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-FTElVoL4X78/TceborqLcXI/AAAAAAAABps/mQBZDUAH4cw/s1600/la-vieja-sirena.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" j8="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-FTElVoL4X78/TceborqLcXI/AAAAAAAABps/mQBZDUAH4cw/s400/la-vieja-sirena.jpg" width="285" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Curioso, esto de los libros pero mas curioso esto de los hombres. Pero es así, en todo caso es así en mi vida. Hay otros libros, muchos más, hubieron varios encuentros, todos diferentes los unos de los otros, cada uno especial en sí a la imagen de un libro, puertas, ventanas, caminos oscuros, otros muy claros, novelas, libros de psicologia, libros de historia, ensayos, libros que he olvidado, otros que están en lugares especiales de mi vida y de mi biblioteca.&amp;nbsp;En la vida o mejor dicho en las vidas de cada mujer siempre, en lo relacionado al tema de los hombres,&amp;nbsp;desaparecerán algunos, volveran&amp;nbsp; a aparecer otros, importantes, otros menos importantes ya que todo es muy relativo y sobre todo cuando se habla de los hombres pero casi siempre vitales, es un decir. Poner orden en esta mi biblioteca es pues necesario, una meditación apacible, buena, tampoco muy triste. Me doy cuenta de lo mucho que he vivido, de lo mucho que he amado y &amp;nbsp;crecido, de lo mucho que he leído y de lo importante que es recordar con amabilidad aquello que fue y siempre será.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-455463196780187202?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/455463196780187202/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=455463196780187202' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/455463196780187202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/455463196780187202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2011/05/los-libros-y-mis-hombres.html' title='Los libros y mis hombres'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-69JchoDPt-4/TceUbITZU4I/AAAAAAAABpc/MdH1vmu4O1g/s72-c/biblioteca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-1447262137192057277</id><published>2011-05-06T07:13:00.000-07:00</published><updated>2011-05-06T07:17:51.382-07:00</updated><title type='text'>En la playa con Virginia Woolf</title><content type='html'>&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-wcUQ-IrSec0/TcP_zAYEp-I/AAAAAAAABpY/h7rhv26jSOY/s1600/playa.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" j8="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-wcUQ-IrSec0/TcP_zAYEp-I/AAAAAAAABpY/h7rhv26jSOY/s1600/playa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: purple;"&gt;William Turner&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;span style="color: #45818e; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;He decidido irme de casa para unos cuantos días, alejarme de mi esposo, de mi trabajo, y venir aquí con Laika, en esta playa, una buena habitación en casa de Susana que ha dicho que la perra es una preciosidad, en esta playa inmensa y llana y buena, la playa vacía a estas horas y siempre me ha gustado este momento como de soledad amarilla, donde el silencio es este mar, esta voz de mi infancia cuando volvíamos y que yo sentía aún el mar en mí, su movimiento perpetuo que mi cuerpo seguía abrazando, el sol fuerte, brillante y tenaz, algunas voces a lo lejos, yo sentada con un libro de Virginia Woolf sobre mis rodillas. &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #45818e;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #45818e;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #45818e; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;La perra a mi lado deja que la luminosidad la habite, leo y de vez en cuando le acaricio la cabeza, es una buena novela, como todas las suyas pero esta es bastante accesible aunque todo sea percibido desde la mente de cada personaje, ah, una niña sola que mona con su bikini azul oscuro, la mente, el alma, cuantas veces se hacia esta pregunta, quien soy, como es esto que siento esto, indagamos esta impresión, busquemos la raíz de lo que estoy sintiendo, de esta percepción vaga pero insistente, vayamos más lejos, siempre más lejos, en todo, siempre ella ha sido una innovadora, la niña mira a lo lejos es un punto oscuro entre tanta luz, como una flor de lavanda en medio del desierto, me pregunto donde estarán sus padres, pero no, no hay nadie solo unas voces a lo lejos como en eco, como en aquella tan bonita película de Jacques Tati, todo como alejado y cerca a la vez, sus palabras me llegan desde tan lejos, su mundo, esta visión abierta permitiéndome verla bajo varios ángulos, siempre una nueva y mas profunda Virginia accesible, abierta, bondadosa y generosa ya que aquí esta la novela, algo que ella ha escrito para que yo pueda leerlo sentada sobre la arena, un exquisito regalo y siempre ella está, siempre estará al igual que este mar con su voz infinita, la niña solitaria mira el agua verde, a esta hora el mar se transforma en bosque marino, no se mueve, solo mira como hipnotizada pero quizás es solo una impresión, Laika también la ha visto, sus orejas apuntan el cielo, mirada fija y concentrada.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #45818e;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #45818e;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #45818e; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Esta novela me recuerda que todo es indefinido, casi sin forma absoluta, como un paisaje bajo la niebla o como bajo el brillo suave de la lluvia, los personajes se mueven en ondas, produciendo imágenes fractales, caricias en el aire que crean colores y formas cambiantes rozándose unas contra otras, bajo una luz efímera van y vienen, lentamente, cada personaje en su propio espacio de sensaciones, cada personaje en su soledad, en su mente que es impresión, nada definido ni compacto, solo somos impresiones desde el más allá del yo, impresiones, impresiones, búsqueda, palabras que van y vienen en la mente y forman cuadros abstractos de formas misteriosas, ¿solo esto? Sí, solo esto. Impresiones que hacen remolinos en el agua, ondas sutiles, entre ellas se rozan, brisas humanas pero cada una única, y esta niña ahora se ha movido ligeramente y a paso de tortuga se aleja, flor llevada por el viento, se aleja y dentro de poco solo será un puntito apenas perceptible en el horizonte de esta playa donde estoy leyendo una novela de Virginia Woolf, sobre mis rodillas esta este libro y dejo que el sol me acaricie, yo y Laika dos puntos oscuros en esta playa donde he venido a reposarme de la vida pero dos puntos indefinidos, sin forma, etéreos en esta inmensidad amarilla.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-1447262137192057277?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/1447262137192057277/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=1447262137192057277' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/1447262137192057277'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/1447262137192057277'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2011/05/en-la-playa-con-virginia-woolf.html' title='En la playa con Virginia Woolf'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-wcUQ-IrSec0/TcP_zAYEp-I/AAAAAAAABpY/h7rhv26jSOY/s72-c/playa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-9085190047506682046</id><published>2011-02-07T02:44:00.000-08:00</published><updated>2011-02-19T07:58:29.687-08:00</updated><title type='text'>Secretos y rumores de familia</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TU_KdXoZqMI/AAAAAAAABlE/YyGVs61cOig/s1600/les-oiseaux-bleus-0.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" h5="true" height="234" src="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TU_KdXoZqMI/AAAAAAAABlE/YyGVs61cOig/s320/les-oiseaux-bleus-0.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;Los secretos de familia son como viejas sombras que se nutren de emociones y situaciones dolorosas que no han visto la luz del sol. Estos secretos viven de la oscuridad, de nuestra más y profunda oscuridad. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;En el comedor del piso de mi abuelita percibo ligeramente estas entidades, como pájaros nerviosos. Nos rodean y ríen de nosotros, reunidos otro año para el cumpleaños de la abuelita. Me vuelvo de lado para dejar que el sol, que entra oblicuamente desde la ventana, me acaricie las manos. Es un día de invierno como tantos otros, es domingo y hemos tenido que hacer la comedia, ir a misa a escuchar al cura decir tonterías sin-sentido, con paciencia hemos vuelto al piso después de haber pasado por la pastelería a comprar un &lt;em&gt;brazo de gitano&lt;/em&gt;, gestos y acciones casi mecánicos, rituales que a mi punto de vista ya no tienen sentido. Ya hace tiempo que siento que me estoy alejando de este grupo de personas que durante mi infancia habitaron mis juegos y sueños. La separación física ha hecho que de repente me sienta aún más extranjera aquí que allá. Esta constatación me hace sonreír, y mi prima Hermione, que siempre se fija en todo me pregunta ¿qué es lo que pasa en mi pequeñito cerebro?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;Mi prima Hermione es una snob, ya hace tiempo que lo sé. Le contesto que en mi pequeño cerebro acaban de pasar dos pájaros azules. Hermione hace una mueca, siempre le han complicado la vida las metáforas. Se enciende un cigarrillo y me pregunta, esta vez, qué es lo que voy a hacer en este país de gente sobre dotada. Esta vez no sonrío, esta vez me sale la risa a carcajadas. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;¿Qué secretos hay en nuestra familia, secretos oscuros que habitan nuestra cueva más profunda? Qué es lo que nunca se ha dicho pero que muerde la raíz de nuestro árbol familial? Rumores corren de que tío Bastiano, el que vive ahora en un país oriental, hubiese abusado de… O que tía Helena, la de Islandia, cuando de chiquita fue… Quien sabe. Y sin embargo estos rumores abren como una ventanita hacia algo más intenso, dan relieve a tantos malentendidos y malas posturas. Yo siempre he visto la familia, y más últimamente, como un animal deformado y disforme. Me gustan estas metáforas.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;La abuelita nos mira desde su sillón verde, un sillón que fue comprado&amp;nbsp;de un príncipe árabe que pasaba por el muelle y tío Ernesto, que trabajaba en una tienda de antigüedades en el barrio gótico, lo&amp;nbsp;obtuvo por 5 mil pesetas. Esta es la historia oficial de este sillón que nadie podía ni puede&amp;nbsp;utilizar, solo la abuelita que ahora festeja sus 90 años. Pero me pregunto yo qué hay más detrás de este sillón que tiene unas patas en forma de garras de león. También se insinúa que la abuelita, cuando de joven, fue una gran belleza admirada por muchos hombres y… Bueno, se dicen tantas cosas. Nunca podría imaginármela en otra forma que la que estoy admirando, la de una abuela sensata y derecha, con principios e ideales muy correctos. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;Y este primo mío, el adorable Janus, también corre el rumor de que una tarde de verano, con la vecina… No me extraña, es muy adorable. Tiene el pelo castaño, ahora ya con filamentos de plata, y sigue teniendo estos ojos verdes que me recuerdan estas piedras preciosas que llevan los reyes del Oriente en las películas estupidas que han hecho los americanos en aquellos tiempos de tanta ignorancia. Bueno, siguen aquellos tiempos. En este país, me doy cuenta, las cosas han cambiado pero el fondo sigue el mismo. No lo digo muy alto, Hermione me haría otra mueca, y de muecas ya empiezo a estar harta.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;¿Quienes son, después de todo? Apenas los conozco y aun menos los reconozco. Durante muchísimos años me los he estado imaginando igualitos que cuando de niña me subí al avión para irme de esta mi tierra. En mi mente, o mi pequeño cerebro como diría Hermione (y tiene razón), ellos no habían cambiado. Seguían como antes, como yo les quise, juguetones, misteriosos, felices, inocentes. Cuanta vanidad la mía de no quererles cambiantes, cada uno a su manera, libres e independientes de mi propia existencia. Ahora los veo como me ofrecen que son, ya que en el fondo todos llevamos encima unas mascaretas bien puestas, y yo también llevo la mía que esconde miedos e inseguridades cuando lo que ofrezco es la imagen de una mujer fuerte y valiente. Vaya, vaya. ¿Y qué secreto negro me habita? ¿Qué rumores me persiguen? Tampoco me importa mucho, aunque sí, me importa.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;Un día tendremos que sacar al aire contaminado de esta ciudad mítica que es Barcelona nuestros secretos familiares, será la única y sola manera de curar algunas heridas que nos persiguen como pájaros azules enfadados de tanta oscuridad. Mientras tanto seguimos como si nada, creyendo que no pasa nada. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #134f5c;"&gt;&lt;strong&gt;La abuelita me hace un guiño. Sabe que cuando todos se marchen, quedaremos juntas ella y yo y podremos hablar del pasado. Quiero preguntarle un rumor que corre sobre mi madre: parece ser que se enamoró locamente, antes de conocer a mi padre, de un marinero americano, un hombre de ojos pardos. Y yo también tengo ojos grises. Nunca se sabe, alomejor tengo un padre marinero, y yo sin saberlo.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-9085190047506682046?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/9085190047506682046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=9085190047506682046' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/9085190047506682046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/9085190047506682046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2011/02/secretos-y-rumores-de-familia.html' title='Secretos y rumores de familia'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TU_KdXoZqMI/AAAAAAAABlE/YyGVs61cOig/s72-c/les-oiseaux-bleus-0.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-1125689766005549599</id><published>2011-01-30T11:03:00.000-08:00</published><updated>2011-01-30T11:09:00.474-08:00</updated><title type='text'>Un viejo libro de recetas y un viaje a la Proust</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TUW1GYYIG3I/AAAAAAAABk4/tMxITgizxgQ/s1600/cuisine.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" s5="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TUW1GYYIG3I/AAAAAAAABk4/tMxITgizxgQ/s1600/cuisine.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;Entre mis manos un viejo libro de recetas que mi madre recibió un día de una de mis tías. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;Es un libro tan viejo y tan usado que las paginas apenas se aguantan por ellas solas. Ya no tiene ni tapas. ¡Ha sido tan utilizado primero por mi madre y luego por mí! Pienso que es un libro eterno, por muy viejo que sea, por muy usado que esté. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;En él hay recetas que, al releerlas, me recuerdan a mi madre, a mi padre, a mi hermana, a mi juventud y adolescencia. Me rememoran aquellas tardes de invierno cuando yo iba a verlos y preparaba para ellos &lt;em&gt;buñuelos de viento&lt;/em&gt;. Mi padre se ponía muy contento porque mi padre tenía una boca azucarada, como yo. Luego disfrutábamos comiendo los buñuelos y jugando a encontrarles formas de animales, de objetos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;Cierro los ojos. Oigo la voz de mi madre, desde la habitación donde siempre la encontraba estirada, sea mirando la televisión sea simplemente con su mirada ensoñada. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;Mi madre siempre se ponía contenta al verme, siempre me pedía mi presencia, siempre demandaba que yo estuviese con ella. &lt;em&gt;Mi Lydia&lt;/em&gt;, decía de una manera tan entrañable. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;Pero yo me fui, me fui muy lejos para no oír más aquella voz llena de soledad y de tristeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;Acaricio el libro de recetas. Es tan viejo y usado que lo tendría que tirar a la basura, y comprarme uno nuevo, sin manchas, con tapas, sin memoria. ¿De qué sirve recordar? ¿De qué sirve viajar en el tiempo, retomar el tiempo en este pasado que ya no existe? Mis padres ya no están, ya nunca más volveré a hacerles buñuelos. Ya nunca más volveré a oír la voz de mi madre, llamándome.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;Sin embargo… sin embargo ellos, tengo la impresión, siguen ahí, en algún lugar, esperando mi llegada, esperando mi presencia. Y no solamente ellos sino la casa, los objetos, los muebles, este libro de recetas. Todo sigue ahí, en el pasado, en este trozo de memoria, en este programa mental de mi memoria, esperando, quietamente, mi retorno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;¿Pero por qué? ¿De qué sirve volver en algo que ya no existe, inconsistente, efímero y fugaz?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;Será que Proust tenía razón: uno vuelve en el pasado para entender. ¿Pero entender qué? Todo esta hecho y dicho. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;Los ojos cerrados me veo en aquella cocina, preparando unos buñuelos que mi padre espera con tanta ilusión. Una ilusión infantil e inocente, llena de una alegría que yo nunca supe ver en él. Me doy cuenta que durante el tiempo que él y yo estuvimos juntos en este camino que se llama vida, yo nunca supe ver aquella ilusión y alegría de mi padre al prepararle los buñuelos. Ni tampoco en otros momentos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;Mi padre sonríe. Nunca supo decirme que me quería, nunca supo decirme que apreciaba mi presencia, esto lo he aprendido luego, porque hay algo que la vida enseña y es mirar las cosas desde otra perspectiva; y yo nunca supe ver que aquella ilusión suya, que se despertada como un palpitar de alas, cuando decía: &lt;em&gt;¡Papa! ¡Ven a comer los buñuelos!&lt;/em&gt; era una manera tímida de decirme todo lo que no supo ni pudo decirme. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;Desde aquí, desde este presente, gracias a este libro de recetas, puedo de nuevo ver sus ojos, pequeñitos y su mirada, muy tierna, muy suave, y puedo sentir el placer que sentía cuando comía mis buñuelos y decía que estaban buenísimos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;Desde aquí, desde allá, puedo de nuevo contactar con mi padre, más que cuando estábamos juntos, mucho más que cuando nos veíamos y rabiábamos o cuando nos veíamos y yo le ignoraba sea por miedo, por temor, por ideas falsas que yo tenia de él. Hoy puedo mirarlo en los ojos, en estos ojos tan oscuros que nunca tuve el coraje de mirar de cara, estos ojos llenos de misterio, de dulzor, de paternidad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;em&gt;Ah, mi padre, mi querido padre… &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;De repente me siento como muy feliz y abro los ojos y miro con cariño al viejo y usado libro de recetas. Quizás prepare buñuelos hoy, en esta tarde de invierno, gris y suave. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-1125689766005549599?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/1125689766005549599/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=1125689766005549599' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/1125689766005549599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/1125689766005549599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2011/01/un-viejo-libro-de-recetas-y-un-viaje-la.html' title='Un viejo libro de recetas y un viaje a la Proust'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TUW1GYYIG3I/AAAAAAAABk4/tMxITgizxgQ/s72-c/cuisine.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-5954077631921965048</id><published>2010-11-06T01:43:00.000-07:00</published><updated>2010-11-06T03:22:22.822-07:00</updated><title type='text'>Los silencios de mi abuela</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TNUUcXuk3eI/AAAAAAAABj0/UGRhWIa1P7I/s1600/Jardines-Impresionistas.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" px="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TNUUcXuk3eI/AAAAAAAABj0/UGRhWIa1P7I/s320/Jardines-Impresionistas.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En las tardes de otoño siempre tengo cita con mi abuela. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos sentamos sobre unas viejas sillas que mi abuela tiene de antes de la guerra. Son unas sillas bajas pero muy confortables y parecemos dos gigantes sentadas sobre ellas, unas sillas que conozco de memoria, que podría reconocerlas los ojos cerrados, me gusta acariciar la madera, ya tan gastada y la cuerda, resistente como el mismo tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuela teje, me esta haciendo un jersey de color rojo, dice que el rojo es mi color. Pero no me ha dicho aun si es un buen color. A mi abuela no le gusta mucho hablar, mas bien diría yo que le gustan los silencios, estos espacios donde no se dice nada y se dice todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuela, que sabe mucho de la vida porque ha vivido mucho, es la única persona en la familia que es capaz de reconfortarme. La única que está presente, cuando le hablo o simplemente cuando estoy rodeada yo también por silencios suaves como la brisa, esta tarde, que flota en el jardín de su casita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una brisa suave y yo creo que hasta azul. En otoño todo tiene color manso. Las gallinas se pasean con quietud enfrente de nosotras, concientes de que las estamos observando. Un gato negro esta sentado al lado de mi abuela, contemplando con desprecio a las gallinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre el otoño me ha gustado y calmado. Se lo digo a mi abuela que ha posado su mirada suave sobre mí. Sin parar de tejer me pregunta si hay algo que me esta preocupando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;No… pero sí.&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Y esto qué quiere decir, chiquilla. O es no o es sí. En la vida no se puede ir de dudas. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Es que es muy complicado.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Aun más para afirmarse. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y durante un largo tiempo nos quedamos en un silencio reparador. No se si es la voz de mi abuela, o el sonido que hacen las agujas de tejer, un sonido a penas perceptible, o el cacateo de las gallinas que buscan gusanitos sobre la tierra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuela nunca me ha dicho que la vida fuese un camino de sufrimiento. Nunca me ha dicho que tenemos que vivir sufriendo. Mi abuela no cree en Dios ni en el matrimonio. &lt;em&gt;No te cases nunca&lt;/em&gt;&amp;nbsp; &lt;em&gt;pero ama profundamente&lt;/em&gt; es una frase que me dice a cada vez que vengo a visitarla. Y: &lt;em&gt;¿Dios? ¿Qué Dios?&lt;/em&gt; &lt;em&gt;Dios está aquí&lt;/em&gt;, señalando con sus dedos finos y elegantes el centro de mi cuerpo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando murió mi madre mi abuela fue la única en consolarme. Me acarició la frente, y las mejillas con un algodón perfumado. Me estiro sobre el sofá de su pequeñito comedor. Me preparó un pollo con vino. Luego me regaló un libro, que llevaba años en su vieja biblioteca, un libro pesado y antiguo,&lt;strong&gt;&lt;em&gt; La Divina Comedia&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. También me hizo un masaje de pies y me escuchó llorar mis culpas y mis temores. Luego, al día siguiente, me llevó con ella al cementerio. Y estuvimos limpiando la tumba de una de sus hijas, la tía Ana, que yo nunca llegué a conocer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuela es como una columna, su fuerza es inmensa. Pero nunca se lo he dicho. Un día me dio unas cartas de mi padre, enviadas desde aquellos años cuando estuvo en Francia, asqueado se fue para vivir en un lugar más respirable. Y me gustaría decirle, a mi abuela, que tengo la impresión de que soy como mi padre, que tengo que irme, que no estoy bien ni aquí ni en ningún otro lugar. Y que esto me produce miedo y temor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt; Este jersey,&lt;/em&gt; dice de pronto mi abuela&lt;em&gt;, te dará energía.&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Cree usted que necesito energía?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Sí. Mucha&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Y eso?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Cuando te vayas, sea donde sea, quiero que lo lleves puesto y que nunca te olvides que te quiero&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego sigue un largo silencio, suave como una brisa de otoño, un silencio que me aturde y confunde, que me apresa la garganta y yo procuro no llorar aquí, enfrente de mi abuela que sigue tejiendo como si nada, y contemplo con gratitud las gallinas que nos miran de reojo. Y el gato ha levantado una patita y es hora de que mi abuela nos prepare un buen café con leche con el biscocho que ha hecho para nosotras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-5954077631921965048?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/5954077631921965048/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=5954077631921965048' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/5954077631921965048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/5954077631921965048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2010/11/los-silencios-de-mi-abuela.html' title='Los silencios de mi abuela'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TNUUcXuk3eI/AAAAAAAABj0/UGRhWIa1P7I/s72-c/Jardines-Impresionistas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-253017231771920870</id><published>2010-09-29T14:21:00.000-07:00</published><updated>2010-09-29T16:52:12.951-07:00</updated><title type='text'>Los últimos momentos de la vida de Sarah</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/R4OT39trRRI/AAAAAAAAAHQ/Ixsn9-12juA/s1600/sols1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/R4OT39trRRI/AAAAAAAAAHQ/Ixsn9-12juA/s320/sols1.jpg" width="251" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Sarah se despierta un poco sobresaltada. Ella no lo sabe, pero le quedan pocas horas para vivir. Nadie sabe estas cosas. En todo caso, esta mañana Sarah abre los ojos como de golpe, como subiendo ferozmente desde una gran profundidad &amp;nbsp;blanca para tomar aire, y durante unos segundos siente un gran vacío, algo muy &amp;nbsp;palpable, como una vieja piel de animal muerto entre sus manos, un vacío lleno&amp;nbsp; de tristeza y de soledad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Poco a poco Sarah se va ajustando a su entorno, y se deja habitar por esta piel de todos los días, soy Sarah piensa, no cabe duda. Y acabo de tener una pesadilla, y por esto me siento así, tan extraña. ¿En que he soñado? Vuelve la cabeza de lado y mira a su marido que duerme cual un viejo apacible gato. ¿Cómo es posible que él duerma así, tan tranquilo, cuando yo acabo de llegar desde &amp;nbsp;un mundo tan frío y tan blanco? Porque ahora Sarah se va acordando del sueño donde ella va &amp;nbsp;andando por un camino y alguien la persigue, sí, eso, alguien detrás de ella, &amp;nbsp;todo sobre un camino nevado y de repente&amp;nbsp; un hoyo la traga y Sarah cae, cae… Y es cuando se despierta sobresaltada en este último día de su vida, esta última mañana en esta habitación tan querida donde siempre ella ha encontrado una cierta paz. Piensa Sarah.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;En la cocina.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Sarah prepara el desayuno, un buen café con leche para ella y té para Salva. Recuerda súbitamente que de pequeñita su madre le contaba aquella historia tan triste &amp;nbsp;que ocurría en un país lejano y frío, un país de hielo donde todo era de cristal, las casas, los caminos, los árboles, las plantas, hasta los pájaros y era la historia de una niña que desaparecía bajo un manto blanco, intocable y lejano. Y profundo. Y nadie más supo de ella, de aquella ligera y suave niña de largos pelos de oro. Sarah mira con los ojos gran abiertos a su madre que es como una reina contando este cuento de los países del Norte, muy lejos dice su madre con esta mirada&amp;nbsp; de animal cansado, ahora Sarah se da cuenta de ello. Pero en este momento, tantos años después de la muerte de esta su madre que le sigue leyendo leyendas, ya es tarde para entender, para abrazar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Paseo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;A Sarah le gusta salir de paseo después del desayuno. En realidad no es un paseo, o sí, todo depende desde donde se miren las situaciones, Sarah va a dar de comer a sus gallinas que tiene en un corral, arriba en el pueblo. El paseo es suave, como el tiempo. Hoy es ya otoño, piensa. Pasa delante de la casa de la Juanita.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000; margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Hija, tu siempre activa, dice la Juanita que esta sentada &amp;nbsp;tomando el sol sobre un banco de madera color yema. &amp;nbsp;Sarah piensa que Juanita se parece a una vieja lagartija. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000; margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Si, Juanita, voy a dar de comer a las gallinas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000; margin-left: 18pt;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000; margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;¿Y los nietos? ¿Cómo están?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000; margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Tomás esta un poco resfriado, luego llamaré a Paqui.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Es otoño y todo es siempre igual, hay como una continuidad sabida, conocida, apreciada. Juanita se parece a una lagartija simpática, el sol brilla como un inmenso diamante, los árboles son de un verde marino. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Santiago e Inés.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Al acercarse al corral siempre Sarah para en casa de Santiago e Inés y les saluda y les pide como están. Es una costumbre deliciosa, piensa. Santiago siempre la hace reír con sus historias rocambolescas sobre gente que ya no existe, que están enterrados en el cementerio del pueblo hace ya mucho, que son ahora de arena y de sal. Sarah dice: si no fuese por estos momentos, que sería la vida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;En estas palabras hay un poco de desánimo. Quizás el recuerdo, intrínseco, de alguna depresión que aflora a la superficie de este tan inescrutable océano interno. Ni Sarah lo sabe, ni Sarah lo entiende. Ríe con Santiago en este último día de su vida, ofrece esta sonrisa que maravilló, hace 40 años a un Salva elegante y moreno. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Tarde.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Ya falta poco para que de repente la vida de Sarah pare de existir, para que su corazón pare de latir, para que la humanidad de Sarah se transforme en algo misterioso, vacío de respuesta y de sentido. Falta poco pero Sarah no sabe, ni Salva que está hablando con un vecino sobre la leña que el ayuntamiento tiene guardada para la vecindad, ni los otros habitantes que siguen sus vidas como si nada tuviese que ocurrir. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: #cc0000;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: large;"&gt;Y yo que no conocí íntimamente a Sarah quiero imaginármela con esta ligereza de paso de gacela andando hacia su casita, tengo que llamar a Paqui piensa Sarah. Es un bello día de otoño, reflexiona mirando el cielo arriba, de azul claro,&amp;nbsp; de un azul clavo, manto despejado sobre la vida de Sarah que ya nunca podrá contemplarlo de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span id="goog_2067448211"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="goog_2067448212"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-253017231771920870?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/253017231771920870/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=253017231771920870' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/253017231771920870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/253017231771920870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2010/09/normal-0-21-false-false-false.html' title='Los últimos momentos de la vida de Sarah'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/R4OT39trRRI/AAAAAAAAAHQ/Ixsn9-12juA/s72-c/sols1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-6220246873089451487</id><published>2010-09-19T15:57:00.000-07:00</published><updated>2010-09-19T19:46:32.489-07:00</updated><title type='text'>Ha muerto Sarah</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TJaU2sqTjrI/AAAAAAAABi4/bBpgSybXinY/s1600/161319Cerceuil0Squel.gif" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" qx="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TJaU2sqTjrI/AAAAAAAABi4/bBpgSybXinY/s320/161319Cerceuil0Squel.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;Al traerles unos pastelitos Santiago e Inés me han anunciado la muerte de Sarah. Lloraban los dos, la conocían desde tantos años.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;Y es así que los he acompañado aquí, en el tanatorio del pueblo vecino donde casi toda la familia de Sarah ya ha llegado desde el Norte del país. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;En un tanatorio los visitantes son de variadas especies, todas muy interesantes. Hay los que lloran sin parar. Lloran inconsolables, tristes y desamparados, quizás hasta lloran por nosotros, por todos, por los muertos y por los vivos. Y hay los que están muy serios. Estos no lloran. Sus caras son como mascaretas rígidas e impenetrables. Hay los que pasan, amigos que se han enterado por otros vecinos. Estos miran como sorprendidos y quizás hasta estén felices de estar vivos. Siempre acaban hablando de otras cosas, del último coche o del ultimo partido.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;Yo soy una vecina, no conocía mucho a Sarah, solo de haberla visto de vez en cuando cuando venia a traer restos de comida para las gallinas de Amparo. Una mujer elegante, muy agradable, siempre sonriente. Ha muerto esta tarde, de un paro cardiaco. Así, de repente. Sin más. Como si un rayo le hubiese caído encima. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;Los hijos han llegado todos en el mismo coche, pálidos, como medio atontados. Al entrar en la salita se han oído sollozos que me han recordado el canto misterioso de las ballenas. Sollozos como oleadas, subiendo y bajando, unos más claros, otros más profundos. No se le puede nada enfrente de un sollozo de ballena, un sollozo de un ser que no entiende lo que está pasando, un sollozo que se alza en los aires como pidiendo una respuesta. Detrás de la vidriera yace el cuerpo de Sarah, dentro de una caja de madera oscura. Esta, para mí, es la respuesta.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;Otra vecina se ha presentado con una caja llena de tacitas y un termo con café. Sus manos oscuras de trabajar la tierra han acariciado la frente de una de las hijas. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;¡Mamá!&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; otra hija ha chillado. Los hombres, afuera, se han mirado en un silencio íntimo. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;Nadie entiende la muerte, por mucho que sepamos que es la única razón del vivir. Por mucha religión y por muchas historias inverosímiles, nadie la entiende, nadie la acepta, nadie la desea. La muerte llega, atraviesa vidas, rompe vidas, atraganta espacios queridos, separa.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;&lt;i&gt;En el lapsus de una hora se nos ha ido Sarah&lt;/i&gt;, dice el alcalde, su hermano.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;En la salita se han infiltrado otros vecinos, entre ellos dos ancianas. Las miro de reojo. No sé porque pero las ancianas saben comportarse con elegancia cuando la muerte se presenta. Es cosa de experiencia, digo yo. Mis dos vecinas están sentadas y están presentes. Están. Son como dos columnas inmóviles, fuertes, imponentes. Solo mirarlas me produce una calma extraña y bienaventurada. El esposo de Sarah, sentado en frente de ellas, desconcertado mira fijamente sus manos.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #674ea7;"&gt;Más tarde vuelvo al pueblo con Inés y Santiago. Los acompaño hasta la puerta de su casita, muy cerca de la mía. Nos deseamos buenas noches y si dios quiere nos veremos mañana. Antes de entrar en mi casa respiro hondo. Y me quedo un ratito mirando las estrellas allá arriba, muy brillantes.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-6220246873089451487?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/6220246873089451487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=6220246873089451487' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/6220246873089451487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/6220246873089451487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2010/09/h-muerto-sarah.html' title='Ha muerto Sarah'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TJaU2sqTjrI/AAAAAAAABi4/bBpgSybXinY/s72-c/161319Cerceuil0Squel.gif' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-8324923819604835165</id><published>2010-06-17T14:35:00.000-07:00</published><updated>2010-09-25T16:25:01.894-07:00</updated><title type='text'>La sonrisa de mi infancia</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TBqVVre0YUI/AAAAAAAABaw/hEpr7PKmcA4/s1600/la+foto.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5483859695958778178" src="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TBqVVre0YUI/AAAAAAAABaw/hEpr7PKmcA4/s400/la+foto.jpg" style="cursor: pointer; display: block; height: 264px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 400px;" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;meta content="text/html; charset=utf-8" equiv="Content-Type"&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 11" name="Generator"&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 11" name="Originator"&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CHP_ADM%7E1.YOU%5CLOCALS%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 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como todas las Navidades, parece tan feliz, tiene que ser otra niña, yo no me recuerdo riendo, yo solo recuerdo tristeza, una tristeza que con los años he aprendido y adivinado que no era mía pero de mi madre y quizás también de mi padre, pero si siempre río debe ser para hacerles reír a ellos, para hacerles quitar esta manta triste de sobre sus vidas, digo yo que debe ser por algo tan profundo como esto, porque yo no recuerdo haber reído nunca, yo no recuerdo mi propia risa solo recuerdo chillidos, mal humores, peleas, es una preciosidad escribe mi padre a su madre y cierto, una sonrisa que siempre he guardado en mí, que siempre he dado sin ningún pudor, a todos, a desconocidos, a amantes, amigos, a compañeros de trabajo, a mis bestias, algunas veces a mi misma pero muy poco, algunas veces también en el espejo pero no mucho, nunca me he mirado muy intensamente en el espejo, solo de lejos ya que siempre he tenido miedo de verme, de ver mi rabia en los ojos, o la tristeza simplemente, y sin embargo, sin embargo esta foto es lo único que ha sobrevivido de aquellos años tan difíciles para mis padres, algunos meses mi abuelita venia a ocuparse de nosotras dos para que mi madre pudiese ir a descansar en una clínica, reposar de nosotras decía, siempre lo ha dicho, como me cansáis, que harta que estoy, el día que tengáis hijos sabréis por lo que he pasado, ingratas, y yo sonreía mucho, dice mi padre, a las piedras, a los gatos abandonados que mi madre hacia desaparecer, a los perros vagabundos, a mis padres, esta foto es lo único que queda, una reunión de familia en la noche de una Navidad que he olvidado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-8324923819604835165?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/8324923819604835165/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=8324923819604835165' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8324923819604835165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8324923819604835165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2010/06/la-sonrisa-de-mi-infancia.html' title='La sonrisa de mi infancia'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TBqVVre0YUI/AAAAAAAABaw/hEpr7PKmcA4/s72-c/la+foto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-1557562046198338488</id><published>2010-05-30T08:09:00.000-07:00</published><updated>2010-05-30T08:28:40.599-07:00</updated><title type='text'>Una cita a ciegas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TAJ_4BcHaBI/AAAAAAAABZI/jRt0NUyIzGI/s1600/amoureux2.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 240px; height: 383px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TAJ_4BcHaBI/AAAAAAAABZI/jRt0NUyIzGI/s400/amoureux2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5477080697271707666" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;Ya lo dije: mi tía no puede soportar mi celibato. O lo que ella cree mi celibato.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;No entiende lo bien que una está sin necesidad de nada, viviendo en la simplicidad. No entiende la felicidad de la soledad, acompañada de libros y animales. Ella lo que quiere es verme con un hombre, cueste lo que cueste. No se porque, francamente. Ya, algunas veces, me ha presentado algunos, la mayoría muy serios y bastante aburridos. El ultimo me estuvo hablando durante tres horas de un tal Tesla… y yo sin entender ni piu.  En sus tardes de té mi tía me los ha ofrecido en una bandeja al lado de algún pastelito de crema. Y yo siempre, pero lo que se dice siempre, ni fu ni fa. Soy bastante dura en este sentido, hay que decirlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;Pero mi tía es una mujer persistente, con mucho carácter y no es por nada que mi tío, cuando tenía ganas de fastidiarla la llamaba: la mujer con patas de burra. Y seguidamente me hacia un guiño porque a cada vez mi tía se acercaba a mi tío con su monedero de piel de vacuno y se lo enseñaba diciendo: tú estas aquí gracias a esto. Así que cállate o el burro se larga y te quedas sin cena. Y mi tío bajaba la cabeza sonriendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;A mi tía la conozco lo  suficiente para saber que quiere que me case con uno de sus amigos, o un amigo de un amigo, hombres de bien pero yo ni hombres de bien ni hombres de mal. A mí que me dejen en paz, por favor. Siempre, pero esto en todas las épocas, a las mujeres sin hombres las han fastidiado. Y tratado muy mal. Además ya es muy tarde para estas tonterías. Como no recordar a las solteronas, las liberadas de la época, las únicas que podían viajar y pasárselas bomba. Pero no, tenían que apuntarlas con un dedo y hasta tratarlas de locas, de insanas, de histéricas. Las histéricas eran más bien las casadas, obligadas de cocinar sin tregua para sus queridos esposos. !Válgame dios¡ Vaya regalito.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;Fue gracias a mi tía que un día conocí a Eduardo, mi amigo obsesionado por los &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;Iluminatis&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt; y por la teoría de los reptiles. Todos tenemos nuestras manías, no cabe duda. Pero esta, la de creer con fe absoluta que unos tíos sentados en lo alto de una pirámide, (y además con cabeza de serpiente o de lagarto) sean capaces de controlar el curso de la humanidad me parece la más inverosímil. Se lo he dicho varias veces a Eduardo, le he pedido amistosamente que cambie de manía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;- ¿Por que no te interesas en los volcanes? Dicen que hace falta una nueva generación de estudiosos en este tema que parece muy interesante y los volcanes están de moda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;¿Y qué me contesto Eduardo? ¡Que los volcanes estaban controlados por los Iluminatis! Me quedé de piedra. Hasta se me fue la sangre de la cara y tuve que tomarme un traguito de alcohol de hierbas que una de mis vecinas recibe de una de sus primas, allá en el Norte. Aquel día sentí mucha ansiedad por Eduardo, una ansiedad que se me ha ido, evidentemente, porque hay que aceptar a los amigos como son, con sus locuras. El siempre me recuerda que yo estoy obsesionada por la sangre que corrió en las trincheras. Entonces mejor callarse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;A Eduardo lo  conocí pues en una  exposición donde mi tía me envió por un recado, un recado inventado por supuesto. Mi tía, MI TÍA, me había preparado una cita a ciegas con un tal Eduardo, profesor a tiempo parcial de matemáticas de mi primo pijo Julián, el niño mimado de mi tía. Mi primo Julián, que no tiene ninguna manía en particular y esto hace que no es un primo interesante se siente sin embargo atraído hacia  mujeres con mucho dinero. Y yo, francamente, no encuentro interesante el estudio de estas mujeres que parecen de cera, que son delgadas como velas y que tienen un cerebro de pajarito. Me importan un bledo las ricas de Marbella. Pues a mi primo le encantan y adora las bobadas que dicen y de la manera que visten. ¡Hasta mira un programa en la tele sobre ellas! Cuando le dije muy seria un día que se asemejaban, bajo mi humilde punto de vista, a unas prostitutas de categoría, (y no dije baja categoría para no clavarle el puñal más a fondo) mi primo cesó de hablarme durante varios meses. Parece ser que le pidió a mi tía que parase de regalar pastelitos de fresa a mis perros, que los adoran. Increíble pero cierto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;Eduardo vino pues a mi socorro, aquella tarde de otoño, cuando entré en la sala de exposición. Yo tenía entre mis manos un sobre de parte de mi tía para un tal… Eduardo. Luego me hizo visitar la exposición que era de un pintor muy conocido y admirado y muy moderno, de estos que lanzan con fuerza bestial el pincel sobre la tela blanca e inmaculada y lo que queda sobre ella, rasguños y tonterías, los expertos lo llaman &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;Obra de Arte&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;. Cuando se percató de mis bostezos, después de ver unas cuantas de estas malditas Obras, me pidió si aceptaba de acompañarlo a cenar. Entonces le dije que no. Que no aceptaba de ir a cenar con un hombre que admiraba rasgaduras artísticas. Y fue cuando me dijo que lo que a él le interesaba eran los trabajos subterráneos y misteriosos de los Iluminatis. Y  me confesó que mi tía había montado nuestro encuentro. Pero esto yo ya lo había sospechado antes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;Acepté la invitación de la cena, después de todo empezaba a tener hambre. Fuimos a un restaurante de estos que comes muy poco pero pagas mucho, pero bueno,  era con el dinero de mi tía. Fue entre dos platos minúsculos que me di cuenta de lo loco que estaba Eduardo. No paraba de hablar de sectas, de fin de mundo, de control de la atmósfera con maquinas extraordinarias, de eugenismo… Yo lo miraba y estudiaba como de muy  lejos para no entrar en su locura. Los ojos le brillaban mucho pero se notaba que todo esto le hacia sufrir. Era muy sensible al dolor de la humanidad, dijo. Esta humanidad que pronto desaparecerá en un cerrar y abrir los ojos ya que la mayoría de la gente se pasaba la vida entre el trabajo y la tele sin percatarse de nada. Y ahora sin trabajo y solo con la tele. En esto ultimo tenia razón, el pobre Eduardo. Se puso muy contento cuando le dije que yo había regalado mi televisión a una vecina a cambio de una docena de huevos cada 15 días.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;Después de la cena, si se podía llamar aquello una cena, decidimos ir al cine. A Eduardo le gustaba el cine clásico, a mí también. Daban en la filmoteca una de Chaplin, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;El Gran Dictador&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;. Le pregunté si Chaplin había sido un Iluminati. Me dijo que posiblemente pero no estaba seguro. Que me llamaría aquella misma noche para decírmelo. Y desde entonces de vez en cuando, ya lo he dicho, Eduardo me llama hacia las tres de la madrugada para notificarme algo, o que los Iluminatis acaban de emprender una nueva cabala, o un nuevo plan, o que la guerra esta a punto de empezar, y que se yo cuantas otras cosas. Es bastante pesado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;Después de aquella verdadera obra de arte de Charlie Chaplin fuimos a tomar un café.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;- Oye, ¿y que le decimos a tu tía? La pobre estará muy decepcionada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;- Mi tía es una pelma. Le podemos decir que no nos gustamos en nada. Que no soy de tu agrado porque a ti te gustan las gorditas. Y yo le diré que los hombres que tienen que perder algunos kilos me caen fatal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;Se quedó pensativo, un poco triste de tener que perder algunos kilitos de grasa. No le dije que a mi me gustan más los hombres rellenitos que los que presumen de delgadez. No vaya a ser que se hiciese ideas en la cabeza. Aquella misma noche, más tarde, me confirmó por teléfono que Chaplin no había sido un discípulo de los Iluminati. Y me aseguró que el lunes iría en busca de algún gimnasio. Dije vale, vale. Y seguí leyendo, en paz y sola, a &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;Maurice Genevoix&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt; en su&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(153, 102, 51);"&gt; Ceux de 14, sous Verdun&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-1557562046198338488?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/1557562046198338488/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=1557562046198338488' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/1557562046198338488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/1557562046198338488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2010/05/una-cita-ciegas.html' title='Una cita a ciegas'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/TAJ_4BcHaBI/AAAAAAAABZI/jRt0NUyIzGI/s72-c/amoureux2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-2016542117188244004</id><published>2010-04-20T03:58:00.001-07:00</published><updated>2010-04-20T10:02:01.705-07:00</updated><title type='text'>La viajera</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S82I912jH1I/AAAAAAAABVk/V2tzhrMnE4Y/s1600/la+viajera.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; 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Mi amigo Jean-Marc me invitó a cenar en un restaurante japonés para festejar mi cumpleaños que otro año pasaría inapercibido en casa ya que vivo con un hombre que se olvida de todo tanta es su inercia. Jean-Marc y yo nos dimos cita en una gran librería de la capital y al salir de la tienda recuerdo que me preguntó que es lo que prefería mas en mi vida: si los animales o los libros. Y yo no pude contestarle porque mi vida sin todos ellos no tendría sabor alguno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Fue la primera indecisión de aquel día.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Era una jornada muy azul, con un cielo hinchado de nubes perlas y espesas, uno de estos cielos de tu infancia, abierto y tierno, cúpula artística y llena de formas extrañas que permiten a la imaginación trabajar. Mi amigo me acababa de regalar un libro de viajes, justamente. &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;The Cruel Way&lt;/span&gt;, de Ella M. Maillart. Paseando por la Gran Vía discutíamos sobre como ahora era más difícil viajar y esto aunque el mundo se había abierto más y más. Las guerras y las revoluciones presentes hacían más difícil llegar hasta ciertos lugares tan misteriosos y tan bellos como Afganistán, Turquía, Irán, Irak… Quizás también nos habíamos vuelto menos valientes, y nuestro propio conformismo era la mayor frontera y la mayor barrera que teníamos y que nos impedía ser libres como lo fueron los viajeros de principio del pasado siglo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En el restaurante japonés lo primero que pidió mi amigo fue una botella de sake. Seguimos hablando de libros y de viajes. Del paralelismo entre la lectura y el viaje. Cada libro es una aventura que empieza, una aventura espiritual, una aventura de conocimiento y de entendimiento. Nuestra epopeya interior enriquecida mas y mas gracias a las lecturas. También, una continúa meditación sobre la existencia y sobre uno mismo. Este quizás era el objetivo de la lectura, conocerse a fondo. Además de curarse de tantas cosas, que es una manera de amarse, de amansarse, de profundizarse y de viajar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El sake tenia un gustillo amargo que me recordaba historias de bebidas y de comidas, de bocas, de gustos. Colette, por ejemplo. En sus viajes siempre reflexionaba sobre el paladar, parte esencial del conocimiento. Mientras tanto Jean-Marc me hablaba de su próximo viaje, en el desierto de Gobi. Y así, de repente, sin más, me pidió si quería acompañarlo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Recuerdo que el gusto amargo del sake en mi boca se transformó en algo tan suave y tan bueno que me puse a reír, pero de una risa que tenía gusto de miel. Mis ojos reían también, algo que no ocurría muchas veces, últimamente. Que guapo me pareció mi amigo en aquel instante que abracé con una fuerza de gran ternura. Quizás todo esto porque detrás de la mirada de mi amigo brillaba un cariño excepcional, con mucho entendimiento, una especie de sabiduría materna, mansa, flexible, cordial. Estaba tan a gusto, tan simplemente en paz con migo misma, como cuando entraba en los libros de estas grandes y valientes viajeras y que con ellas atravesaba desiertos y montañas y lugares con nombres tan magníficos como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Baluchistán&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Persia&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Isfahán&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Elburz&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tashkent&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kirguistán&lt;/span&gt;… Todo me parecía de repente tan accesible, a la otra punta de mis manos, aquí, tan cerca, tan posiblemente cerca.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;No puedo, estoy casada con Paul.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pero sabes que él no dirá nada, siempre me has dicho que puedes emprender lo que quieras aún con Paul en tu vida…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y ahí fue el segundo momento de indecisión.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Ha transcurrido algún tiempo desde aquel día. Jean-Marc murió, hace un par de años, en un accidente de avión, cerca de Istambul. Yo sigo con mi esposo apático a toda la realidad, encerrado en su mundo. Por la noche, al volver de la cena japonesa me miré largo rato en el espejo. Vi a una mujer un poco triste, pero muy cercana a mi misma. Al día siguiente lo primero que hice fue ir a la peluquería a cortarme el pelo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-2016542117188244004?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/2016542117188244004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=2016542117188244004' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2016542117188244004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2016542117188244004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2010/04/la-viajera.html' title='La viajera'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S82I912jH1I/AAAAAAAABVk/V2tzhrMnE4Y/s72-c/la+viajera.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-5476697765132650724</id><published>2010-04-04T12:38:00.000-07:00</published><updated>2010-04-06T13:00:52.636-07:00</updated><title type='text'>Cartas desde las trincheras</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S7jr_RgHQ5I/AAAAAAAABTs/pdF5LIrsPD0/s1600/cartas+de+un+soldado.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 285px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S7jr_RgHQ5I/AAAAAAAABTs/pdF5LIrsPD0/s400/cartas+de+un+soldado.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5456370420821738386" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S7jq-tsHo6I/AAAAAAAABTk/xi3eBBJUL5Q/s1600/carta+soldado+1.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CHP_ADM%7E1.YOU%5CLOCALS%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt; 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Me parece increíble. Es como si uno quisiese guardar, &lt;i style=""&gt;infinitum&lt;/i&gt;, el primer sostén. ¿Pero para qué, madre de dios? ¿Para colgarlo a la pared? ¿Para recordar que una era libre, sin esta cosa tan desagradable que te apresa el pecho? ¡Pero bueno!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los sostenes pasan, como pasa todo y llega un momento en que hay que sentarse y empezar a tirar cosas a la basura. Pero en serio: &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;no que si… que no… que alomejor… Nada. Uno se sienta al lado de una de estas basuras como la que compré en Portugal el otro día, casi tan alta como yo. Una preciosidad de basura. ¿Y para que sirve una basura? Pues para eso, PARA TIRAR.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Tengo que reconocer que puede ser una experiencia difícil, no tanto para ir a visitar a un psicólogo aunque sí que hay gente que tendría que visitarlo en momentos como este. Tengo una amiga, por ejemplo, que guarda hasta las facturas de la comida de sus canarios. Dice que cuando ya no estén sus amores, solo ver una factura de comida para ellos le hará revivir su amor para Petruska y Kanista. No la entiendo. Para mí es un placer tirar. He tirado toda mi vida y la prueba es que casi no tengo nada. Pero aún así quedan algunas cosillas que tengo que liquidar porque no sirve de nada guardarlas. Como estas cartas &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de mis &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;exs&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El sábado pasado pues decidí abrir esta caja inmensa, llena de cartas. Me senté acompañada por mis perros y gatos &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;en el pequeño y placido patio que tengo e iba sacando las cartas una a una, las leía superficialmente y a la basura. ¿Cómo es posible que haya guardado tanta tontería en una caja de cartón?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Mi amada amiga, cuanto deseo estar de nuevo en tu cama azul…&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Esto escrito por un tal Alberto mientras estaba disfrutando unas vacaciones en Cancún con otra amiga suya. A la basura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span lang="ES"&gt;He decidido dejarte porque es muy duro vivir dos vidas…&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Ya me había olvidado de esta historia. A la basura, pues.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Estoy tomando un té, pensando en tus largas piernas.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES"&gt; El muy sinvergüenza cuando volvió de Turquía se olvidó de traerme té turco. ¿Cómo se llamaba? Iván y sé que era fotógrafo, y muy inteligente. Pero de nada sirve un hombre inteligente si se olvida de traerte té. Así que lo dejé, no solamente por lo del té, que ya es suficiente en mi escala de valores, pero por otras cosas que ni me acuerdo. Pero gordas tenían que ser. Lo que pasa es que todos los hombres en el fondo se parecen. Mi madre tenía razón.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A la basura, todas a la basura estas cartas de amores indefinidos, abstractos, lejanos y se podría decir casi inexistentes. Los años me hacen entender que lo mejor para una mujer es vivir sola, sin hombres. Yo no entiendo muy bien a las mujeres que no pueden vivir sin estar acompañadas por el &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;sexo débil&lt;/span&gt;. Dicen que la vida sin los hombres no tiene &lt;span style="font-style: italic;"&gt;sentido&lt;/span&gt;. Que necesitan despertarse con una presencia al lado porque de lo contrario sienten como un vacío. Evidentemente no saben lo bueno que es dormir sola sobre un buen futón y bien a las anchas, sin piernas ni brazos a la frontera de tu cuerpo para agobiarte para el resto de tu vida. Yo cuando me despierto lo primero que veo son los bigotes de Pandora, mi gata persa, aquí, justo debajo de mis ojos (Pandora adora cosquillearme las ojeras con sus bigotes de plata). Y si me vuelvo de lado veo la cara seria de Pluto, el buldog francés más guapo que hay sobre este planeta. Solo mirarlo mirarme me dan ganas de reír. ¿Acaso pasa esto cuando abres tus ojos &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y ves a un hombre durmiendo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a tu lado con la boca abierta? ¡Venga ya!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A la basura, a la basura y a la basura.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A media jornada mientras me preparaba un buen té chino quien no veo acercarse a mi pequeñito patio: Paquita, la coja. Es así, aquí la gente tiene sobrenombres, es para bien definirlos y no confundirse con otra Paquita. Pues a lo que iba: Paquita se acercó sigilosamente con un plato en las manos, un pastel de plátano y queso que me ofreció mientras buscaba &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;un lugar para sentarse. Le traje una silla que puse al lado de la basura que Paquita miró con curiosidad ya que en España no existen basuras de este tipo. Y luego se informó de lo que estaba haciendo. Se lo dije. Se puso muy seria y dijo que hacia &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mal, que tirar cartas de amor era un acto de vandalismo para una vejez solitaria. Me iba a arrepentir, insistió:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cuando tengas mi edad y ya nadie te mire… estas cartas serán un bálsamo en los largos y grises días que te esperan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Le contesté &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que de todas maneras ya nadie me miraba ya que los hombres ahora miran a las niñas de 17 años. Además tenía tantos libros para leer que nunca me aburriría, es imposible aburrirse con tanta lectura sobre lo que ocurrió en los años de aquella tan extraordinaria guerra.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿Pero sigues con esta obsesión?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Paquita sabe mi pasión sobre la Gran Guerra, un día la invité a tomar té y se lo dije. Me miró muy cariñosamente y me empezó a hablar de su madre, que vivió en aquellos años tan terribles. Desde aquel día, después de haberla escuchado durante más de dos horas detrás de un silencio acogedor y atento, la Paquita es mi amiga. Tiene unas cabritas y de vez en cuando me regala queso, un queso verdadero no como estos de cartón que venden en Mercadona.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La Paquita bebía lentamente el té chino y me miraba tirar cartas a la basura, ya ni las leía, sabia que eran de otra vida, dirigidas a otra mujer que ya no existía. Yo no necesito cartas para sentirme fuerte, o viva, o para encontrar un sentido a mi vida. Tirar es bueno, poner orden es bueno. Luego lo que hice fue lo siguiente: me volví a hacer un té, esta vez un té de Irak, y me puse a leer, rodeada de gatos y perros, &lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;Lo que queda: cartas de los soldados caidos en el campo de honor, 1914-1918&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, de  Jacques&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Benoist-Méchin&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;. Una delicia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-5476697765132650724?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/5476697765132650724/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=5476697765132650724' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/5476697765132650724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/5476697765132650724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2010/04/cartas-desde-las-trincheras.html' title='Cartas desde las trincheras'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S7jr_RgHQ5I/AAAAAAAABTs/pdF5LIrsPD0/s72-c/cartas+de+un+soldado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-5445331319591352445</id><published>2010-04-01T14:39:00.000-07:00</published><updated>2010-04-01T15:29:33.237-07:00</updated><title type='text'>Té y conspiraciones</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S7UWXcG1YWI/AAAAAAAABTc/DqbiCO2NVME/s1600/verdun1.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 360px; height: 234px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S7UWXcG1YWI/AAAAAAAABTc/DqbiCO2NVME/s400/verdun1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5455291115566883170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CHP_ADM%7E1.YOU%5CLOCALS%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt; 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Es un vicio, un pequeñito vicio pero lo disfrutamos como si fuese un pecado mortal.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cada vez que hago una visita a mi tía, una vez al mes y &lt;b style=""&gt;nada mas&lt;/b&gt;, le regalo un té, un té que ella no conoce, un té sabroso y riquísimo llegado de Afganistán o de Irán o de la India. Y mi tía, que es muy pecadora, se pone toda colorada. No se si se siente culpable o no, por mi parte creo que cada uno tiene que arreglárselas con sus pecados.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Es debido a esta pasión del té que mi tía tiene sus “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sábados de te&lt;/span&gt;” una vez al mes. Yo estoy invitada y siempre voy a regañadientes. No me gusta la masa humana, no me gusta estar con gente. A mi me gusta la soledad, los libros y estar con mis amigos preferidos, mis perros y mis gatos. Pero voy a casa mi tía porque si no voy mi tía no para de llamar por teléfono y de darme la lata. Al salir de casa siempre verifico si llevo conmigo mi &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rescue Remedy&lt;/span&gt;, del Doctor Bach. Por si las moscas. No me gustaría tener un ataque de pánico en medio de sus invitados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Aunque sus invitados son siempre los mismos, o mejor dicho las mismas: Adelaida y Dolores. Las dos son muy simpáticas, pero a mi no me gusta la gente simpática. Así que es de mal humor que me siento en frente de ellas. Y de mal humor que las escucho hablarme de sus ultimas compras, sus ultimas comilonas y sus últimos encuentros con el grupo al que ellas están afiliadas, una especie de secta católica&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y no muy clara en cuanto a sus objetivos: reuniones secretas donde planifican viajes al extranjero para visitar castillos donde los Templarios vivieron; conferencias muy elitistas sobre temas como los Rosacruz o el Catarismo; películas que visionan sobre cierta realeza… Cuando me hablan de esta organización, que se llama “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El grupo de los cinco&lt;/span&gt;”, hay que ver como les brillan los ojos y como sus voces toman una pauta lenta y estudiada, muy misteriosos los tonos. Pero si creen que las envidio, se equivocan. Yo no envidio a &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;tanta tontería, francamente. La vida es muy simple cuando una vive con perros y gatos y en un pueblo de 20 habitantes. ¿Tan difícil es entender esto? ¿Y para que complicarlo todo con tanto misterio?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Además a veces leen autores de una gran insipidez, como el tan conocido Dan Brown. En fin, cada uno con su locura. Y que me dejen, eso sí, en paz con la mía.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Mi tía ofrece un té muy convencional, el bueno lo guarda para ella, que toma siempre a solas con sus tres gatos, Némesis, Pandora y Frankenstein. Pero con su té&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;siempre hay pastelitos de primera cualidad. A mi me encantan, pero no solo a mí. Adelaida y Dolores parecen dos serpientes comiendo los pastelitos, así que me tengo que apañar para almenos comerme uno o dos. El resto aquí te he visto y aquí ya no estas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La Dolores últimamente está muy extraña. Tiene una mirada muy perdida y es debido, según Adelaida, a un descubrimiento que ha hecho&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;sobre terremotos. Dice que estos están provocados por la mano del hombre con maquinas sofisticadas que pueden cambiar el temporal y todo. Yo no me puedo creer tanto absurdo afán de incongruidades. Y siempre me gusta molestar a la Dolores, es un pequeño vicio que me procura mucho placer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿Y no es posible, Dolores, que estos terremotos estén provocados por la mano de una mujer?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Dolores me mira con disgusto mientras se zampa un pastelito en un cuarto de segundo. Justamente el que yo tenía a la vista. La maldita.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Esta mirada de reproche me recuerda la que tiene  a veces Eduardo, uno de mis grandes amigos, ya que de amigos tengo pocos pero eso si, son grandes. Eduardo es de los que están inmersos en esto de las &lt;i style=""&gt;conspiraciones&lt;/i&gt;. Otra absurdidad grande como la pirámide de Jufu &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;ya que según mi teoría la única conspiración que tiene sentido sobre esta tierra es la vida misma. Alguien nos jugó una mala broma instalándonos sobre este planeta. Espera que lo coja y ya verás tú.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Lo dicho, esto de las conspiraciones me tiene &lt;span style="font-style: italic;"&gt;harta&lt;/span&gt;. Los que están implicados en este tipo de intelectualismo no paran. Que si esto o lo otro, que si este atentado y el otro, que si el Nuevo Orden Mundial, que si&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los Bilderberg, que si los hombres reptiles…&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Harta no es la buena palabra, más bien asqueada. Como les gusta complicarse la vida. Con lo feliz que uno puede estar solo con un buen libro que trate de la Primera Guerra Mundial y una buen tazoncito de té. Con esto yo me olvido hasta de mi propia existencia. Eduardo se atreve a llamarme a las 3 de la mañana, se atreve a pillarme en plena batalla de Verdún, se atreve a decirme que el presidente Bush es un &lt;/span&gt;&lt;em&gt;Anunnaki&lt;/em&gt;&lt;span lang="ES"&gt; y que Obama también posiblemente lo sea pero que no está aún muy seguro, le faltan pruebas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;esta terrible constatación, Eduardo &lt;i style=""&gt;querido&lt;/i&gt; amigo, me imagino que te impide dormir por las noches ¿no es así?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Exacto. Menos mal que hay buenas amigas que lo entienden todo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Eduardo, me has pillado en plena hecatombe mortífera de Verdún, entre el 21 de febrero y el 19 de diciembre de 1916,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;justamente &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;cuando Philippe Pétain se esta rascando la barbilla preguntándose si &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;vale la pena tanto muerto para solo un trocito, digo trocito, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de tierra… No se si sabes pero esta batalla causó la muerte de 250 mil hombres ¿lo sabias?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Como no lo voy a saber si me lo has dicho mas de 500 veces.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pues eso.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿Pero no te das cuenta que los Annunakis quieren nuestro exterminio?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Eduardo, apreciado amigo valiente que osa interrumpirme a las tres de la madrugada… permíteme &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;decirte que ya todos estamos muertos. Kaputt.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Finito. Hemos todos desaparecido &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;en Verdún una mañana de lluvia. Y basta ya de tanta majadería.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Creo que aquella mañana le colgué el teléfono pero no estoy segura. Aunque esto no impide a Eduardo de llamarme a la hora que le de la gana. Una y otra vez, poco importa el día o el mes. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Es un ingrato. Así son los conspiracionistas, una especie que va tomando su lugar pero a fuerza de golpes de puño y de mucha desfachatez. Hasta donde vamos a llegar, dios solo lo sabe.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El tiempo de cerrar y abrir los ojos ya no queda ni un solo pastelito sobre la bandeja de plata que mi tía nos ha dejado sobre la mesita de roble. Rodeando esta mesita un día recuerdo hicimos Ouija. Pero esto es otra historia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cuando es hora de irme ya es de noche. Mi tía quiere que me quede, siempre tengo que insistir que mis perros y mis gatos no me dan permiso alguno para quedarme una noche fuera de casa ya que me tienen muy controlada. Antes de salir mi tía me obliga a ir a saludar a Némesis, Pandora y Frankenstein que durante la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reunión de té han estado encerrados en otra habitación porque Adelaida es alérgica a los gatos, como mala bruja que debe ser. Mi ti siempre me regala una bolsita con un paquetito dentro, un té que seguramente será buenísimo, más que el que nos ha dado esta tarde. Siempre me voy muy contenta porque sé que por la noche podré &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;tomar un buen té, sabroso y exquisito rodeada por mis perros y gatos y con un buen libro como compañía. ¡Que pedirle más a la vida!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-5445331319591352445?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/5445331319591352445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=5445331319591352445' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/5445331319591352445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/5445331319591352445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2010/04/te-y-conspiraciones.html' title='Té y conspiraciones'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S7UWXcG1YWI/AAAAAAAABTc/DqbiCO2NVME/s72-c/verdun1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-2210767890503122734</id><published>2010-03-26T12:39:00.000-07:00</published><updated>2010-03-28T17:42:05.419-07:00</updated><title type='text'>Que pesada es mi familia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S60N9d4EQdI/AAAAAAAABSM/cSYnY_gNXxQ/s1600/PanchoVilla+on+horse.gif"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 322px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S60N9d4EQdI/AAAAAAAABSM/cSYnY_gNXxQ/s400/PanchoVilla+on+horse.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5453030073458508242" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CHP_ADM%7E1.YOU%5CLOCALS%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt; 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Esto lo tengo comprobado una y otra vez y no hay nada que hacer. Seria tan fantástico prescindir de ella, en mi caso de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mi tía, de un &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;primo y de un &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;tío. Pero la familia es como una fatalidad, o la asumimos o estamos bien apañados.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Mi tía Angelina no es que sea mala, al contrario. Tiene muy buen corazón, eso dicen. Pero es pesada. Y es pesada porque no entiende que yo soy feliz sin estar casada ni tener hijos. Esto ella no solamente no lo entiende pero tampoco le da la gana entenderlo. Entonces siempre es lo mismo, siempre que me llama por teléfono decimos las mismas palabras, repetimos un texto que casi podría decirse sabemos de memoria. Es una lata, pero es así.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cuando llama mi tía Angelina siempre pregunta si tengo novio. Yo le contesto que a mi edad ya los novios están casados y que no tía, que no &lt;i style=""&gt;tengo&lt;/i&gt; novio. Ella entonces dice que le hubiese encantado que yo me casase. Yo cuando dice esta burrada levanto los ojos al techo o me muerdo los labios. Mi tía entonces pronuncia las siguientes palabras, siempre las mismas:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Ya sabes que si te casas te pago el viaje de luna de miel&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y yo le contesto siempre:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Tía, como vas a hacer esto si no tengo novio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Un viaje de dos semanas a Cancún.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Yo hubiese preferido &lt;i style=""&gt;Teherán.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¡¡¡Teherán!!!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El país más peligroso de la tierra es México, tía. Por lo de la droga.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Entonces mi tía en este instante duda. No sabe si continuar o parar esta conversación que las dos sabemos no nos va a llevar a ninguna parte.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Como decirle a mi tía que yo soy feliz con mis gatos y mis perros, con mis libros, con esta vida simple que he elegido de vivir &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;concientemente y de buen corazón en un pueblo de 20 habitantes. No necesito nada más, sobretodo no necesito de un hombre en mi vida. No es que los hombres, estos seres tan extraños, me caigan mal, no es esto. Yo simplemente digo que los hombres son igual de pesados que la familia. Además, los hombres que he conocido, y la lista es relativamente larga, todos &lt;i style=""&gt;sin excepción&lt;/i&gt; me han parecido pero que muy aburridos: o eran fanáticos del fútbol, o eran súper religiosos y conservadores o simplemente tenían unas mentes vacías, como las de los zombis, indiferentes a todo. Y, &lt;i style=""&gt;por supuesto&lt;/i&gt;, ninguno estaba interesado en la Primera Guerra Mundial. Y esto si que no lo puedo soportar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Mi tía no es la única pesada, en mi familia. Tengo un primo que es la cumbre de la pesadez, pobre hombre. De vez en cuando decide venir a verme cuando pasa por aquí (es vendedor de telefonía móvil) y quedarse una noche en mi casita. Se llama Juan, es alto y rubio pero es un incondicional fanático de aviones supersónicos y de… extraterrestres. Yo ya sugiero a mis perros y a mis gatos de ser pacientes con él y de no portarse mal con su &lt;i style=""&gt;increíble&lt;/i&gt; portafolio, abundante de fotos de estos malditos aviones desclasificados del ejército americano, de Ovnis y de personajes extraños que mi primo ha ido acumulando a lo largo de toda su vida. Después de la cena siempre hacemos lo mismo: nos sentamos en el salón, mi primo saca el portafolio de su maleta, los perros y los gatos se sientan derechos y atentos al lado de él y empieza el rollo: y venga aviones que pasan, aviones supersónicos, aviones de formas extrañas, aviones que cuestan millones de dólares pero que solo han sido maniobrados una vez, aviones que tienen el poder de pasar desapercibidos, otros que son capaces de ser invisibles. Yo escucho y mi rol es el de parecer interesada pero en el fondo lo que me gustaría hacer es abrir uno de mis libros (la ultima vez que mi primo vino estaba justamente leyendo &lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;Berlin Diary&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; de William L. Shirer), estirarme sobre el sofá rodeada de mis perros y gatos con una buena taza de té indio, ya que también soy una fanática de tes extraños y buenos para el paladar. Pero no, no puede ser. Cuando llegamos a la sección de los extraterrestres siempre hago la misma pregunta:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿Y cuantos tipos o clases &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de extraterrestres vienen regularmente sobre la tierra?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Querrás decir visitar, porque no se quedan aquí, esto esta que arde.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Vale, visitar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pues… yo diría que unos 5.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;5 que.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cinco tipos de extraterrestres.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Entonces me hago la interesada. Es simplemente por compasión.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¡¡¡Cinco!!!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Exacto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Es increíble.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Un tipo de extraterrestres &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;se hacen pasar por humanos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;No me digas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Podría ser tu vecino o…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;…¿el presidente Obama?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Podría.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Estoy convencida que Obama es un extraterrestre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y así, hasta que los perros y los gatos se cansan de escucharnos y piden que abramos la puerta para salir a  hacer sus necesidades. Ellos saben que cuando yo me friego frenéticamente las orejas es el momento de pedir. Mi primo Juan no se entera de nada, pobre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Aquí no acaba la cosa. La pesadez familial también la provoca mi tío Eulesiano, un fanático de Pancho Villa. Es así, no hay nada que hacer, es, como ya he dicho, una fatalidad. Veo a mi tío Eulesiano de vez en cuando, me hace pena porque es viudo y nadie lo soporta con esta historia de Pancho Villa. Entonces cuando decido irlo a ver (estoy casi un mes metalizándome y tengo que hacer mucha meditación antes para que no me coja un ataque de histeria) mi tío se pone muy contento. Todas las paredes de su casa están decoradas con fotos de este extraño personaje revolucionario y que Barbara W. Tuchman trata de bandolero borracho y fumador de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mary&lt;/span&gt; en su libro tan conocido sobre la Primera Guerra Mundial, The &lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;Zimmermann Telegran. &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;Mi tío adora a Pancho y es tan pesado hablándome de su vida que me conozco de memoria: desde que nació el 5 de julio de 1878 hasta su asesinato en una emboscada el 20 de julio de 1923. Comandante, gobernador, caudillo, Sancho como héroe, como bandido, como justiciero. Sus 75 esposas, sus luchas contra la dictadura de Porfirio Diaz… Sus bigotes, sus sombreros, sus caballos, sus fincas, sus luchas y peleas, todo Pancho en mi tío Eulesiano, gran admirador de un revolucionario energético. Sin embargo mi tío es un pesado, sin ninguna duda.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Irremediable familia, pequeña eso sí, pero tan presente en mi vida. La quiero, sí, a mi manera, y ella me quiere, a su manera. ¡Pero que pesada que es!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; color: rgb(153, 102, 51);font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; color: rgb(153, 102, 51);font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 18pt; font-style: italic; color: rgb(153, 102, 51);font-family:arial;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 18pt; font-style: italic; color: rgb(153, 102, 51);font-family:arial;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 102, 51);font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-2210767890503122734?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/2210767890503122734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=2210767890503122734' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2210767890503122734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2210767890503122734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2010/03/que-pesada-es-mi-familia.html' title='Que pesada es mi familia'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S60N9d4EQdI/AAAAAAAABSM/cSYnY_gNXxQ/s72-c/PanchoVilla+on+horse.gif' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-3763599021051439316</id><published>2010-03-22T04:43:00.000-07:00</published><updated>2010-03-22T06:53:29.912-07:00</updated><title type='text'>La rabia de mi madre y mi amor a la lectura</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S6dhJjfUEOI/AAAAAAAABRs/MfqqJpqlQOg/s1600-h/mujer+leyendo.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 280px; height: 280px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S6dhJjfUEOI/AAAAAAAABRs/MfqqJpqlQOg/s400/mujer+leyendo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5451432690728571106" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 0, 0); font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Durante mi infancia siempre noté algo extraño en el comportamiento de mi madre hacia mí y hasta  muy avanzada mi edad no supe de lo que se trataba: mi madre fue poseída por la rabia, una rabia extrema, inconciente y silenciosa. Esta rabia sigue presente, aunque mas entendida, en mis genes.&lt;/span&gt;  &lt;span style="color: rgb(102, 0, 0); font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Yo recuerdo con dolor cuando mi madre se enfadaba conmigo, recuerdo su cara, recuerdo sus expresiones faciales que yo estudiaba los ojos gran abiertos. Mi madre era mi diosa y todo lo que ella hacia o vivía me tocaba de cerca como flechas que alguien hubiese incrustado en mi piel. Para los niños los padres son  personajes místicos todopoderosos.  Ellos tienen el derecho de vida o muerte sobre nuestras vidas y nuestros sentimientos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 0, 0); font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Recuerdo la rabia de mi madre sobre mí como un manto negro y pesado que habitó mi vida durante muchísimos años y que siguió habitando mis días aunque yo me hubiese ido de casa, justamente para escapar de esta rabia que lo ensuciaba todo, los grisaceava todo. Era una rabia contenida, amarrada, controlada, muy negra. Mi madre me trataba de monstruo y de niña mala mientras ella hacia lo imposible para que la rabia no la inundase o no le hiciese perder la cabeza. Esto, en aquellos días, yo no lo sabía. Esto lo he aprendido poco a poco, estudiando mi propia rabia, legado de mi madre y de mi padre. Ya que mi padre también estaba poseído por ella, pero él en vez de controlarla la soltaba, y chillaba con todas sus fuerzas. Fue mi padre el ogro de mi infancia.&lt;/span&gt;  &lt;span style="color: rgb(102, 0, 0); font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué tanta rabia? me pregunto ahora desde el espacio que me separa de ellos, desde este espacio producido por los años, por sus muertes y por mi propio viaje interior. La desgracia de mis padres yo sé que fue real y muy pocas veces los he visto felices entre ellos. Sus peleas continuas hinchadas por la rabia me enviaron el triste mensaje que entre un hombre y una mujer la relación no era posible. Mi madre odiaba a los hombres y no paraba de decirnos a mi hermana y a mí que eran unos sinvergüenzas. Mi idea sobre ellos ha cambiado pero después de mucho tiempo. Quiero decir que durante muchísimos años seguí las palabras todopoderosas de mi madre y en mi camino solo encontraba hombres sinvergüenzas. Luego, al madurar vi que mi madre me había mentido. &lt;/span&gt;  &lt;span style="color: rgb(102, 0, 0); font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El único lugar de paz, a partir de mi infancia, lo encontré en los libros. Soy, por la fuerza de las cosas, una adicta a la lectura. Un psicólogo un día me dijo que mi pasión por la lectura era porque en ellos yo encontraba el saber, que es poder. No es cierto. En los libros yo encontraba la paz, el silencio, este lugar de meditación y de recogimiento interior que mis padres con sus eternas peleas no podían ofrecerme. &lt;/span&gt;  &lt;span style="color: rgb(102, 0, 0); font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;La lectura calmaba mis miedos, mi corazón, mis temores de ser esta hija mala y monstruosa que producía esta rabia en mi madre. Mis libros eran mis aliados, junto con mi soledad. Hoy soy feliz cuando estoy sola, y sola con los libros. &lt;/span&gt;  &lt;span style="color: rgb(102, 0, 0); font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero digo: mi madre me legó una rabia que está presente en mí, en mis genes. Cuando sale su faz la miro con sorpresa, los ojos bien abiertos, de cara. A veces le pido disculpas de existir, a veces le agradezco su presencia que es para mí un espejo de reflexión y de conocimiento. Otras veces la odio, con una fuerza que podría derrumbar puentes y montañas. Pero siempre acabo calmándola cogiendo un libro, entrando en las páginas como en el mar, saboreando con infinita paciencia la paz, que siempre acaba por llegar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-3763599021051439316?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/3763599021051439316/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=3763599021051439316' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/3763599021051439316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/3763599021051439316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2010/03/v-behaviorurldefaultvml-o.html' title='La rabia de mi madre y mi amor a la lectura'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/S6dhJjfUEOI/AAAAAAAABRs/MfqqJpqlQOg/s72-c/mujer+leyendo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-4462532083954426406</id><published>2009-10-02T02:30:00.001-07:00</published><updated>2009-10-03T11:27:29.293-07:00</updated><title type='text'>Los hombres de mi vida</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SsXIYG42vVI/AAAAAAAAA0g/oEUACA6y83s/s1600-h/pareja.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 317px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SsXIYG42vVI/AAAAAAAAA0g/oEUACA6y83s/s400/pareja.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5387932845710163282" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CHP_ADM%7E1.YOU%5CLOCALS%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt; 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En realidad me gustan mucho los hombres. Los encuentro atractivos, sexys, llamativos. Me gusta escucharlos, me encanta oír sus voces. Me gusta estudiarles la cara, los ojos y sobre todo las ojeras, que siempre me han parecido tan interesantes. El pelo también me gusta mirarlo, y las manos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;He conocido a muchos hombres, hombres buenos, como árboles verdes, hombres malos, ramas torcidas. Hombres insignificantes también, hombres tímidos, otros menos tímidos, otros muy atrevidos. Nunca he tenido miedo de ellos. Y siempre una debilidad para &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;los hombres intelectuales, capaces de hablar de libros, de psicología, de espiritualidad. También hubo un tiempo en que si un hombre no acariciaba a mi perro, al conocerlo, le daba una excusa cualquiera para no verlo nunca más. Pero ya lo dije, en general he conocido a buenos hombres, hombres simples, sanos, perspicaces.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;No sé porque pienso en ellos, hoy. ¿Será el viento, afuera? Que llama a mi puerta, trayéndome recuerdos. Muchas caras se me aparecen, Jon, de California, David, Toni, de Seattle, Boris, Louis, François… Son los más importantes, los que me han marcado. Los que han hecho de mí una mujer, o más bien, los que me han permitido &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;ser mujer. Poetas y arquitectos. Esto mi madre no lo entendería. Mi madre se taparía las orejas y sus mejillas se enrojecerían,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de repente niña triste y avergonzada. Pero, ¿vergüenza de qué? Claro que sí, madre, que lo quieras o no estos hombres me han inventado. Y yo nací otra y otra vez con ellos. Es así.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;Me han enseñado a ser fuerte y a argumentar, bajo la lluvia, bajo soles y estrellas. Con Jon me gustaba hablar de política y él afirmaba que yo era una comunista frustrada. Y me frustraba tanto cuando me decía estas cosas, porque yo de comunista no tengo nada, no creo en ninguna filosofía política, no creo en los políticos, los políticos me dan asco (mi padre estaría satisfecho de mi). Yo solo creo en hombres que hacen el bien para los otros, y hay tan pocos y muchos; &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;yo solo creo en una sociedad justa que no existe, aparte desde la interioridad. Y entonces Jon y yo nos peleábamos tanto… Chillábamos y los vecinos &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;pensaban que nos pegábamos. Discutíamos hasta las pequeñas horas de la mañana, cuando el cielo se despierta y todo es tan suave…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;Y ahora Jon ¿donde estas? ¿Acaso has existido? Parece mentira una cosa, y esto todas las mujeres lo saben, lo viven, y quizás los hombres también: pensamos: no seré capaz de vivir sin ti, sin él, no puedo imaginarme un despertar sin tu cuerpo amable y suave, y fuerte como el resplandor de la luna en agosto, a mi lado, siempre a mi lado, no quiero de un futuro sin tu voz, tus manos, tu mente cristalina. Y sin embargo un día llega y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;hemos hasta olvidado el tierno olor de tu piel, esta piel que tanto nos dolía, hasta el respirar dolía por tanta piel de Jon, y luego de Boris, y de Toni y de los otros. ¿Quién? Mis tantas vidas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;No todos los he amado con la misma pasión, no se ama de la misma manera todas las veces. A Jon lo amé con un entusiasmo rojo que me emborrachaba como el buen vino de Côtes du Rhône te embriaga, catando su vigor, refrescante y profunda en este hombre la tierra, el sabor del viento sobre la tierra en este hombre, en Jon, el sabor de la tierra cuando llueve…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;Cada hombre su espacio dentro de mi espacio interior, de mis interioridades, dentro de mi mente, luz, claridad, algunas veces pozos oscuros. Pero recuerdo los buenos hombres, los que me han aportado algo positivo, los que me han permitido crecer y andar por el buen camino. ¿Acaso no es así, un encuentro con el Otro? Conmigo misma y ellos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;Recuerdo a Boris, en Arles un mes de septiembre, mes de vendimia, de abundancia frutal y él fue un fruto delicioso, gozoso. Nos quisimos con tanta fuerza, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;una energía ocre, color del otoño, una fuerza intensa como el paisaje de &lt;st1:personname productid="la Provence" st="on"&gt;la  Provence&lt;/st1:personname&gt; en aquel mes de septiembre calido, suave, sensual. Me parecía, Boris, el hombre más interesante de la tierra y lo era,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con su percepción informática, su pasión para los ordenadores, su inteligencia analítica y racional y humana. Eran reconfortantes su objetividad y su paz interior, esta singular calma que me recordaba a mis gatos tomando el sol. Lo necesité porque yo era todo lo contrario. Hizo de mí una mujer un poco más sensata, mas tranquila, más buena. Y también más mala. Los hombres muy buenos siempre acaban pagando un precio duro. Y algunas veces me arrepiento de haberme ido de él, de haberme alejado de su suavidad, de &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;su bondad de oso, animal tierno y compasivo en un momento de mi vida donde yo ignoraba lo que era la compasión.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;Pero, ¿y que hacer? Una va andando en la vida, decía &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mi abuelita cuando le hablaba de mis hombres.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;También me enamoré de un intelectual de pura lana,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y seguramente mi abuelita también se hubiese reído conmigo de mis tonterías. Lo que me cautivó en François fue un Master&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que hizo sobre la dictadura de Sekou Touré. Un hombre así...me dije. Nuestra relación duró muy poco, unos meses. Y con que fuerza me arrastró este hombre, obsesionada que estuve por su visión global de una situación política, su empatía para los mártires de una de las dictaduras más duras y terribles que hubo en África. Me fascinaba su inteligencia y su espíritu aventurero en el mundo del análisis. Y su empatía, también los hombres podían sentir dolor, sentir esperanza, y escribir sobre ello.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;Pero todo pasa, la vida pasa y los hombres pasan, esto afirmaba mi abuelita acariciándome la frente. Recuerdo ir a su casa del pueblo para consolarme y ella, a sus 80 años, era la única que sabia como hacerlo. Era con esta mujer de profundas arrugas y de gran belleza interior con quien mi corazón se calmaba.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;Hombre… mis hombres, mis amantes, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mis amigos, mis temibles enemigos, dragones en mi imaginación, dragones buenos y malos. Pero si lo más importante eres tú, susurraba &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mi abuela la bruja. Nunca le pedí una poción mágica para que los hombres que conocía se transformasen en príncipes. No era necesario, ya lo eran, a mis ojos. Estoy segura que tenia la receta contraria, la abuela: transformar estos príncipes en ranas para que me dejasen en paz. O yo a ellos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;Príncipes, si, de mi vida, que aparecieron en el buen momento, a veces en el mal momento pero es igual, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;enseñándome que no todo es fácil entre un hombre y una mujer. Enseñándome que para ser feliz no es necesario vivir con un hombre, y si se vive con él, aprendiéndome a diferenciarme de ellos, a separarme para amar mejor, a dejar de lado las tonterías del amor romántico, a conocerme más y más, a aprender a ser mujer libre, a amar mi soledad. El amor, con pasión, con ternura, luego existe la amistad. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Esto y mucho más los hombres de mi vida me enseñaron. Y desde aquí les digo gracias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);font-family:times new roman;font-size:78%;"   lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;¿Quien llama a mi puerta? Ah... solo el viento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-4462532083954426406?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/4462532083954426406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=4462532083954426406' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/4462532083954426406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/4462532083954426406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2009/10/los-hombres-de-mi-vida.html' title='Los hombres de mi vida'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SsXIYG42vVI/AAAAAAAAA0g/oEUACA6y83s/s72-c/pareja.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-4547158347347250092</id><published>2009-09-01T03:49:00.000-07:00</published><updated>2009-09-01T04:06:45.533-07:00</updated><title type='text'>Cartas a nuestras madres</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/Spz8fbISxBI/AAAAAAAAA0I/5RIlgw6WBFQ/s1600-h/Mothers+and+Daughters.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; 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Pronto será otoño, mi estación preferida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;En mis manos este extraordinario libro que acabo de leer, unas bellísimas cartas de escritoras a sus madres: &lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;Letters to our Mothers, I’ve Always Mean to Tell You, An Anthology of Contemporary Women Writers&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Y me queda como un pensamiento triste: ¿qué es lo que yo escribiría a mi madre?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;Este libro, que es una joya, lo compré hace once años en una librería de segunda mano un mes de junio, en Montreal. Esta librería ya no existe, como ya no existe el Montreal que conocí. Y como ya no existen estas madres y hasta diría yo que ya no existen tampoco estas cartas escritas desde los sentimientos. Todo pasa, todo ya no está. Es la vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;Me pregunto: ¿Qué es lo que yo escribiría a mi madre? ¿Cómo empezaría la carta? ¿Madre querida? ¿Mamita? ¿Mi querida mamá? Y como respuesta hay como un vacío, un cielo gris y triste como el que veo, cuando abro los ojos como buscando una respuesta, un indicio, un signo…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;Estas cartas hablan de dos generaciones, dos mundos totalmente diferentes, hablan de percepciones, de símbolos, de mitos, sueños, proyecciones, de amores frustrados y pasión de amores, de venganzas, ritos, tradiciones. Es también un libro de recetas: como amar, como odiar, como perder y sobretodo como encontrarse con una misma escribiendo una carta a tu querida madre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;Y como volver a descubrir quien era &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;la Madre&lt;/st1:personname&gt;, la que nos ha dado la vida, como volver a darle gracias por todo, por la vida y las muertes que este encuentro ha significado: llave clave en nuestro camino.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;¿Quiénes son nuestras madres? ¿Cómo entenderlas (y del mismo modo entendernos) sin aceptarlas en sus oscuridades y en sus luces estelares, aceptarlas desde el amor incondicional como ellas, la mayoría, nos amaron? Nuestras madres somos nosotras, sus hijas, y nosotras también somos ellas, y así entramos en la danza, aunque no lo queramos, de la espiral, de la mándala de la vida. Que lo queramos o no, cierto. Y esta fatalidad es también nuestra salvación, nuestro camino de vida que hemos elegido aunque nuestras madres.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;Para entender a nuestras madres hay que situarlas en su generación, nacidas en los primeros 25 años del siglo pasado. Hay que entender y aceptar la situación de aquellos años, la miseria y también la situación de la mujer. Hay que perdonar los amores que no eran tan incondicionales como se supone, los errores de educación. Y perdonar, entender nuestros actos de rebelión. Ellas también fueron rebeldes, sin embargo. También lucharon, a su manera, para darnos una educación, un sentido del ser Mujer.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;Estas cartas, en este magnifico libro, son llantos, son risas, son historias comunes, simples y llenas de sentido. También son como un último adiós, a ellas que ya no están, la mayoría. Pero nunca es tarde para comunicar lo que no se ha dicho, lo no-dicho de una relación tan significativa como es la de madre e hija.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(204, 153, 51);font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Quizás un día escriba una carta a mi querida madre. ¿Qué es lo que te diré, madre querida, que ya no te haya dicho sin decírtelo? Mis batallas, mis temores, lo importante que fuiste en mi crecimiento interior, lo importante que fuiste en mis miedos y mis fracasos. No se, no se… Quizás un día escribiré una carta para agradecerte, una carta para conmemorarte, un himno a lo que fuiste, y que seguirás siendo hasta mi muerte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-4547158347347250092?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/4547158347347250092/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=4547158347347250092' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/4547158347347250092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/4547158347347250092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2009/09/cartas-nuestras-madres.html' title='Cartas a nuestras madres'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/Spz8fbISxBI/AAAAAAAAA0I/5RIlgw6WBFQ/s72-c/Mothers+and+Daughters.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-5905069233602273546</id><published>2009-08-16T06:28:00.000-07:00</published><updated>2009-08-16T12:55:59.951-07:00</updated><title type='text'>La forma de la noche</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SogJwIJlv7I/AAAAAAAAA0A/cx8H_z5aGmo/s1600-h/etoiles.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SogJwIJlv7I/AAAAAAAAA0A/cx8H_z5aGmo/s400/etoiles.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5370553278065393586" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una noche tranquila y suave después de un día de mucho calor, de un calor que me recuerda el que hay en medio del Sahel, un calor amarillo y pesado, un calor de oro. Los vecinos de mi calle están reunidos  tomando una cerveza, Tonio me invita, me siento al lado de Domingo, el vecino de enfrente que viene al pueblo en verano y que dice lo feliz que se siente aquí. Su mujer y su hija están con nosotros, los perros nos rodean y el cielo es azul como el mar Pacifico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vecino de repente me dice que su hija es su preferida. Tengo dos hijas, dice, pero esta es mi&lt;span style="font-style:italic;"&gt; niña&lt;/span&gt;. Me quedo quieta, no digo nada, escucho. Hay como un silencio entre mi vecino y yo, como algo muy suave. Debe ser este amor que lo une a su hija, esto tan extraño que se llama amor entre padre e hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta quietud tan suave mi padre aparece, dentro de mí. No me lo esperaba. No te esperaba, padre mío. Tantos años que te fuiste y una se acostumbra, tan bien que mal, a la ausencia. Y de repente estás, con toda tu fuerza, esta fuerza que siempre he admirado. Porque lo quieras o no, padre mío, tu fuiste un héroe, mi héroe.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta tu presencia me pregunto si algún día tú también no dijiste, a un amigo o a un pariente, que yo era tu hija preferida. Y, francamente, no lo sé. No sé si me quisiste. Eras de estos padres que nunca expresaban sentimientos. Nunca me dijiste que me querías, ni yo tampoco desde luego. Una aprende, de los padres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo sé que me admiraste, almenos cuando era pequeñita, lo sé porque he leído las cartas que enviaste a tu madre y hablabas de mí, de lo bonita que me encontrabas, de lo alegre que me veías. Sé que sentías algo  cuando me hiciste una cama para mi osito de peluche y cuando me regalaste  un caballo de madera. Pero luego ya no sé. Luego todo fue tan complicado, yo solo veía las quejas y tu mal humor y la rabia y la pena. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora ya soy grandecita, mi padre, y ahora entiendo muchas cosas que antes me parecían inconsecuentes o que me producían tristeza. Ahora no estoy triste porque sé que fuiste un buen padre, como es buen padre mi vecino que sigue en este espacio suave y cariñoso, mirando con admiración a su hija, haciéndose preguntas, viviendo este presente que pronto desaparecerá en la nada. Un presente en medio de  una noche estrellada como el mar lo es durante las noches de verano. Y cuando vuelvo mi cara hacia mi vecino no verá mis ojos llenos de lágrimas, estrellas en mis ojos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-5905069233602273546?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/5905069233602273546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=5905069233602273546' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/5905069233602273546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/5905069233602273546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2009/08/la-forma-de-la-noche.html' title='La forma de la noche'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SogJwIJlv7I/AAAAAAAAA0A/cx8H_z5aGmo/s72-c/etoiles.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-6699968361284159299</id><published>2009-05-23T03:24:00.000-07:00</published><updated>2009-05-23T03:46:55.845-07:00</updated><title type='text'>Despues, la lluvia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/ShfPHtc8DRI/AAAAAAAAAxQ/4JjzRSOc4pw/s1600-h/univers.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; 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 &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;No es fácil hacerse adulto. Y sin embargo llega un día en que una se mira en el espejo: algo ha cambiado, ya no soy la misma. Una se mira en los sueños: ya no son los mismos, ahora son más claros, más nítidos. Una para de tener pesadillas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Soñé entonces, recuerdo, en una habitación verde y un hombre me miraba sonriendo. Y decidí pues, con alegría y sabor, con valor, que a partir de entonces solo conocería a hombres buenos. Punto final a los hombres que no aman a las mujeres. A los cabrones, a los egocéntricos, a los machistas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hacerse adulta, pensé, quizás es parar de buscarse en los otros pero sí buscarme a mi misma. Es encontrarme y amarme a mi misma. Estos fueron los primeros pensamientos que tuve, aquel mes de agosto pegajoso y extraño, sin lluvia, sin sol. Estirada sobre la cama leía sin parar a Virginia Woolf, a Erica Jong, a Colette. Por las tardes &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;salía con Firgoff y hacíamos largas marchas en el bosque que rodeaba la municipalidad, que me llenaban de una vitalidad calida y verde.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y es que una siempre cambia, después de un aborto. Una tiene que cambiar. El aborto lleva el cambio en sí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El aborto siempre ha existido, siempre existirá, como los políticos, la mafia, la miseria. El aborto hace parte de la vida y de la muerte, es un acto de vida y muerte. Y de mucha soledad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Es un acto femenino, el aborto. Un acto que incluye el cuerpo de la mujer, su vida, su libertad. Nadie sabe lo que es un aborto, solo las mujeres que han abortado lo saben. Y las que abortarán.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Yo tuve un aborto, aquel mes de agosto húmedo y extraño, y no me arrepiento de ello y más, digo que el aborto hizo de mí una mujer más integra, más fuerte y más valiente. Y todo esto, la integridad, la fuerza y la valentía, no se adquieren con facilidad.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Abortar no es fácil, es una decisión muy importante, en la vida de una mujer. Es, quizás, la decisión más importante que una mujer tiene que tomar, cuando se presenta la situación. Nadie, ni los consejos de los amigos, ni las leyes, ni las palabras vanas de los trabajadores del Estado, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;pueden o llegan a ayudar en la toma de la decisión. Una se encuentra, de golpe, ante el vacío, ante un precipicio, ante la nada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Recuerdo esta nada… Esta Nada… Esta búsqueda en esta Nada. Perdida en medio de lo que de repente era mi vida como parada en un cosmos sin respuesta, pero un Cosmos de repente presente, conciente, vivo alrededor mío, vivo dentro de mí, un Cosmos posible e infinito. Tuve muchas conversaciones con aquellas células vivas en mi&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuerpo, aquello que podría ser, aquello que me impedía ser. Flotábamos juntas, sin rumbo, en un océano de incertidumbres, de preguntas sin respuestas, de incógnitas. De repente reflexionaba sobre mi misma, de repente solo contaba YO, este yo insignificante pero un yo que quería ser conciente, conciencia. Ni padres, ni madres, ni amantes, ni amigos, ni libros, solo existía este dialogo en mi misma, en mi cuerpo, en mi existencia, conmigo y con lo que crecía dentro de mí, parte de mí, parte del Cosmos y de las estrellas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La llamé Kioto, esta presencia sublime, esta fuerza que hacia de mí un ser flotando en el Cosmos. Kioto… Kioto, mi vida, mi amada Kioto… Han pasado muchos años desde aquel mes de agosto, y sin embargo sigo emocionada al recordar aquel contacto, que duró 3 semanas. Kioto, le decía, perdóname, perdóname de devolverte a este universo infinito y vacío. A esta Nada estelar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y aquel capullo de vida sé que me ayudó a tomar la decisión. Sé que aceptó el sacrificio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A finales del mes de agosto, de un largo verano húmedo y pegajoso y extraño, un día, de repente, empezó a llover con fuerza, con truenos y relámpagos, a llover sin parar. Con Firgoff salí en la calle, y durante largos minutos estuve parada en medio de una agua que caía del cielo, del Cosmos, agua reparadora, agua que limpiaba y suavizaba. El perro ladraba de alegría, saltaba de alegría, era un perro que le gustaba el agua, un Labrador negro y fuerte que adoraba mojarse. Daba vueltas alrededor mío, como cantando. Yo no cantaba. Yo simplemente, Kioto, dejaba que el agua resbalase sobre mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(51, 51, 255); font-weight: bold;font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-6699968361284159299?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/6699968361284159299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=6699968361284159299' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/6699968361284159299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/6699968361284159299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2009/05/despues-la-lluvia.html' title='Despues, la lluvia'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/ShfPHtc8DRI/AAAAAAAAAxQ/4JjzRSOc4pw/s72-c/univers.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-3484000603645997833</id><published>2009-04-22T07:19:00.000-07:00</published><updated>2009-04-22T07:30:41.690-07:00</updated><title type='text'>Un dia simple</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/Se8onLjkz_I/AAAAAAAAAw4/A_qgIdOXNrk/s1600-h/chris_flickr_insecto.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; 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Ella, quien me dio la vida. Quien me dio la posibilidad de vivir, de crecer, de participar en este magnifico camino.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;¿Tantos años ya? Pues si… y tan pocos. El tiempo pasa, corre, vuela.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;Me hubiese gustado ir en algún museo en la capital pero no hay suficiente dinero. Tengo lo justo para la gasolina, los tiempos son duros, la crisis es dura. Sin embargo acepto las limitaciones de esta crisis, esto estoy aprendiendo con los años, acepto de vivir con simplicidad. No es fácil, ha habido tiempos mejores y habrán tiempos mejores y peores. Hay que aceptar lo que hay, este instante y solo él.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;Este paseo con Laika, en el campo, es un buen regalo que me hago todos los días, y hoy es más precioso. Mirar a Laika correr y bailar sobre la hierva, sobre la piel peluda de este trozo de tierra; los pájaros, pocos, vuelan alrededor espantados por esta perra negra tan energética, este rayo negro que va y viene,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;este animal tan feliz y tan presente. Si alguien me preguntase quienes son mis Maestros diría sin pensarlo: los perros, mis perros. Ellos me enseñan la naturalidad, la paz, la aceptación del momento presente. Ellos, mis perros, son mis Maestros. Y Montaigne, claro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;Mi madre ya no está, se fue hace 5 años y me dejó sola, sola en este camino que es la vida. Dicen que el amor de los padres por sus hijos es el amor más grande que hay sobre la tierra. El Dalai Lama lo dice. Dice que hay que amar como aman los padres a sus hijos. Con compasión y paciencia, con sabiduría. Y sí, mi madre me amó mucho, mucho. Y yo sigo amando, mucho.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;Hay una escena magnifica en la película del gran director de cine Andrei Tarkovski, Solaris, dónde un hijo se arrodilla y abraza, finalmente, a su padre. Pienso en esta película porque hace poco la volví a ver, una gran obra sobre la conciencia humana. Y arrodillarse y abrazar a tus padres es finalmente agradecer esta vida que tienes entre los brazos, este pedazo de tierra bajo tus pies, este sol, este cielo, y todo esto te es ofrecido gracias a tus padres. Y tus padres también son este pedacito de tierra que tus pies rozan, estas piedras más viejas que tus años de vida, estos insectos, este viento, este sol milenario, este cielo cósmico.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 102, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:14;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 102, 0);font-size:100%;" &gt;Laika salta como una gacela en este día de mi cumpleaños. Vamos andando hacia el pantano, descansaremos un ratito contemplando la vida palpitar bajo el agua verde y viscosa, miraremos con atención el palpitar de la vida de los insectos, de la hierva, del agua misma y luego volveremos tranquilamente a casa, haré un buen fuego en la chimenea, jugaré con Shiva y Zen, mis dos perritos de la pradera, escucharé música, leeré un poquito. Un día simple en un día de mi cumpleaños que acepto lo más simplemente posible. &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-3484000603645997833?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/3484000603645997833/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=3484000603645997833' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/3484000603645997833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/3484000603645997833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2009/04/un-dia-simple.html' title='Un dia simple'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/Se8onLjkz_I/AAAAAAAAAw4/A_qgIdOXNrk/s72-c/chris_flickr_insecto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-761397574485800886</id><published>2009-04-17T08:27:00.000-07:00</published><updated>2009-05-23T03:56:53.888-07:00</updated><title type='text'>Tú nunca irás a Paris</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SeigP1Gs8EI/AAAAAAAAAwY/Z4hqzLbFzs0/s1600-h/Paris-la-nuit-1932-brassai.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; 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color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);" lang="ES"&gt;&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;Esto ha dicho mi hermana y yo he sentido como un latigazo en la cara.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);" lang="ES"&gt;&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;Como es posible que la gente diga estas cosas, pienso. Que hablen sin pensar, que hablen sin pensar en lo que dicen. O que piensen estas cosas y que las digan.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);" lang="ES"&gt;&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;Mi hermana me ofrece su perfil, casi perfecto, su nariz a &lt;st1:personname productid="la Sissy Spaceck" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Sissi Spiceck" st="on"&gt;la  Sissy Spaceck&lt;/st1:personname&gt;&lt;/st1:personname&gt;, un perfil bien diferente al mío, hasta el punto que de repente me pregunto si realmente somos hermanas. Somos tan diferentes, físicamente y tenemos un carácter tan a lo opuesto. Ella, por ejemplo, es una mujer casi perfecta. Digo casi para no decir totalmente aunque muchas veces lo piense: gana mucho dinero, tiene como esposo un Mr. Right, y cuando se compra un coche lo compra &lt;i&gt;cash. &lt;/i&gt;Por otra parte cada verano se va de vacaciones. El año pasado estuvo en Escandinavia, el año antes en &lt;st1:personname productid="la Patagonia" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Patagonia" st="on"&gt;la  Patagonia&lt;/st1:personname&gt;&lt;/st1:personname&gt; y este verano piensan ir a Paris, en el piso de una doctora amiga de mi hermana. De ahí que yo dijese que cuando yo vaya a Paris podría también alquilar dicho piso. Entonces mi hermana ha certificado:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);" lang="ES"&gt;&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;“Tú nunca irás a Paris”.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);" lang="ES"&gt;&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;Me enciendo un cigarrillo mientras reflexiono sobre estas palabras, esta sentencia. Ya que se trata de esto: de una sentencia. Y de una anécdota que dentro de unos meses me hará reír, pero que por ahora casi me hace llorar, lo que no hago y me aguanto las lagrimas, como una gran mujercita, y le pregunto a mi hermana el por qué yo nunca iré a Paris.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);" lang="ES"&gt;&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;“¿Pero que no ves que no puedes? NO tienes dinero y además con todos tus animales y tu marido…”&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);" lang="ES"&gt;&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;Y ya estamos en las divisiones y clasificaciones. ¿Cuándo habremos aprendido a dividir y a separar? ¿En la escuela? ¿Mirando la tele, cuando apenas sabíamos leer? ¿En la cuna? Dividir es sentenciar, me dijo un día mi profesor de literatura medieval. Creo que estábamos estudiando a Montaigne. El recuerdo del señor Parc me hace sonreír, cuanta razón tenia el viejo francés. Los racistas también dividen: aquí estoy yo, raza superior, y aquí estás tú, larva. Y los padres también dividen, sin darse cuenta: esta niña es más inteligente que su hermana, y todas las tonterías que los padres hacen sin darse cuenta de las prisiones que están construyendo.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);" lang="ES"&gt;&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;Mi hermana, seria, sigue mirando por la ventana. Se oyen las voces de nuestros maridos que están montando una mesa para la comida ya que el sol está muy fuerte, como un manto amoroso. El perfil de mi hermana me inquieta, me recuerda lo diferente que somos y la incapacidad que siempre he tenido de decirle lo que pensaba de ella, vanidosa y soberbia. Miedos que siempre he sentido porque detrás de ellos siento mi rabia y cuando la rabia aparece también viene acompañada de violencia. Y me da miedo mi propia violencia.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="" face="webdings"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);" lang="ES"&gt;&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;“Sabes, te pediría una cosa: que dejes en paz a mis sueños y que sí, algún día iré a Paris, te lo puedo asegurar.”&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial; color: rgb(153, 102, 51);"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(153, 102, 51); font-weight: bold;font-family:webdings;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p  style="color: rgb(153, 102, 51); font-weight: bold;font-family:webdings;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link style="font-family: arial;" rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CHP_ADM%7E1.YOU%5CLOCALS%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C03%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype style="font-family: arial;" namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51); font-weight: bold;font-family:arial;"  lang="ES"&gt;No me gustan las sentencias, los estereotipos, y a la vez sé que es inútil cambiar la visión de los otros, solo podemos cambiar nosotros mismos. Y que es importante soñar, este verme en Paris rodeada de inmigrantes de todas partes del mundo, de verme andando bordeando &lt;/span&gt;&lt;st1:personname style="font-family: arial; color: rgb(153, 102, 51); font-weight: bold;" productid="La Seine" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="La Seine" st="on"&gt;La  Seine&lt;/st1:personname&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51); font-weight: bold;font-family:arial;"  lang="ES"&gt;, o ratón que soy, en alguna librería de segunda mano, y en algún museo y también buscando dónde vivió Colette y sola, sin marido, sin perros ni gatos, sola y libre en París.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-761397574485800886?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/761397574485800886/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=761397574485800886' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/761397574485800886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/761397574485800886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2009/04/tu-nunca-iras-paris.html' title='Tú nunca irás a Paris'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SeigP1Gs8EI/AAAAAAAAAwY/Z4hqzLbFzs0/s72-c/Paris-la-nuit-1932-brassai.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-3850743089188610</id><published>2009-04-08T12:08:00.000-07:00</published><updated>2009-04-08T12:23:49.371-07:00</updated><title type='text'>El pequeño Dios de las cosas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/Sdz2XhWhXjI/AAAAAAAAAwQ/R3RPtWCVHSM/s1600-h/equipo-cronica1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 278px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/Sdz2XhWhXjI/AAAAAAAAAwQ/R3RPtWCVHSM/s400/equipo-cronica1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322399743595339314" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 51, 0);font-size:100%;" &gt;Soy camarera de piso no por gusto pero por obligación. Es un trabajo duro, físico. Es un trabajo como cualquier otro y me gusta el horario. Además, trabajar en un hotel es muy entretenido, es como estar en un barco y muchas veces es un barco a la deriva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los años he aprendido algo y es que el trabajo, sea cual sea, es un camino de aprendizaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca hablo de esto con nadie, ni con mis compañeras de trabajo ya que ellas solo trabajan para ganar el sueldo y trabajan como en una prisión. Sienten que el trabajo es una cadena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi trabajo es, para mí, una liberación. Y una de las razones de esto es porque soy capaz de ver el pequeño Dios de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco hablo de esto con mi marido, del pequeño Dios de las cosas que hace de mi trabajo un camino muy especial. Mi marido es informático y es muy racional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pequeño Dios de las cosas es cuando hago las camas con cariño para que los huéspedes puedan tener una buena noche y se levanten de buen humor. Es fácil, es cuestión de ponerle atención. Atención en los gestos, por muy repetitivos que sean. Cuando el pequeño Dios de las cosas está presente nada es indiferente. Este pequeño Dios es alegría y atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atención y alegría para que mi trabajo sea liberación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pequeño Dios de las cosas está en todas partes, en mi trabajo. En estas camas que hago, en el orden que pongo en la habitación, en la sincronía que procuro dejar, cuando cierro la puerta y paso a otra habitación. Sincronía, belleza, orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi pequeño Dios de las cosas me emociona, entonces puedo trabajar en paz, alegre. Los detalles, por muy insignificantes que parezcan, son suavidad y simplicidad. Me gusta la simplicidad, es reconfortante. Es la base de todo, creo. Es la base de la paz interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simplicidad en lo que ven mis ojos cuando pongo orden en esta habitación de un desconocido. A veces es un libro, que acaricio con cariño cuando quito el polvo de la mesita de noche. Otras veces es una foto que el cliente ha llevado consigo, la foto de un hijo, de una novia, de un esposo. Me emocionan estos objetos que hablan de la vida. Me tocan hasta lo más profundo. Un pijama que pliego con suavidad, unos zapatos que enderezo, un osito de peluche que siento al lado de la almohada y que me habla de la inocencia, unas llaves que suavemente armonizo al lado de unos papeles. Perfumes y cremas de noche, a veces medicamentos, pinta labios, peines. Todo me habla de la vida, gracias al pequeño Dios de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras veces es la energía de una habitación, que este Dios pequeñito me hace vibrar dentro de mí. Energía sutil que el cliente ha llevado consigo: energía amarilla, como si una luz habitase la habitación, energía gris cuando el cliente no está bien, energía roja, azul, energias inteligentes, otras un poco tristes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este pequeño Dios de las cosas no es tan pequeño como parece. Es inmenso, como el Universo. Yo lo vivo como un abrazo.  Somos, los humanos, unos seres tan insignificantes frente a este Cosmos tan grande, frente a este abrazo tan grande y bello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo hay grandeza en esta insignificancia nuestra. Hay majestad, hay palacios. Y todo esto, toda esta vida en lo más esencial e intimo, en lo vital y secreto, todo esto está en el pequeño Dios de las cosas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-3850743089188610?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/3850743089188610/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=3850743089188610' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/3850743089188610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/3850743089188610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2009/04/el-pequeno-dios-de-las-cosas.html' title='El pequeño Dios de las cosas'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/Sdz2XhWhXjI/AAAAAAAAAwQ/R3RPtWCVHSM/s72-c/equipo-cronica1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-2328147114525549607</id><published>2008-11-29T08:17:00.000-08:00</published><updated>2008-11-29T12:23:08.493-08:00</updated><title type='text'>La mirada de los hombres</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/STFrdmBVJYI/AAAAAAAAAss/P8AX6DSm95s/s1600-h/fullbm09.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/STFrdmBVJYI/AAAAAAAAAss/P8AX6DSm95s/s400/fullbm09.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5274114794794067330" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Hubo un tiempo en que todo estaba regido bajo la mirada de los hombres. El andar, el vestir, el pensar, el decidir y hasta el ver, todo bajo esta luz solar que era la mirada de los hombres. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Y hubieron noches en que me miraba, desnuda enfrente del espejo ovalo, y me veía como ellos me veían. Las curvas de mi cuerpo, las entrañables formas, los recodos, los defectos, todo me parecía un reflejo de una mujer que solo la percibía  unos ojos de hombre. Fuera de esta fuerza masculina yo no existía ni tampoco quería constar en ninguna parte. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Fueron tiempos de gran actividad, a la vez mental, sexual, emocional. Fueron años de inmensas experiencias, de crecimiento. Pero siempre bajo el poderío de la mirada de los hombres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Un día, paseando a mi amado perro cerca del río St-Laurent, de repente tuve una visión: me vi en un jardín, rodeada de plantas, de gatos y de perros. Recordé a Colette, que decidió terminar su vida en una cierta paz acompañada de estas bestias que durante toda su vida la habían acompañado, perros queridos, amigos, gatos, tortugas, pájaros. Y yo me vi como Colette. Y esta visión, tan súbita, tan presente me dejó paralizada en medio de la calle, casi sin aliento. Mi perro se sentó al lado mío, esperando. Yo seguía viéndome en aquel jardín, y estaba sola. Quiero decir que no había ningún hombre. Me pregunté: ¿Se puede ser feliz sin un hombre? ¿Se puede vivir sin la mirada de los hombres posada sobre sí? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Empecé a llorar, en silencio. La respuesta, que era afirmativa, me hizo tomar conciencia de una etapa que estaba empezando en mi vida de mujer. Siempre es duro liberarse, crecer, embarcarse en una nueva experiencia. Y la vida de una mujer está siempre al alcance de nuevas etapas, etapas difíciles de entamar, etapas de gran fuerza interior. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Aquel día con mi perro y cerca del río más importante del Québec, recuerdo haber pedido, a las Diosas, de ayudarme en este nuevo camino que se abría delante. Quizás ya estaba cansada, en aquel momento, de la mirada de los hombres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Mi amiga Luisa ha venido a pasar un fin de semana en casa, en el pueblo, y sentadas confortablemente sobre el sofá ,tomando un wisky caliente y acompañadas por nuestros amigos los gatos y los perros y un buen fuego en la chimenea, hablamos de aquel momento esencial en la vida de todas las mujeres, como una bifurcación,  un cruce vital en el cual tenemos que decidir que camino escoger. En realidad este cruce aparece en el momento oportuno después de muchas experiencias. Y es bueno que aparezca. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Para Luisa fue el día en el que un hombre la dejó plantada en una habitación de un hotel, en las afueras de la ciudad. Dice que del susto se puso a reír y la risa se transformó en una especie de instrumento de liberación. Y entonces su vida se transformó: ya no hubieron más citas con desconocidos, en hoteles tristes. Y su vida se transformó porque ya no eran importantes estos encuentros. Otras prioridades aparecieron, otras inquietudes. Empezó a hacer Yoga, a pintar, a crear.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Para mí fue cuando decidí abortar. Luisa es la única que sabe de esta historia oscura en mi vida, el momento en que te planteas, como mujer, si darás a luz o no. Esta decisión, entre la vida y la muerte, es la más difícil que una mujer tiene que tomar. Un día leí en una revista feminista que muchas mujeres viven una experiencia metafísica y espiritual abortando. De repente, después de semanas de indecisión, de preguntas sin respuesta y de mucha soledad, la mujer que aborta se transforma. De niña inconciente se hace mujer madura, integra, presente. El precio es el sacrificio. Pero entonces llega una especie de libertad y de fuerza que lo abarca todo, hasta la vida y la muerte.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Ahora, le digo a mi amiga Luisa, ya no vivo bajo la mirada solar de los hombres. Ahora, y esto desde hace varios años, vivo bajo la mirada lunar de otras mujeres, Erica Jong, Germaine Greer, Marilyn French, Doris Lessing, Mary Daly, Gloria Steinem… En momentos de gran inquietud es hacia ellas que voy, buscando, preguntando. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;Pero lo que cuenta no es ni la mirada de los hombres ni la mirada de estas amazonas valientes, sino la mía. Mi mirada sobre mí es lo único que cuenta.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-2328147114525549607?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/2328147114525549607/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=2328147114525549607' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2328147114525549607'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2328147114525549607'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/11/la-mirada-de-los-hombres.html' title='La mirada de los hombres'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/STFrdmBVJYI/AAAAAAAAAss/P8AX6DSm95s/s72-c/fullbm09.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-3106539776175669472</id><published>2008-11-09T12:45:00.001-08:00</published><updated>2008-11-09T13:33:33.999-08:00</updated><title type='text'>Jean y una tarde de invierno</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SRdUJCs5kgI/AAAAAAAAAsc/ttVMYqsQ5uw/s1600-h/i99566463-2563-2_mdp.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 250px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SRdUJCs5kgI/AAAAAAAAAsc/ttVMYqsQ5uw/s400/i99566463-2563-2_mdp.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5266770803553833474" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; color: rgb(0, 0, 153);font-size:100%;" &gt;De repente lo veo acercarse hacia mí: es un chico alto y delgaducho con pelo largo y en su cara una sonrisa amable. Es una tarde de invierno y detrás de los ventanales de la parada de autobús el cielo ya está oscuro y sopla el viento de cristal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué tal el viaje?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que difícil es concentrarse en las reuniones familiares  pienso mientras acepto la presencia del tío de mi esposo que se ha acercado hacia mí con toda su gentileza y su bondad. Deseo sin embargo estar en otra parte, sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien, pero no me esperaba a tanto frío. Me había olvidado del clima de este país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya se sabe, dice Paul mirándome en los ojos con mucha ternura, esto no es un país, como dice el poeta, pero esto es el invierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace tantos años que ya no vivo en este país de estaciones inclementes, en este país de gran soledad  espacial y triste. Cuando llegué a España, después de haber vivido aquí 30 años, tuve la extraña impresión que de nuevo corría mi sangre en las venas. Le digo a Paul lo duro que es vivir en un país nórdico. Me dice que todo es cuestión de costumbre. Y de aceptación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero el frío, el frío de aquí es casi inhumano, digo. ¿Cómo aceptar lo que es fuera del humano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El frío aquí es como una carapaza que se va acumulando dentro de tí. Y uno acaba indefenso, prisionero de ella, en un calabozo de hielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, después de tres décadas, me marché. Y ahora he vuelto para el entierro de la madre de mi esposo. Estamos reunidos en un gran restaurante, yo espero sentada en la entrada, no tengo hambre y dejo pasar delante de mí a los familiares, gente que en el fondo no conozco, que casi nunca he visto. Aquí, como en todos los países nórdicos, las distancias son inmensas, casi inconmensurables. Apenas hay una relación intima entre los miembros de una misma familia. Solo en bautizos o en entierros se reúnen, vuelven a establecer un contacto, vuelven a hacer parte de una tribu. Me he encendido un cigarrillo y bebo a pequeños sorbos un gin con  tónica que he ido a buscar antes en el bar. ¿Por qué lo recuerdo con tanta fuerza? Aquel momento en el que se acercó a mí, con su sonrisa buena y gentil, y sus palabras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Señorita, ¿se acuerda usted de mi? ¿Cómo esta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levanté la mirada hacia él, y en sus ojos vi como una gran expectación, un reconocimiento, una complicidad. ¿Quién era? Algo, si… una timidez absolutamente entrañable, la de un adolescente que ha crecido demasiado rápido y no sabe muy bien como andar, como acercarse, como hablar. Pero él ya no es tímido,  casi ya no  lo es,  él, percibo, ya esta atravesando una barrera de incertidumbres, ya es más fuerte, mas valiente, por eso se ha acercado y me ha interpelado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Soy Jean, dijo. El de la clase 220. ¿Se acuerda? Pasamos el curso gracias a usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi marido ha venido a ver como estoy, si me encuentro a gusto, si necesito algo, si estoy bien. Mi marido es muy amable, siempre lo ha sido y siempre lo será. Es un hombre afable, cuidadoso, delicado. Sin embargo muchas veces lo mataría. Creo que todas las mujeres, en un momento dado, tenemos estas ganas terribles de asesinar  a nuestros esposos, por muy buenos que sean y sobre todo si son buenos. Y tenemos ganas de irnos, volando, lejos, lejos,  muy lejos de ellos. ¿Por qué no lo hacemos? ¿Tan difícil es romper vínculos? ¿Más difícil que irse de un país después de haber vivido en él 30 años?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo, si, perfectamente ahora recuerdo  como una gran oleada de satisfacción y más que eso, de reconciliación. La sentí en aquel momento, frente a Jean. Y la vuelvo a sentir ahora mientras miro a mi esposo dirigirse hacia el comedor con sus dos hermanos.  El grupo 220, el que me habían atribuido para que aprendiese a utilizar mi mano dura, como profesora, sobre unos estudiantes con grandes dificultades de aprendizaje. Y fue todo lo contrario: fue mi mejor grupo, jóvenes amables y sencillos que no sabían muy bien que hacer de sus conocimientos, de sus cuerpos, de sus ideas. Fue el grupo que me dio aliento, mientras los otros, los que supuestamente eran normales, me estaban simplemente matando. Sí, el grupo 220 que sin embargo no logró hacerme seguir en el profesorado. Todo esto se lo dije a la directora, ahora recuerdo con cierto malestar, bajo su mirada de acero. Y ella me dijo que estos estudiantes no contaban. Y que por mucho que yo me hubiese dado a este grupo, la puerta se abría para mí, es decir que me echaba fuera de la escuela por no haber sido capaz de controlar a los estudiantes “normales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico, Jean, me mira con mucha candidez. Yo hasta diría con una cierta pureza. Me mira en los ojos, sin miedo.  De repente he olvidado el frío de esta oscura tarde de un invierno que luego la gente llamaría   “el invierno de la tempestad de hielo”. Estamos solos él y yo en medio de una nada de complicidad y cariño. Me dice que los otros del grupo están bien, entre ellos sus amigos Pierre, Benoit y François. No trabajan pero él sí, además Jean se acuerda que yo le había obligado a presentarse al examen. Se acuerda que yo le había puesto mi mano sobre el hombro y le había pedido que viniese a examinarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto tendré que levantarme de este sillón tan confortable, tendré que hacer un buen papel, sonreír, asentir. Tendré que fingir. ¿Por qué habré tardado tantos años en darme cuenta de esta simple verdad? Que lo que cuenta son las pequeñas realizaciones, y nada más. El retorno a este país de nieve y de hielo me habrá entonces devuelto una certitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente Jean dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tengo que irme, mi autobús acaba de llegar. Le deseo una buena tarde. Adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se va. Largo y alegre, todo él, ondulante, flexible, suave. Como un ángel se va, como un ángel que tuviese otras citas  en su agenda. Y yo me levanto para ir a reunirme con la familia de mi marido.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-3106539776175669472?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/3106539776175669472/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=3106539776175669472' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/3106539776175669472'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/3106539776175669472'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/11/jean-y-una-tarde-de-invierno.html' title='Jean y una tarde de invierno'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SRdUJCs5kgI/AAAAAAAAAsc/ttVMYqsQ5uw/s72-c/i99566463-2563-2_mdp.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-8084187795646661069</id><published>2008-09-10T07:40:00.001-07:00</published><updated>2008-09-10T07:53:12.850-07:00</updated><title type='text'>Ousmane</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SMfc-K-NV7I/AAAAAAAAAqw/mssAm-xCv30/s1600-h/tarrafal-masque-200.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SMfc-K-NV7I/AAAAAAAAAqw/mssAm-xCv30/s400/tarrafal-masque-200.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5244403251751507890" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;Ousmane ha muerto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;Ousmane, amigo que no conozco, que nunca voy a conocer… Y sin embargo si, cuantas veces en mi vida me he cruzado contigo en ciudades que han recorrido mis pies, Ousmane con otros nombres, otras caras, otras sonrisas,  Ousmane en las calles largas y  rectilíneas de Montreal,  temblando bajo la nieve y el hielo, el frío y la soledad en tu mirada, en tu cuerpo delgado y hambriento de una vida que creías encontrar, Ousmane en el metro de Paris, fatigados tus muslos, triste tu frente, Ousmane en Barcelona, huyendo de las multas por este afán tuyo de sobrevivir, Ousmane en Nueva York vendiéndome un paraguas, Ousmane en Santa Mónica pidiendo limosna, Ousmane en mi corazón, mi amigo que nunca llegaré a conocer porque una navaja a parado tu risa y tu amabilidad, Ousmane del Senegal, príncipe azul de piel de ébano, Ousmane sonriendo, trabajador valiente, bueno, simpático, dura e infatigable tu energía para luchar para tu familia allá a lo lejos, allá tan lejos, allá dónde solo llegará tu cuerpo duro e impenetrable,  Ousmane que un día amé, un día yo también amé  a un Ousmane que se llamaba Ibrahim, y otros que llegaban hasta mis sabanas azules en busca de calor y compasión, Ousmane de todos los Ousmanes, alga marina perdida en este mundo gris y duro, en este mundo tan seco, tan intransigente, tan, tan injusto, Ousmane buscando un sentido, un camino, tu camino mi querido Ousmane...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;Ousmane: que las voces de las mujeres de tu pueblo chillen tu nombre sin parar, que chillen y se golpeen las caras tus madres y tus abuelas, yo desde aquí las oigo estas voces que chillan tu ausencia y tu presencia absoluta en el vacío. Que los dioses amparen a tus queridos, hermanos, sobrinos, hermanas, primos, abuelos, padres, que los dioses africanos te guarden ahora de toda la maldad del mundo,  y que Allah acoja a tu familia a la que enviabas tu salario doblando tu espalda de seda. Ousmane, mariposa negra. Ousmane que asesinaron, del cual osaron, las malas lenguas, decir que traficabas con drogas, Ousmane del Senegal, mi hermano, mi amante, mi amigo. Ousmane ya no estás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 0, 0);"&gt;Han matado a Ousmane.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-8084187795646661069?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/8084187795646661069/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=8084187795646661069' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8084187795646661069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8084187795646661069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/09/ousmane.html' title='Ousmane'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SMfc-K-NV7I/AAAAAAAAAqw/mssAm-xCv30/s72-c/tarrafal-masque-200.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-7536501525235503105</id><published>2008-08-07T06:52:00.001-07:00</published><updated>2008-08-07T11:07:06.626-07:00</updated><title type='text'>La vida de los otros</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SJsIiGwVTwI/AAAAAAAAAdo/ueabhrwHw2o/s1600-h/casa.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SJsIiGwVTwI/AAAAAAAAAdo/ueabhrwHw2o/s400/casa.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231784774142873346" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concebidas y paridas en el dolor, eso era lo que mi madre decía cuando el cansancio y el aburrimiento o la culpabilidad se apoderaban de ella  y empezaba a hablar los ojos muy gran abiertos: que horror cuando nacisteis, fue lo peor que me ha ocurrido, tú sobre todo, la primera, casi me matas; y sus ojos brillaban de un fulgor doloroso que era como un rayo de fuego sobre este pasado que ella no aceptaba, esta experiencia que ella no aceptaba,  rechazada, quizás toda su vida  también y con mucha rabia, aunque mi madre creo nunca supo a que punto la rabia era de lo que ella hablaba. La rabia.  Mi hermana y yo, quietas, escuchábamos procurando visualizar el dolor, entonces creíamos que se trataba sobre todo de dolor, un dolor físico, un dolor palpable, entendible. Pero ¿cómo visualizar el dolor de una madre que te lleva al mundo? ¿Cómo visualizar, sentir, vivir  el sufrimiento de una madre que te da la vida, que te nace? Nos mirábamos de vez en cuando mi hermana y yo, inquietas. Yo siempre me preguntaba el por que mi madre nos hablaba de todo esto, y siempre, siempre quise escuchar lo que ella no decía, siempre atenta a las palabras que no se pronunciaban. Oyendo esta rabia que era también mi rabia y que ha sido siempre mi rabia. Pero aún así, con mucha atención, no sabía  nunca del fondo de la vida de mi madre. Nunca se sabe a fondo la vida de los otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Tampoco estoy muy segura sobre la entidad llamada Juan, mi esposo.  Pienso en Juan, que he dejado en la casa y estoy convencida que mi ausencia no le está causando ninguna preocupación alguna, que me he ido pero que todo sigue igual, que yo no esté es como si yo estuviese, o al revés. Y sin embargo no estoy segura que todo esto sea cierto, esta idea de Juan en casa solo, entre sus libros y sus papeles de Universidad, esta idea fija que me he hecho de él durante estos  años, ya muchos, de convivencia. En realidad no estoy segura de nada. Una cosa es cierta, verdadera, inteligible: esta carretera que se abre enfrente de mi como un gran abrazo y el paisaje que la bordea, árboles de todos los colores, amarillo, zafrán, naranja oscuro, verde, lila, azul, casi azul a veces. Es otoño aquí ya, en el Vermont. La atmósfera huele a madera, a tierra húmeda, a chimenea. A veces me paro en tiendas que hay en el borde del camino, pequeñas tiendas al estilo Nueva Inglaterra  dónde una puede encontrar de todo: muebles de buena calidad, ropa, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;souvenirs&lt;/span&gt; de todo tipo,  comida: miel, mermeladas típicas de la región, pasteles naturales, hechos con avena y pasas, fruta, quesos saborosos... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre me ha gustado mucho conducir, me siento segura, fuerte, valiente y adulta. Y sobre todo me siento en control de mi vida. Pero solo conduciendo. En la vida no soy así. Mi vida es un camino de inseguridades, de miedos, de dudas. O almenos es así como me parece que es. Tampoco estoy segura de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es para recordar a mi madre que he vuelto aquí, en esta región tan bella. Hace diez años que mi madre murió y he querido hacer este viaje sola y también lo he querido hacer para decidir sobre mi relación con Juan. Reflexionar  sobre mi madre, sobre su vida y su rabia y sobre mi vida y mi rabia. Todo va tan unido, la rabia de los padres con la nuestra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madre, pienso. Cuantos caminos hemos tomado para no parecernos a ti, para separarnos de ti, para convencernos de que éramos diferentes. Cuando decías, por ejemplo, que nos teníamos que casar vírgenes y que nos teníamos que casar con un hombre rico. Quizás todas las madres proyectan. El caso es que yo no me casé ni virgen ni con un hombre rico. Y antes de casarme tuve tantos amantes que un día paré de contarlos. Pero esto no me hacía diferente de ti, ni mucho menos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O alomejor fui así para compensar tu sequedad, tu frialdad. &lt;br /&gt;No sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí, en esta región del norte del Vermont, cerca de Burlington,  he alquilado una habitación en un hotel. Hace muchos años vinimos juntas tú y yo y Juan también estaba con nosotras, era otoño y aquí entendí por primera vez tu gran soledad, espejo de la mía. Los reproches continuaron, siempre es así, las hijas no paramos de reprochar a las madres nuestros errores. Continuaron hasta tu muerte, en un hospital de Barcelona. ¿Acaso no hay escapatoria alguna? ¿Seré siempre una continuación de lo que fuiste? La rabia, tu mirada sobre la vida y los hombres, me han hecho y creado, la rabia la tengo entre el tejido de mi piel, es inseparable de mis células, está en mi sangre. Quizás y ya a lo lejos percibo el techo rojo del hotel, quizás no es suficiente entender la rabia. No sé. Tu vida fue un misterio. Pero ya pronto entraré en una habitación tan parecida a la que alquilamos hace muchos años, encenderé un fuego en la chimenea y te volveré a ver, tu perfil serio y triste volveré a mirar y otra vez sentiré que la vida de los otros siempre es una ilusión sin salida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-7536501525235503105?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/7536501525235503105/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=7536501525235503105' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7536501525235503105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7536501525235503105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/08/la-vida-de-los-otros.html' title='La vida de los otros'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yrONqR-CoB0/SJsIiGwVTwI/AAAAAAAAAdo/ueabhrwHw2o/s72-c/casa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-7333450891719985546</id><published>2008-07-25T05:36:00.001-07:00</published><updated>2008-07-25T05:43:03.928-07:00</updated><title type='text'>Fulgor y opacidad</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/SInI-RdBExI/AAAAAAAAAdA/BbXz5mMAXfY/s1600-h/fulgor.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/SInI-RdBExI/AAAAAAAAAdA/BbXz5mMAXfY/s400/fulgor.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5226929814702723858" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;Y si la vida fuese otra que este cuadro de luces y sonidos y casi para mi indiferente: la familia un &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;sábado de un día de verano muy pegajoso, si, la vida, mi vida fuese otro sistema que ellos hablando y ya todos tan diferentes o tan iguales, que es lo mismo después de todo, riendo pero las risas ya no son aquellas cristalinas y amarillas y que me sonaban como campanitas alegres, la vida otro cuadro que nosotros esperando impacientemente y a la vez aburridamente al notario, el señor Jiménez, otra forma que ellos riendo, charlando de tantas cosas y de nada, bebiendo y comiendo estas patatas insalubres, las niñas jugando en alguna parte del largo piso de la abuela, este verano tan extraño ha dicho mi tía Rita, la más animada ya que siempre lleva en su inmenso bolso dos o tres cigarrillos de Mary, pelirroja y ojos verdosos, es el cambio climático asegura muy segura de ella misma y es normal tiene 17 años, Idela, la hija de Richard y Richard ya se ha bebido dos vasos de vodka , ya que mi vida siempre ha sido otra de ellos, mi familia, este camino impenetrable, este bosque oscuro, espeso, repulsivo y entrañable a la vez, imposible por momentos la diferenciación en este nido de víboras y de ecos silenciosos, mi mirada pasa sobre ellos, desconocidos ya que mi vida es otra cosa, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;otra que &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Mariana que está tomando fotos para un futuro tan incierto, o de tía Quimeta que sigue tan parecida a Anna Magnani,&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mi vida en otro lugar, como siempre creo que ha sido, los años han pasado como una brisa, más bien en una racha que a ratos me parece inverosímil, y todos de nuevo aquí reunidos y separados a la vez pues la vida separa y une, me concentro mentalmente para no chillar en la ultima pagina que he escrito esta misma mañana, una pagina sin sentido porque es difícil encontrar una trama a la soledad de mi amiga Virginia, amiga de toda la vida desde el día en que fueron a parar entre mis manos ansiosas sus diarios y sus cartas, eres más real que todo esto, pienso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;Toma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:16;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Richard, su gentileza y su candor menos mal de Richard que me ofrece una Camel, en su ojos siempre esta dulzura azul, hace muchísimos años, pero no tantos después de todo, sobre una arena ocre canté también estas palabras, dulzura azul contemplando el mar de aquel mes de mis treinta años, dulzura azul y supe que su piel se había estremecido, no sé como pero lo supe y el notario, asegura mi hermana haciendo bailar sus dedos de pianista sobre su pelo castaño, me ha dicho &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que será una sorpresa para todos, pero yo apenas escucho a mi hermana sobre todo después de que ella decidió un día no oírme más, y es que Virginia, mi tesis sobre Virginia Woolf y el placer o la desdicha de la soledad, también aquella tarde Richard me había ofrecido una Camel amargamente deliciosa mientras desgarrábamos el mundo entero con sus heridas y sus maravillas, el señor Jiménez no me importa ni tampoco el testamento del tío Victor, el amante de princesas venezolanas, y entonces qué había preguntado Richard, pues nada contesté, solo esta playa donde la luz poco a poco va profundizándose y tornándose lavanda en algunos rasgos del cielo y también esta dulzura azul y mis perros y mis gatos y mi tortuga Sarah y ya, en aquellos años, Virginia en su soledad bañada de partículas&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;y átomos inconmensurables, y no dije siempre tú, tus ojos de una&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;cordialidad y ternura marina, espacio de calma añil, en esta tu mirada que busco caminando en los bosques y el campo y que se transforma, esta tu mirada, en la que poso sobre Virginia escribiendo sus diarios y sus cartas, aquí de nuevo reunidos esperando pero ya faltan tantos, padres y madres, tíos y tías, algunos primos, aquí, esperando a que el señor Jiménez llegue para leernos el testamento del tío Victor.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-7333450891719985546?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/7333450891719985546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=7333450891719985546' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7333450891719985546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7333450891719985546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/07/fulgor-y-opacidad.html' title='Fulgor y opacidad'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/SInI-RdBExI/AAAAAAAAAdA/BbXz5mMAXfY/s72-c/fulgor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-8961762349147337334</id><published>2008-05-12T10:25:00.000-07:00</published><updated>2008-05-12T18:06:43.090-07:00</updated><title type='text'>La Estepa</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/SCh9uxfF8YI/AAAAAAAAAbI/p-jilZtr7w0/s1600-h/cama+blanca.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/SCh9uxfF8YI/AAAAAAAAAbI/p-jilZtr7w0/s400/cama+blanca.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5199544012310442370" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p style="color: rgb(153, 102, 51);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Con cariño para Joaquín, en recuerdo de aquella estepa&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Mi madre se ha ido y yo hice el amor con Igor. La vida es así: extraña, sincrética, mágica, sincrónica.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Ella se ha ido y me ha dejado sola. Las madres siempre acaban por irse, por abandonarnos, vuelan con alas de mariposa y se van, tienen que emprender su último recorrido. Y nosotras, sus hijas, tenemos que seguir caminando en el que nos toca.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Llovía el día que se fue y sobre el viejo Toyota de Igor las gotas resbalaban como espesas perlas. En el asiento de atrás, al lado de mi hermano, yo hablaba de mi madre caminando en el viejo Barcelona, ella que quería tanto la ciudad condal. Me la imaginaba sola, feliz, alegre, respirando hondo. Igor conducía en silencio mirándome de vez en cuando por el retrovisor. Los rusos, algunos, saben lo que es andar sobre su tierra amada, la tierra que uno deja y la que uno vuelve a encontrar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Yo no sabia que iba a hacer el amor con Igor, yo solo sabia que mi madre se había alejado de mí, que había perdido un pilar, una fuente. ¿Qué haría yo sin ella? Me acordaba de su pelo gris, de plata, de sus manos con los dedos muy largos y estilizados, estas manos que me habían abierto tantas puertas, y dado tantas llaves. Y de su voz, oscura y suave a la vez, como la mía. De su perfil fino, serio, misterioso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Llovía, con suavidad sobre el coche, sobre la ciudad, sobre la tierra. Yo no sabia que mas tarde, al anochecer, Igor me haría el amor, que de repente descubriría en su cuerpo de viejo oso sabio lo que era &lt;st1:personname productid="la Estepa" st="on"&gt;la Estepa&lt;/st1:personname&gt; interior, la mía, la suya, la del cosmos. Y que yo iría en ella, Estepa amada. No sabía que Igor me cogería con fuerza mostrándome su alma de caballo, dueño de este inmenso espacio salvaje que vivía en su corazón, en el mío, en el de todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Y tampoco sabía que mi madre me había dejado libre, finalmente, en medio de un bosque ocre, espeso y profundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Aquella noche, en la ancha cama, Igor habló y yo oí en su voz el viento sobre mi piel. Mi cuerpo fue tronco de árbol que él acarició con cariño, y taiga mi pelo que sus dedos buscaron como si mi cabellera fuese un campo en la noche. Y oí los gemidos de todas las hembras de aquella estepa salvaje…Las oí en medio de una tempestad de colores, las oí esperando, rociadas, sudadas, sobre la hierba dorada, las oí en medio del horizonte amable, inmenso, vientre calido...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hija mía&lt;/span&gt;, había dicho madre, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hija, sonríe. Sonríe que la vida es muy fuerte&lt;/span&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Eso me dijo mi madre al irse y cuando se volvió por última vez yo le sonreí. La misma sonrisa que ofrecí a Igor la mañana siguiente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(102, 51, 102);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;¿Cómo estas Igor Ivanhovich?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; color: rgb(102, 51, 102);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Ah… Petrouschka querida, ¿Cómo me voy a sentir? Feliz, feliz, como cuando estoy en mi estepa querida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Aquella noche yo sé que no lo entendí todo pero supe que yo ya no sería la misma, supe que había encontrado una llave, la de la abertura interior, otra.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Más tarde también miré por la ventana el amanecer abrirse mientras tomaba un té con nombre muy bonito, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;“Sol de Espigas”&lt;/span&gt;. Igor dormía y yo oía su respiración tranquila, de oso bueno. Era una mañana muy suave que se levantaba, muy cariñosa y tierna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(102, 51, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/SCh9uxfF8YI/AAAAAAAAAbI/p-jilZtr7w0/s1600-h/cama+blanca.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-8961762349147337334?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/8961762349147337334/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=8961762349147337334' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8961762349147337334'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8961762349147337334'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/05/la-estepa.html' title='La Estepa'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/SCh9uxfF8YI/AAAAAAAAAbI/p-jilZtr7w0/s72-c/cama+blanca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-7713369159789159233</id><published>2008-04-13T07:34:00.000-07:00</published><updated>2008-04-14T05:04:09.434-07:00</updated><title type='text'>La fina línea azul</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/SAIaXpXD1VI/AAAAAAAAAZw/xbsogR1VkTk/s1600-h/yerma.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/SAIaXpXD1VI/AAAAAAAAAZw/xbsogR1VkTk/s400/yerma.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5188738714226120018" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Unos meses tras&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;haber presentado &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Bodas de Sangre&lt;/span&gt; nos propusieron de montar &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Yerma&lt;/span&gt; y aceptamos, entusiasmados. El maestro Wiseman nos dirigiría. Y una tarde de invierno, después de haber hecho una primera lectura, el director se volvió hacia mí y me dijo sonriendo que yo sería Yerma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Me quedé atónita y sospesé&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus ojitos azules dónde flotaba como una especie de travesura. Me dijo que me había visto en el papel de &lt;st1:personname style="font-weight: bold;" productid="la Mujer" st="on"&gt;la Mujer&lt;/st1:personname&gt;, en &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Bodas de Sangre&lt;/span&gt;. Ahora, dijo, tienes que ir un poco más lejos. Yerma es perfecta para ti.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Yo era tan joven en aquellos meses de aquel invierno canadiense que sería uno de los más fríos del siglo y sabia tan poco de la vida. Yo era simplemente una mujer muy apasionada, muy volcánica y de ideas bastante liberadas. Acababa de llegar de África y me estaba separando tan bien que mal del yugo familial. ¿Yerma? Yerma era todo lo contrario de mí. Eso era lo que creía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Y desde el principio vi que entre Yerma y yo había como un puente que nos separaba y este puente me producía vértigo. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Por momentos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;veía a Yerma como una abuela y la miraba con un poco de burla por estas ideas que me parecían tan anticuadas como el honor, tan santificado por ella, y esta especie de armadura que llevaba que era una prisión insoportable y que yo rechazaba contundentemente. Pobre Yerma, pensaba antes de dormirme en los brazos de uno de mis amantes. Yo no era lo que se puede decir muy honrada y estaba descubriendo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que mi cuerpo era un instrumento musical perfecto, y lo era, lo era... Y era más que esto y entre besos y caricias pensaba en Yerma y en su dureza interior, su inalcanzable esplendor... Además yo no necesitaba ser madre, no era una obsesión para mí no tener hijos. Que ridícula que eres Yerma, le decía, ¿por que sufres tanto por nada? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Y así, poco a poco, empecé a hablarle de la misma manera que ella conversaba con su hijo, con este hijo que nunca llegaría. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Yerma, Yerma… para de darte golpes de frente sobre la roca, cálmate, relájate… ¿no ves que te complicas la vida, que buscas algo que nunca tendrás, algo que no quieres entender?&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Yo me sentía tan fuerte. Llegaba acalorada en los ensayos, llena de una energía roja y las repeticiones iban a su paso de tortuga, siempre es así al principio cuando una fina línea azul nos separa, actores, de la verdadera realidad de la obra de teatro. Estamos y no estamos en el papel, somos y no somos. Este espacio es&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como una especie de limbo mental que nos hace sentir como ajenos a todo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Sin embargo empecé a distanciarme de mis amores, reales, y a quedarme un poco más tranquila en casa. Hablaba con Yerma:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hija, ¿por que eres tan testadura? Tienes a un Víctor tan al alcance de tus brazos, tan presente y vital, un Víctor muy hombre y suave además. No lo oyes cuando te dice &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Dónde va lo hermoso? &lt;/span&gt;Víctor te ve como eres, y te acepta como eres. Y tú no lo ves, obsesa.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Me molestaba la actitud de Yerma, no la aceptaba. El maestro Wiseman se reía cuando le proponía de hacer de Yerma una mujer liberada, feminista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Señorita, concéntrese por favor. No proyecte. Escuche… El trabajo del actor es esencialmente este: el de escuchar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Aquel mes, era febrero, decidí separarme de mi marido. Esta decisión fue súbita y tajante. Llegué un día al teatro y me confié a Linda, una amiga que tenía el papel de Maria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Linda se puso a reír a carcajadas y me ofreció un porro de marihuana. Me dijo que no le extrañaba nada mi decisión, que Yerma seguramente me había influenciado en esta. La miré de reojo, a Linda. Y a Yerma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Y un día sentí que ya no era yo la quien hablaba a Yerma pero ella la que me hablaba a mí. Fue durante una repetición, y estoy convencida que aquel día atravesé la fina línea azul y pasé del limbo a la realidad de Yerma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Quiero beber agua y no hay vaso ni agua, quiero subir al monte y no tengo pies, quiero bordar mis enaguas y no encuentro hilos.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Y al pronunciar estas palabras supe que era yo quien las había pronunciado. No Yerma pero yo. Yo Yerma. Era tan clara mi rebelión, tan presente. Me quedé mirando, extrañada y dolorosamente atenta, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;al actor que hacia de Juan, Rafael, y vi a Juan, lo vi tan nítidamente, lo miré como lo estaba viendo Yerma. Yerma y todas las Yermas del mundo entero. Contemplé con ira &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;su intransigencia, su obstinación, su machismo, su indelicadeza. Y Rafael se apartó de mí y comprobé &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que sus manos temblaban un poco y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;me alegró verlas temblar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;porque supe que él también había atravesado la fina línea azul. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Aquel día el maestro Wiseman se acercó a mi camarote mientras estaba cambiando mi larga falda negra y espesa por unos jeans Levis. Vino y me acarició la mejilla. Sus ojos brillaban mucho y en ellos había tanto: alegría, expectación, suavidad. Me miró como un padre mira a su hija, con ternura y respeto, es así como lo vi mirarme. Sentí su emoción cuando me dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Señorita, y ahora, ¿cree usted que Yerma es una mujer liberada?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Ruborizada (los actores somos todos muy tímidos) me senté enfrente del gran espejo y empecé a pintarme los labios. Aún sentía el contacto de los dedos suaves del maestro &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;sobre mi mejilla. Contemplé a la mujer que me estaba mirando detrás del otro lado del espejo, una mujer fuerte, valiente, llena de vida, absolutamente en contra de lo oficial, capaz de hablar, de actuar, de decir lo que ardía dentro de su profunda alma. Y esta mujer era Yerma. Y yo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-7713369159789159233?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/7713369159789159233/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=7713369159789159233' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7713369159789159233'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7713369159789159233'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/04/la-fina-lnea-azul.html' title='La fina línea azul'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/SAIaXpXD1VI/AAAAAAAAAZw/xbsogR1VkTk/s72-c/yerma.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-8092487787234188594</id><published>2008-03-15T11:31:00.000-07:00</published><updated>2008-03-18T06:08:41.654-07:00</updated><title type='text'>A las nueve de la mañana: el prologo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R90JTr5TzCI/AAAAAAAAAXs/4L8PNQvgOiw/s1600-h/sol123.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R90JTr5TzCI/AAAAAAAAAXs/4L8PNQvgOiw/s400/sol123.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5178305380351200290" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me desperté sobresaltada. ¿Qué es lo que estaba pasando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentada  sobre la cama miré alrededor mío. El ordenador seguía encendido, lo había dejado así para el Emule. Mis dos gatos, Pilun y Sabrina me estaban mirando  desde la puerta de la habitación, los ojos un poco desorbitados. Ellos también, tuve la impresión, habían sentido algo. ¿Pero qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía mucho calor en la habitación, un calor penetrante, pesado, bastante pegajoso. Fui a abrir la ventana que daba al jardín y estudié el cielo sin sol y de un azul claro, con tonalidades verdosas hacia el oeste. ¿Por qué hacía tanto calor si no había sol y si estábamos en Marzo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de dar de comer a mis dos gatos verifiqué si había algún mensaje en mi cuenta  electrónica. John, de Dallas, me había enviado un correo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;"Lyma, estamos en una situación de urgencia. Creo que pronto nos cortarán la luz. Ha habido temblores en los dos Polos, como me temía. Todo es bastante caótico, niña. ¿Acaso nos volveremos a ver para saludar el Pino de la Sierra? Buena suerte y ten cuidado. John."&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé atónita. ¿Entonces había llegado el día que tanto temíamos? No podía ser, no, no podía ser. John seguramente estaba equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui de nuevo hacia la ventana y me percaté del silencio. Los pájaros, que cada mañana venían a comer en mi jardín, no estaban. No se oía nada, todo parecía como muerto. Me dirigí hasta el teléfono y llamé a mi hermana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ah, Lyma, eres tú, te iba a llamar. Estoy preocupada. ¿Qué esta pasando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le dije que había recibido una carta de John, por correo electrónico, y que decía estar en situación de urgencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lyma, la radio ya no funciona. Peter acaba de leer por Internet que todos los vuelos de aviones comerciales han sido cancelados por una avería en la mayoría de  los radares. Y que ha  habido un tremor en el Polo Sur y Norte, pero ya no se puede hacer Internet, ya ningún Servidor está funcionando…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le ordené a mi hermana que cogiese sus cosas y que viniese a mi casa lo antes posible con Peter y el perro. Mi hermana me dijo que ahora mismo venía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colgué el teléfono  y quise  entrar en Internet pero no hubo manera. Mi hermana tenía razón, se había caído la Red.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a mis dos gatos que ahora no paraban de moverse de un lado a otro, inquietos y nerviosos. ¿Qué tenía que hacer?  ¿Qué hay que hacer en un momento como este? Fui a la cocina para verificar si había agua corriente y si funcionaba el refrigerador. La nevera estaba apagada y la luz de la bombilla de la cocina se encendía y apagaba, como si estuviese averiada o mal enroscada. Agua había pero de color verdoso. Cerré  la luz y fui corriendo hasta la puerta de la entrada pero al pasar enfrente de mi habitación me di cuenta que el ordenador se había apagado. Cuando abrí la puerta  me impactó la quietud de la calle. Una de mis vecinas, la señora Pepi, estaba de pie apoyada en un árbol, mirando algo en el suelo. La saludé con la mano, pero ella no me vio. Me puse  un chándal sobre el pijama, cerré la puerta detrás de mí y corrí hacia ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Están muertas, dijo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaban ahí, amontonadas unas sobre las otras, como si hubiesen querido escapar de algo. Eran ratas de campo, bastante grandes pero no se les veía sangre por ninguna parte. Estaban ligeramente hinchadas y de las orejas  les salía un líquido espeso y amarillo. Miré a mi vecina, que temblaba ligeramente, como si tuviese frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tengo miedo, murmuró apretándome el brazo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi corazón latía muy fuerte, cerré los ojos, atenta a lo que me rodeaba. Aparte del silencio percibí una brisa alrededor de mis pies. Y también un ligero temblor, pero muy  muy tenue, muy subterráneo. ¿Sería el principio de un terremoto? Y me di cuenta de una especie de movimiento, alrededor mío, como si sintiese por primera vez la tierra dar vueltas. Y entonces la sirena del Ayuntamiento empezó a sonar. Abrí los ojos y vi  las puertas de las casas abrirse una tras otra y la gente salir de sus hogares. Vi como nos íbamos  mirando los unos a los otros con sorpresa y miedo; unos miraban el suelo, otros el cielo. Niños empezaron a llorar, a quejarse. Perros a ladrar, a aullar. Contemplé, como de muy lejos, como en nuestras caras estaba apareciendo lo que ya nunca más desaparecería, una especie de rictus de desesperación e impotencia. Y nos quedamos así, parados en medio de la calle como  estatuas de sal (fue la primera imagen clara que tuve),  atentos a esta sirena que nunca hubiésemos tenido que oír. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las nueve de la mañana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-8092487787234188594?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/8092487787234188594/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=8092487787234188594' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8092487787234188594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8092487787234188594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/03/blog-post.html' title='A las nueve de la mañana: el prologo'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R90JTr5TzCI/AAAAAAAAAXs/4L8PNQvgOiw/s72-c/sol123.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-7957679496131149479</id><published>2008-03-04T04:02:00.000-08:00</published><updated>2008-03-04T04:18:32.641-08:00</updated><title type='text'>Premio Calidez</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R80-CQh1-YI/AAAAAAAAARs/Oz_vInCKub0/s1600-h/premiocalidez.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R80-CQh1-YI/AAAAAAAAARs/Oz_vInCKub0/s400/premiocalidez.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5173859755436145026" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He recibido el Premio Calidez para esta pagina de mi amiga poetiza &lt;a href="http://ideas-primitivas.blogspot.com/"&gt;Ideas-Primitivas&lt;/a&gt;. Se lo agradezco mucho y lo he acceptado porque viene de ella. Aqui van las reglas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    * Publicarlo en un post haciendo relación al autor y blog de quien te lo otorga.&lt;br /&gt;    * Hacer un enlace al blog citado.&lt;br /&gt;    * Elegir cinco blogs en los que consideres similares cualidades (calidez) que aquellas por las que lo recibes.&lt;br /&gt;    * Enlazar los blogs nominados.&lt;br /&gt;    * Hacer constar estas reglas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya lo he dicho: para mí es dificil dar premios (debo ser un bicho raro) porque en cierta medida hay, en este premio, reglas. No me gustan las reglas. Pero tambien he dicho que dar estos premios es una ocasión de hacer conocer a otros blogs y de agradecerles su presencia en este mundo virtual. No soy una gran consumidora de blogs, y los blogs que visito son muy seleccionados. La red es muy grande y mi actitud, como en la vida corriente, es de seleccionar. Selecciono a mis amigos, y selecciono a mis blogs preferidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aqui van los premios atribuidos a:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://frondosidad.blogspot.com/"&gt;En la frondosidad&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://molierico.blogspot.com/"&gt;Molière&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://extranjerosinpapeles.blogspot.com/"&gt;Extranjeros sin papeles&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://norbertoportugheiz.blogspot.com/"&gt;El blog de Norberto&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://imaginephotographers.blogspot.com"&gt;Los Imagine Photographers&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felicitaciones a todos vosotros, y a los otros, a todos los que estais aqui, presentes, con inteligencia emocional, sensibles a este mundo que nos rodea y que está medio loco. Gracias a vosotros se pueden percivir destellos de luz. Gracias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-7957679496131149479?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/7957679496131149479/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=7957679496131149479' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7957679496131149479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7957679496131149479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/03/premio-calidez.html' title='Premio Calidez'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R80-CQh1-YI/AAAAAAAAARs/Oz_vInCKub0/s72-c/premiocalidez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-2837103681106967817</id><published>2008-03-01T09:08:00.000-08:00</published><updated>2008-03-02T07:05:11.452-08:00</updated><title type='text'>Crónica de la Primera Brisa</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R8rBU-f9rjI/AAAAAAAAARE/znizkKPHqvk/s1600-h/fin+del+mundo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R8rBU-f9rjI/AAAAAAAAARE/znizkKPHqvk/s400/fin+del+mundo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5173159688107044402" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero hubo la brisa y una nube que cubrió el sol durante mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo la sentí, esta brisa,  ligera capa en el aire, un poco pegajosa,  viva, espacial. La sentí  sobre mis mejillas, mi frente, mi pelo. Ligera, suave, transparente  y pegajosa como la miel, si es que una brisa puede tener esta cualidad. Invisible al ojo durante el día y sin embargo por la noche la brisa tomaba un color metálico, se la veía como una suave niebla de pepinitos de oro flotando en el aire, danzante y liviana niebla dorada que lo iluminaba todo de ocre, las casas, las ventanas, los árboles, el suelo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A poco tiempo desaparecieron los pájaros, los perros, los gatos, los caballos... ¿Dónde fueron? ¿Murieron o simplemente se desplazaron hacia otra parte del mundo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta brisa duró muchos días pero era difícil contabilizar: no teníamos acceso a los medios de comunicación como la televisión, la radio, Internet. Los móbiles pararon de funcionar. Durante este tiempo no pudimos salir de casa, por obligación de la Ley &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ca34•d567&lt;/span&gt;. Solo los militares con sus grandes camiones tenían el derecho de circulación. Iban y venian por las calles vacías de la ciudad cual mastadontes y a paso de tortuga gigante distribuían a cada ciudadano grandes cajas con comida en lata, velas  y botellas de agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día la electricidad se cortó por completo y se proclamó una ley de consumo, la Ley &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Elect.56mn!d68&lt;/span&gt;.  La única información que nos llegaba venía en  una hoja redactada por el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gobierno del Estado de Alerta&lt;/span&gt;, que los militares nos daban junto con la caja hebdomadaria. En ella se nos decía, por ejemplo que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"las fronteras siguen cerradas bajo la Ley &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Front.23%%67nbg&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;.” O: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Se ha aumentado el numero de velas de 10 a 13 por habitante”&lt;/span&gt;. O: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“El sol va creciendo  a una velocidad de 10ª por semana.”&lt;/span&gt; También nos informaban sobre los muertos que ya se iban contando por centenares. Pero nadie decía de qué y como. Ni tampoco que es lo que hacia el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gobierno del Estado de Alerta &lt;/span&gt;con los cuerpos de los fallecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron días de gran vacío, extraños y solitarios. Días largos, como interminables y sobre todo de noches misteriosas, un poco mágicas. ¿Qué es lo que estaba pasando? El silencio era lo más sorprendente, un silencio profundo como el de una cueva, o como si el Universo, de repente, se hubiese callado. Quizás, sí, la voz del Universo también fuese este silencio plano, llano, vacío, sin eco. Me gustaba escucharlo, apoyada mi frente sobre la ventana, contemplando fascinada la noche ocre, de oro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué nos estaba murmurando el Universo? ¿Qué nos estaba diciendo este espacio de repente tan presente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y  luego llegó el día en que  los  árboles empezaron a desplomarse, uno por uno iban cayendo sobre el suelo como viejos sabios muertos y al verlos tenía la impresión que algo definitivo estaba ocurriendo, algo irreconciliable. Tambien esta voz de árbol caído y postrado era, para mí, la voz del Universo que nos estaba hablando a su manera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo todo esto, poco a poco, que lo quisiésemos o no, se transformó en cotidianidad. Un día, no sé cual ya que el tiempo no contaba, como sonámbulos salimos en las calles de la ciudad. Lo primero que hicimos fué mirar el cielo nublado, exausto, de un gris apagado y triste. Ya casi me había olvidado de mis vecinos, de mi barrio. Y yo, ¿quien era? Tenía la impresión que en mí tambien algo se había transformado. Y abrazada  a un desconocido que pasaba por mi lado (pero quizás era John o Matilde o Philippe) me puse a llorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol  apareció varios meses después y fue durante la Segunda Brisa. Y cuando emergió lo hizo con furia, con fuego, en torrente rojo, voraz y devastador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto, esto es otra historia&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-2837103681106967817?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/2837103681106967817/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=2837103681106967817' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2837103681106967817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2837103681106967817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/03/crnica-de-la-primera-brisa.html' title='Crónica de la Primera Brisa'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R8rBU-f9rjI/AAAAAAAAARE/znizkKPHqvk/s72-c/fin+del+mundo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-5684363356761319826</id><published>2008-02-29T12:42:00.000-08:00</published><updated>2008-02-29T15:08:15.874-08:00</updated><title type='text'>Mi toro querido</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R8hubOf9reI/AAAAAAAAAQc/HbfvCyzuKdM/s1600-h/hummingbird14cd834-200w.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R8hubOf9reI/AAAAAAAAAQc/HbfvCyzuKdM/s400/hummingbird14cd834-200w.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5172505586062700002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cielo de primavera&lt;br /&gt;sobre una  plaza, &lt;br /&gt;un toro en  la triste lidia&lt;br /&gt;herido y solitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Punto negro allá abajo&lt;br /&gt;es mi toro, mi oscuro toro,&lt;br /&gt;la arena de ocre,&lt;br /&gt;el clamor en el aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Charco de sangre&lt;br /&gt;en la tierra firme,&lt;br /&gt;en mi corazón ,&lt;br /&gt;en mi habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ríen, aplauden, beben,&lt;br /&gt;sinvergüenzas apuestan,&lt;br /&gt;insultan mi inteligencia y la tuya,&lt;br /&gt;toro querido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la arena vacía&lt;br /&gt;de ocre y de rojo&lt;br /&gt;yace en silencio &lt;br /&gt;tu presencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-5684363356761319826?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/5684363356761319826/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=5684363356761319826' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/5684363356761319826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/5684363356761319826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/02/mi-toro-querido.html' title='Mi toro querido'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R8hubOf9reI/AAAAAAAAAQc/HbfvCyzuKdM/s72-c/hummingbird14cd834-200w.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-4343863488313738311</id><published>2008-02-22T08:09:00.000-08:00</published><updated>2008-02-23T16:30:39.177-08:00</updated><title type='text'>La voz del Tam Tam</title><content type='html'>Fuiste, aquel día, el más airoso.&lt;br /&gt;Jirafa elegante, ondulante.&lt;br /&gt;Oscuro tu cuerpo de alga&lt;br /&gt;en un oasis llamado Saint-Louis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no sabía, era como&lt;br /&gt;una fuente abandonada.&lt;br /&gt;Y  llegaste&lt;br /&gt;sonrisa,  mirada  de agua,&lt;br /&gt;manos danzantes,&lt;br /&gt;Tam Tam  de voz insondable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, recuerdo&lt;br /&gt;una tarde húmeda, espesa y  amarilla&lt;br /&gt;recuerdo  haberte soplado&lt;br /&gt;en el suspiro  de tus labios,&lt;br /&gt;Te amo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Me enseñaste tanto, amigo!&lt;br /&gt;Bailar, este despertar de&lt;br /&gt;mi alma tan inocente,&lt;br /&gt;dar, recibir, mirar,&lt;br /&gt;acariciar con dedos de hada&lt;br /&gt;este misterioso campo tuyo,&lt;br /&gt;entrar con alas de seda&lt;br /&gt;en casas blancas y colmadas,&lt;br /&gt;las  risas de aquellos niños&lt;br /&gt;las tiernas Maimunas.&lt;br /&gt;Me enseñaste una voz oscura, impenetrable,&lt;br /&gt;volcánica,&lt;br /&gt;de una amazona valiente,&lt;br /&gt;tu África.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hoy ya no estás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sepultura aquella tierra árida&lt;br /&gt;dónde tu voz de piel de cuero,&lt;br /&gt;tu ritmo palpitante&lt;br /&gt;energía  contagiosa,&lt;br /&gt;y tu sonrisa,&lt;br /&gt;tu sonrisa bondadosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reposas en paz&lt;br /&gt;en el desierto&lt;br /&gt;de las orillas de Saint-Louis.&lt;br /&gt;Yace con otros sabios&lt;br /&gt;tu cuerpo de jirafa ondulante,&lt;br /&gt;de alga ondeante,&lt;br /&gt;y tus manos tan simplemente bellas&lt;br /&gt;son un abismo de silencio&lt;br /&gt;aquí, allá, en el universo entero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya nunca  más&lt;br /&gt;el Tam Tam desnudo de tu voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R78pdOMlqsI/AAAAAAAAAOE/zw-IzMaM2Gc/s1600-h/ibou123.JPG"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R78pdOMlqsI/AAAAAAAAAOE/zw-IzMaM2Gc/s400/ibou123.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5169896479248460482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Ibrahima Gueye, percusionista y fundador del grupo de música &lt;span style="font-style:italic;"&gt;BOUTATA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-4343863488313738311?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/4343863488313738311/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=4343863488313738311' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/4343863488313738311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/4343863488313738311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/02/la-voz-del-tam-tam.html' title='La voz del Tam Tam'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R78pdOMlqsI/AAAAAAAAAOE/zw-IzMaM2Gc/s72-c/ibou123.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-2185367474912421913</id><published>2008-02-17T12:15:00.001-08:00</published><updated>2008-02-19T15:17:32.218-08:00</updated><title type='text'>Pedro, yo y un cuadro</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R7iWFPmcwaI/AAAAAAAAANI/sFNqLFOorh0/s1600-h/rectangulos.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R7iWFPmcwaI/AAAAAAAAANI/sFNqLFOorh0/s400/rectangulos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5168045589238956450" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos hemos parado enfrente del cuadro: dos rectángulos amarillos. Pedro parece muy interesado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pedro, son solo dos rectángulos, digo volviendome hacia él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedro está muy guapo. Lleva un jersey rojo cereza oscura sobre una camisa gris claro. Esta de baja por haberse torcido un tobillo y se ha dejado crecer la barba. Hemos venido a la capital a pasar dos días. Es invierno aún, pero el frescor de la ciudad  me gusta, picante y alegre frescor sobre mi piel. Me siento feliz, siempre es así cuando estoy con Pedro. Dos días de amor y cuadros y pinturas y arte. Y Pedro, el mejor cuadro de mi vida. Con su barba de dos semanas parece un pintor de principios del siglo XX. Solo le falta el sombrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estos dos rectángulos, dice, me están intrigando mucho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí nunca me ha gustado el Arte Contemporáneo. ¿Qué hay de bello en un par de zapatos sobre una mesa rodeados con trozos de papel de diario? ¿O objetos de cocina tirados por el suelo? Cuadros blancos, nítidamente vacíos. Cuadros con manchas, con rayas, cuadrados. ¿Y qué decir de un amontonamiento de basura, cajas de cigarrillos, botellas de Coca Cola? Si esto es arte, entonces me pregunto, ¿qué es el otro arte?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuadro que nos hace cara es muy grande, muy ancho, muy espacioso. Para verlo bien nos tenemos que alejar un poco, tomar espacio, separarnos. De lejos los rectángulos amarillos se ven con más claridad. El color amarillo es claro, claro de desierto por la mañana, cuando el sol cae con suavidad. Es un amarillo con mucha luz, una luz que ilumina el rectángulo desde dentro. El color amarillo parece como prisionero del rectangulo. Le digo a Pedro que es un poco ridículo pagar 18 mil euros por un cuadro así. Y además, ¿qué hay de interesante en comprar un cuadro con dos rectángulos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tienen de particular estos dos rectángulos? Son normales y corrientes, perfectamente separados el uno del otro, situados uno sobre el otro, en armonía, casi en simbiosis, pienso. Parecen dos rectángulos amigos, cómplices.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me gustan, dice Pedro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos  dos paralelogramos, estas líneas relación, en sincronicidad perfecta, suaves en sus rectas, calmantes. ¿Qué estaba antes, me pregunto, la tela, esta superficie amarilla o los rectángulos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cuadro enfrente de mi vida, dos rectángulos amarillos perfectos, proporcionados. Mi vida, mi yo, de repente me parecen imperfectos, mi vida con sus altos y bajos, mi yo con sus metáforas y simbolos, toda yo con sus ondulaciones, sus fallos.  Y sin embargo a fuerza de mirarlos, de fijar tanta perfección rectilínia, estos dos rectángulos pierden un poco de su perfil, ahora son realmente dos manchas amarillas más que dos rectángulos, dos manchas  en armonía con una forma, en este caso el cuadrilátero. Adaptación, pienso. Un color ha tomado posesión de una representación, y ahora es la coloración que tiene poderío, es la mancha que esta  viva, palpitante de energía, de sabor, digo sabor, sabor a horizonte rubio, hay como una quietud de horizonte esplendoroso. Y pienso que también podría ver el planeta entero en estas dos manchas amarillas rectangulares, el planeta, el universo, mi vida, mis amores, la Vida en estos dos cuadros dentro de un cuadro colgado en medio de un gran cuadro que es esta sala, y ella otro cuadro centrado en medio de una gran ciudad que lleva miles de cuadros en su corazón de cuadro de asfalto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y que feliz sería si mi cerebro fuese a ratos un perfecto rectángulo en un vacante blanco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-2185367474912421913?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/2185367474912421913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=2185367474912421913' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2185367474912421913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2185367474912421913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/02/pedro-yo-y-un-cuadro.html' title='Pedro, yo y un cuadro'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R7iWFPmcwaI/AAAAAAAAANI/sFNqLFOorh0/s72-c/rectangulos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-7523105782149037672</id><published>2008-02-07T16:20:00.000-08:00</published><updated>2008-02-09T04:33:43.275-08:00</updated><title type='text'>El dinosaurio y yo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R6vJm5XdM3I/AAAAAAAAAKg/4WtHXr8JeGY/s1600-h/amanda.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R6vJm5XdM3I/AAAAAAAAAKg/4WtHXr8JeGY/s400/amanda.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5164443067781821298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sé exactamente cuando todo empezó; cuando me llego la impresión, cual una leve ola, que algo pasaría, que  habría un gran cambio, que mi vida no sería la misma. Fue aquel día de invierno, en el autobús,  un día muy frío, espeso, blanco. Un día de enero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿En que estaba pensando, sentada en el autobús 110 que me llevaba a paso de mastodonte  hasta mi querido trabajo? Era enero, he dicho. Un enero firme, duro y pálido como una placa de mármol gastada por el tiempo. Aquel mes  las temperaturas llegaron hasta los 30 grados  bajo cero, y hasta los menos 40. Y luego  el tiempo, de repente loco e incontrolable, subió hasta  los 15 grados sobre cero; y más tarde  llegó la nieve, una nieve  siempre con  sabor calido y resplandeciente y que producia, invariablemente, una  masa blanca y algodonada que alumbraba las noches de una luz extraña, misteriosa y suave. Sentada en el autobús yo miraba asombrada el paisaje que nos rodeaba, los grandes bloques de nieve amontonados en los bordes de las calles, el paso lento del trafico, las maquinas que iban como inmensas tortugas tirando sal sobre el asfalto. Y el cielo negro, oscuro, y el sol que no aparecía. Esto era lo que miraba con más intensidad: este cielo tan oscurecido pero como por una negrura interna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el autobús reinaba el silencio.  Un silencio como el de ahora, amigo y compañero. Sentada y apacible, mis manos reposaban sobre el libro que estaba leyendo pero sin abrirlo aún. Era &lt;span style="font-style:italic;"&gt;El Sexto Invierno&lt;/span&gt;, de Douglas Orgill, una epopeya moderna que trataba de un cambio climático. Pero este tema no era conocido aún, en aquellos días, nadie había oído hablar de cambio climático ni nadie se podía imaginar lo que ocurriría. En la novela empezaba de repente a nevar, y a nevar sin parar hasta que todas las sociedades tenían que sobrevivir a este extraño y penoso invierno que no paraba, que se había instalado como eternalmente sobre la tierra. Era un libro sobre una aventura mística, un viaje hacia el Apocalipsis blanco.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en  aquel autobús   que sentí por primera vez  &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;algo&lt;/span&gt;,  como si en alguna parte una puerta se hubiese abierto y yo hiciese parte de este  &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;algo&lt;/span&gt;. ¿Qué fue? No lo sé. Solo un reconocimiento, un asentimiento interior, una certeza sobre un espacio que me abrazaba con una cierta amistad. Cerré los ojos. Y entonces te vi, como te veo ahora, mi caballero, mi protector y mi salvación. Te vi mirar el horizonte ocre y vacío. Yo, sentada bajo tu sombra, oía tu respirar hondo y placido, tu palpitar del corazón. Habías visto algo en el tejado del cielo, allá  a lo lejos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando volví a abrir mi mirada  todo seguía igual, nada había cambiado. Apenas el autobús 110 se había movido. ¿Qué había pasado? ¿Dónde estaba tu fuerza animal que durante unos segundos me había parecido tan presente, tan vital, más presente y más vital que lo que me rodeaba? ¿De donde había llegado esta imagen de nosotros dos en medio de un paisaje de ocre y de sequedad áspera? Miré alrededor mío, había mucha gente en el autobús. Y de repente me di cuenta que alguien, no sé si un hombre o una mujer, llevaba entre sus manos el mismo libro que yo estaba leyendo. Quise poner una figura, ver quien era pero ya estábamos llegando a  mi parada. Me levanté, me dirigí hasta la salida trasera del autobús y bajé con la incógnita de quien estaba leyendo &lt;span style="font-style:italic;"&gt;El Sexto Invierno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta impresión de reconocimiento desapareció durante varios días. La vida seguía su curso normal y acabé por olvidarla. En el trabajo preparábamos, Maggie y yo, las actividades de la semana de vacaciones que eran fijadas en las escuelas para dar descanso a los maestros. Durante estos días de descanso muchos niños vendrían al centro. Habría salidas a museos, a parques, al cine. Necesitábamos alquilar autobuses, comprar billetes, arreglar los itinerarios. Yo me sentía feliz aunque hiciese mucho frío. Pero un día el cielo de repente se iluminó como de una luz amarilla, opaca y espesa,  Maggie me llamó desde el portal que daba a la piscina. Estuvimos mucho rato sin hacer nada, solo mirando aquel tapiz nebuloso y brumoso. Tuve la impresión que el aire se había como  parado,  que la  atmósfera era de repente muy pesada, silenciosa ¿Qué estaba pasando? Mis manos temblaban al encenderme un cigarrillo. Sentí de nuevo una sensación de reconocimiento. Dije: Es el final. Maggie me miró sorprendida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿El final de qué? preguntó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo no supe que contestar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y muchas veces, ahora, después de todo aquello, sigo preguntándome lo que pasó. Y el por que nunca tuve miedo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te estoy diciendo todas estas cosas porqué sé que me escuchas aunque sigas mirando el horizonte con tus ojos pardos, inmensos. En la vacuidad de este espacio has visto algo, quizás otra viajante como yo, acompañada de su dinosaurio. Quizás has reconocido uno de tus congéneres, un futuro compañero. Una de tus patas delanteras se ha movido ligeramente, como el resplandor de unas alas de mariposa. En este espacio dónde ya no existe la noche esperaremos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántas somos? ¿Después de aquellos días, cuantas sobrevivimos?  ¿Y tú, animal valiente y bueno, de dónde vienes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo sé que estamos aquí, juntos, libres en este trozo de tierra ocre después de aquello. O antes. Ya no sé. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás esté soñando, soñando en un mundo blanco, frío, de mármol, soñando que estoy leyendo un libro de nieve, soñando en una mujer que se llama Maggie, y en proyectos y salidas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás todo sea un sueño, y en este sueño te veo a  ti, mi amigo el dinosaurio, desde aqui, desde esta nieve y este frío, y nos veo aquí, en este espacio ocre, en este desierto sin noche, esperando otras monturas que llegan desde allí, a lo lejos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-7523105782149037672?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/7523105782149037672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=7523105782149037672' title='41 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7523105782149037672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7523105782149037672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/02/el-brontosauro-y-yo.html' title='El dinosaurio y yo'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R6vJm5XdM3I/AAAAAAAAAKg/4WtHXr8JeGY/s72-c/amanda.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>41</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-2544455996252235066</id><published>2008-01-22T13:24:00.000-08:00</published><updated>2008-01-23T12:39:54.257-08:00</updated><title type='text'>Un viaje a la Proust</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R5ZfddtrRgI/AAAAAAAAAJI/B4GyD0wKQtE/s1600-h/trip.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R5ZfddtrRgI/AAAAAAAAAJI/B4GyD0wKQtE/s400/trip.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5158415382996534786" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;He dicho pero que desordenado que eres y me he levantado, he ido hacia la ventana, la he abierto de par en par casi con furia pero furia es una palabra muy fuerte, pero sí, furia, y rabia y una paciencia extrema, ya demasiado extrema, una paciencia cansada, una paciencia que dura veinte años. La ventana la he abierto de par en par sobre un jardín que a estas horas de la tarde siempre parece un poco triste,  un poco abandonado mientras Javi no dice nada, sigue sentado con el libro abierto, y el patio recibe como una extraña luz oblicua y miro como por primera vez al naranjo que da una suave impresión de gran soledad . Y no sé porque recuerdo aquel invierno de hielo que tuvimos y las largas caminatas que hacia con el perro en medio de una ciudad negra, como abandonada, todo parecía tan especial, tan ausente, y solo lo que daba sensación de vida eran  aquellos árboles caídos en medio de los caminos. Y ahora aquí, este jardín con un naranjo y mi rabia. Pero este jardín fue  años atrás un jardín vivo, alegre, una fiesta con amigos, risas, yo recuerdo bien que una tarde me despertaron unas risas de unos amigos después de una larga siesta y en el sueño Javi había estado de pie frente a mí, su mirada dura e inconsolable mirando el vacío y también recuerdo haberme dicho, al despertar, que los sueños no mienten y haber llorado este Javi de repente tan desconocido, un Javi que quizás un día yo iba a conocer.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;Esta tarde, esta tarde desesperante ya que a veces lo cotidiano es este largo proceso de aceptación y desesperación a la vez, esta tarde los pájaros cantan su ritual melodía y el naranjo me mira como desde muy lejos. Me gustaría ser capaz de volverme hacia Javi y tirarle un libro sobre la cabeza. Pero sigo de pié, mirando el jardín, respirando hondo, procurando calmar algo que ya ni sé si con el tiempo podré apaciguar, he dicho furia pero también rabia. ¿Y que mujer no conoce esta rabia?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;He cerrado los ojos y de repente veo a mi madre. Es mi madre, sí. Ella y yo estamos tomando un café en la cafetería de la tienda Sears,  mientras afuera el invierno golpea los inmensos ventanales que dan sobre un ancho parking. Le digo a mi madre lo enamorada que estoy de un hombre que acabo de conocer pero lo desordenado que es; y mi madre sonríe, y esta sonrisa me alegra, hoy, esta tarde, siento un inmenso reconocimiento, un clic interior,  una percepción sabia, una especie de déja vu pero tampoco  es esto. Mi madre me mira y escucha atenta lo que le digo. Mi madre me estudia y sus ojos brillan mucho. Toda su presencia, física y  hasta moral,  toda ella,  su cuerpo ternura, el olor a lavanda que yo respiraba y asociaba a la bondad cuando le besaba las mejillas al despedirme de ella,  la suave  textura  de su piel lisa como la de un niño.,  la sonrisa de mi madre me permite viajar en este instante parado en el tiempo,  o es el tiempo que me permite viajar hasta su sonrisa.  El tiempo que no ha pasado, no ha tenido que pasar, no. El tiempo que sigue ahí, aquí, allá,  abierto y en espiral, entidad  inmortal,  espacio inamovible,  un lugar como en espera de retorno,  que en realidad sólo espera esto: una nueva visita,  una nueva mirada. Un tiempo que es como un regalo escondido.  Y mi madre en este día de invierno y yo a su lado a través de un camino interior, libre. Y me mira con empatía, sonríe como diciendo que no es importante que Javi sea desordenado, y dice que lo que importa es el amor, solo esto importa, el camino del amor,  dice,  la oigo tan nítidamente.  Ya verás como  todo irá bien, hija mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no solamente el tiempo, este regalo escondido, esta sorpresa, me permite recibir a mi madre  aún joven, a mi madre aún llena de energía, a una madre que yo he olvidado, una misteriosa madre aceptando con naturalidad mi amor de un hombre, una madre como un regalo intocable y protegido; si no que  también, el tiempo, me hace vivir  el sentir de aquellos días y  de aquellas mis noches;  y revivir el amor aquel  que me parecía tan extraordinario con su alegría que casi me ahogaba,  con sus  dudas que me hacían soñar, por la noche, en humos y fuegos, con esta inconsolable presencia de la pasión que de repente me hace sentir joven, me llena de una alegría manzana, de una energía casi triste. Y todo esto aqui y ahora.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Todo tan presente  mientras le vuelvo a decir a Javi que tendría que ser un poco más ordenado porque francamente no hay nadie en el mundo tan desordenado como él.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-2544455996252235066?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/2544455996252235066/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=2544455996252235066' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2544455996252235066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2544455996252235066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/01/un-viaje-la-proust.html' title='Un viaje a la Proust'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R5ZfddtrRgI/AAAAAAAAAJI/B4GyD0wKQtE/s72-c/trip.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-8881225596645323668</id><published>2008-01-13T05:15:00.000-08:00</published><updated>2008-01-16T14:17:08.759-08:00</updated><title type='text'>Unas piedrecillas sobre un tapiz persa</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R4oSjttrRWI/AAAAAAAAAH4/Qh4K3rgGr_k/s1600-h/rugfield.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R4oSjttrRWI/AAAAAAAAAH4/Qh4K3rgGr_k/s320/rugfield.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5154953128254850402" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces es muy fácil hablar, expresarse, mostrar con simplicidad estas piedrecillas amarradas  como clavos en el corazón, piedrecillas de múltiples colores aquí, en este centro, en el centro del corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y  estamos  en esta gran sala de inmensos ventanales que dan a un parque. Y es cálido, y es reconfortante este lugar. Como a cada reunión me he sentado en una de las esquinas del ancho tapiz persa. Me gusta este trocito, este espacio sobre esta alfombra floreada y ocre, me gusta  porque  son unas niñas que lo hicieron, unas niñas con unos deditos de ángel herido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos reunidos aquí para hablar de estas imágenes que, con el tiempo,  suben a la superficie y la mirada amable de Martin nos ayuda a ver más claro en ellas. Y entonces cada uno de nosotros depositamos en medio del tapiz una piedrecilla. Ya van muchas piedrecillas amontonadas, tantas que se han transformado poco a poco  en una pequeña montaña. Y cuando la luz del atardecer se infiltra por los ventanales, la montaña de piedrecillas brilla de diferentes tonos y  hasta parece viva, parece un corazón hecho de piedrecillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy he empezado yo y he hablado de algo que me ocurrió hace muchos, muchos años. Pero curiosamente lo recuerdo todo, todo. Me recuerdo la adolescente que era, alta, el pelo largo, los ojos muy negros y vivos, una adolescente vibrante, fuego y aire y viento yo era, parecía una planta viva,  que crecía cada día más y más, una bella planta, una planta llena de sol, abrigada por el sol y por el agua y por la vida. Pero un día mis padres descubrieron mi diario intimo, esto pasa algunas veces, a veces los padres van y miran en la viva intimidad de sus hijas y entonces pasa lo que pasa. Me vinieron a buscar en un campamento dónde yo estaba con mi amiga Sylvia y me dieron una paliza, y si he olvidado los golpes no he olvidado el mensaje, la humillación, el mensaje y la humillación. Aquella furia de ogro rancio, la furia de mis padres, furia de ogro encerrado en su propia caverna sin luz ni aire, aquella furia sigue aquí, dentro de mí. Es una piedra roja. Y desde entonces ya no sé escribir, y mi mesa esta llena de paginas sin acabar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego ha sido el turno de Pierre y ha dicho que una vez, cuando su padre golpeaba a su madre, y esto ocurría los sábados por la noche, siempre, siempre, Pierre estuvo a punto de clavarle un cuchillo a este padre borracho, alcohólico y sucio, a un padre martirizador, a un padre maldito. Y no pudo, no pudo clavarle aquel cuchillo. Y hoy a Pierre le duele este brazo paralizado en el tiempo, un brazo con una navaja parada en el aire, en un limbo. Y no sabe que hacer con este dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Linda ella ha hablado de  sus miedos que crecen y crecen y ahora más desde que ha encontrado un piso, y ahora más desde que se ha liberado de un marido que disfrutaba insultándola. Y este miedo le da ganas de morir, de irse a tirar del puente Jacques Cartier  y desaparecer por completo bajo las aguas profundas y negras del Saint-Laurent.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la montaña de piedrecillas va creciendo, poco a poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay días que  lloramos, otros no. Depende de las imágenes. Hoy yo no he llorado y me he concentrado en las bonitas flores ocres dibujadas sobre esta alfombra, un tapiz bordado por unas niñas que  seguramente tenían  manitas de plata. Y me las imagino tristes. Y pensar en ellas alivia mi pena, entiendo que mi pena es algo relativo, que la pena de mis compañeros en este viaje de imágenes es una pena relativa, y hasta la pena de Martin, aunque él nunca hable de ella. Son todas muy parecidas y muy diferentes, nuestras penas, pero todas hacen crecer piedrecillas en el corazón, en el centro de uno mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que un día ya no tendré que colocar más piedrecillas en el centro de un tapiz persa. Y sé que un día ya no habrá más niñas cosiendo en habitaciones negras, sin aire, y sé que un día ya no existirán mesas con papeles amontonados, ni hombres con navajas tristes, ni mujeres con ansias de morir. Y cuando llegue este día quizás la montaña de piedrecillas de todos los colores se derrumba y entonces podremos levantarnos, salir, pasearnos en el parque que hay afuera, del otro lado de los ventanales, un parque muy verde, claro y verde.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-8881225596645323668?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/8881225596645323668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=8881225596645323668' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8881225596645323668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8881225596645323668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/01/unas-piedrecillas-sobre-un-tapiz-persa.html' title='Unas piedrecillas sobre un tapiz persa'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R4oSjttrRWI/AAAAAAAAAH4/Qh4K3rgGr_k/s72-c/rugfield.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-7794002790757481569</id><published>2008-01-08T06:59:00.000-08:00</published><updated>2008-01-10T14:39:35.105-08:00</updated><title type='text'>Entre un hombre y una mujer</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R4OQ5ttrRPI/AAAAAAAAAHA/DTYW_h3hpAU/s1600-h/alas.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R4OQ5ttrRPI/AAAAAAAAAHA/DTYW_h3hpAU/s320/alas.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5153121719840097522" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed type="application/x-shockwave-flash" src="http://stat.radioblogclub.com/radio.blog/skins/mini/player.swf" allowScriptAccess="always" width="180" height="23" bgcolor="#ECECEC" id="radioblog_player_-1" FlashVars="id=-1&amp;filepath=http://www.radioblogclub.com/listen?u=.8yck5WdvN3Ln9Gbi5ybpRWYy9icm5SZlJnZuEGaj5WYtFGblR2bkVmcmxWZ/philippe%2520sarde%2520-%2520Les%2520Choses%2520de%2520la%2520vie.rbs&amp;colors=body:#ECECEC;border:#BBBBBB;button:#999999;player_text:#999999;playlist_text:#999999;" &gt;&lt;/embed&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el sueño un hombre y una mujer se desean .Es, simplemente, una historia  que me llena de alegría y felicidad. Y al despertarme soy agua y luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tan simple, pienso, entre un hombre y una mujer. ¿Y por que será tan complicado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el día he pensado en el deseo. En las veces que he vivido esta energía tan potente. En los hombres que han despertado en mí este fuego incandescente, único, casi tan amarillo como el sol, con su fuerza. Y por qué con ciertos hombres sí y con otros no. En la lección del deseo, en la vida de una mujer. En mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo… No hace tanto tiempo. Estuvimos juntos unos días de verano, quizás fue un mes de agosto tierno y húmedo, aquella cama que yo abrí, de un tirón, y en dónde  tú me esperabas con tus alas abiertas. Y me abriste las mías, y hasta me abriste el alma, que es mucho decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deseo entre un hombre y una mujer es la a aparición  de esta energía que hace que en nuestros ojos se vean reflejadas algunas estrellas y nuestra cabeza, dónde está también el corazón y el sexo, da vueltas y vueltas como si fuese la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay juego, cuando un hombre y una mujer se desean. Hay mareo. Hay risas. Y los sentidos, todos, se despiertan y vuelven a nacer el hombre y la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una cama muy ancha y blanca en aquel mes de agosto húmedo y tierno. Tú habías llegado de muy lejos, apenas nos conocíamos. Y de repente, entre las sabanas, te reconocí. No sé como fue, pero así fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deseo es luz interior que ilumina, como por primera vez, todo lo que hay y todo lo que tiene que llegar. Inocencia esta luz, sabiduría, sorpresa. Como la tierra en primavera somos, cuando el deseo se apodera de nuestros sentidos, amanecer, onda rica, materna, potente como pasos de gigante enamorado. Y el besar entonces es palabra de silencio. La voz del beso borra el pasado, el futuro. Solo gime este presente inefable, contacto sublime con lo divino y lo carnal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel verano, aquel mes de agosto húmedo y tierno recuerdo que me encontré con una luz que era la vida misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira, mira, no tengas miedo de mirar como se aman el hombre y la mujer que se desean... Ve como de repente las manos acarician con más profundidad como si tocasen la tierra con manos de músico, y estos cuerpos que bailan en unión, en conjunto, al mismo ritmo. Ya no hay batallas, diferencias, lucha. Hay, finalmente, armonía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deseo que nos unió, aquellos días tan extraños, fue una enseñanza sabia y bella. Aprendí que yo era buena e inteligente, alegre. Que mis ojos podían brillar como la luna. Que mi cuerpo era como  la tierra, fuerte como un árbol, resistente como el agua, vibrante como el viento. Y prado verde fue aquella cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R4OW0ttrRTI/AAAAAAAAAHg/CDrtEsxBxWw/s1600-h/nature1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R4OW0ttrRTI/AAAAAAAAAHg/CDrtEsxBxWw/s320/nature1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5153128231010518322" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-7794002790757481569?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/7794002790757481569/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=7794002790757481569' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7794002790757481569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7794002790757481569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2008/01/entre-un-hombre-y-una-mujer.html' title='Entre un hombre y una mujer'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R4OQ5ttrRPI/AAAAAAAAAHA/DTYW_h3hpAU/s72-c/alas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-3144341441785320778</id><published>2007-12-16T09:12:00.000-08:00</published><updated>2007-12-24T07:57:00.606-08:00</updated><title type='text'>Bailando con un amigo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R2_WtttrRAI/AAAAAAAAAFI/e5Uk9EbaMPY/s1600-h/India%7EDancingWomen%7ER95%7Egoldened%7Er90s1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R2_WtttrRAI/AAAAAAAAAFI/e5Uk9EbaMPY/s320/India%7EDancingWomen%7ER95%7Egoldened%7Er90s1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5147568979961398274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="80" width="300"&gt;&lt;param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/ttDsoBt0Vz/aus=false/"&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;embed src="http://media.imeem.com/m/ttDsoBt0Vz/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" height="80" width="300"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Me acabo de encontrar con Diop,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;en la esquina de St-Catherine y St-Laurent. ¿Cuanto tiempo, ya? Quizás más de quince años pienso mientras Diop me enciende una Gauloise. Quince años… Una eternidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Es una de aquellas noches  que los montrealeses llaman ¨&lt;i style=""&gt;noches&lt;/i&gt; &lt;i style=""&gt;de hielo¨&lt;/i&gt;. Y es que no cae nieve desde hace varios días y el cielo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;está cargado como con metal, cúpula &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;pesada y dura sobre nuestras cabezas y cerebros. Tantos días que estamos viviendo este hielo sin sol. Días de abrigos y bufandas y de un andar pingüino por las estrechas calles de esta ciudad tan amable como es Montreal. Y ahora estoy aquí con Diop, un Diop&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;quince años mayor pero, ah… casi no se le notan estos quince años. Nada. Parece aquel mismo hombre jirafa que conocí en casa de Rémi, una tarde de un húmedo verano. ¿Acaso los hombres saben envejecer mejor que las mujeres?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Diop ríe y sus ojos se estrechan &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y se alargan hacia sus sienes, dándole a su bonita cara un aspecto de mascara risueña y simpática. Yo también me río, y de repente, gracias a la risa, me siento quince años más joven.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;En el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Keur Samba&lt;/span&gt; las cosas no han cambiado, tampoco. En una clara mirada veo los mismos sofás, de un rojo tinto vino, la idéntica &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;pista de baile, la misma barra con la mismísima camarera, una tal Cathy. Me saluda con una sonrisa amarga, más amarga que la que tenía siempre y que me hacia tanto reflexionar sobre su vida y sus amores desgraciados. ¿Y quien no tiene amores infelices en su vida? Diop fue uno de ellos, en la mía. Pero no me gusta la amargura. Y preferí la amistad. Siempre los amigos son mejores que los amantes implacables.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Por debajo de la música de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pepe Kale&lt;/span&gt;, Diop me habla de su vida en Paris, con una catalana. Tiene dos hijas, Naveja y Fatou, y si está en Montreal es para gravar &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;un disco en conjunto con el Cirque du Soleil. Todo va bien para él, desde que conoció a Teresa. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Teresa ha iluminado mis andares, dice. Tenia muchos contactos con músicos y grupos musicales, escuelas, talleres. Ahora me reconocen por lo que soy, un buen músico. Y ya ves.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Veo, y estoy contenta. Alegría siento cuando mis amigos son felices, o parecen serlos. Ver a los otros transitar por sus vías interiores es fascinante. Es como leer una novela de espionaje.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;También un día, diez años antes, Diop me aseguró que yo era su camino. Y yo le creí. Es verdad, era más joven, más idealista, más loca. Me sentí camino verde, abundante de hojas y de piedras brillantes, como caídas del cielo. Me sentí camino infinito, sin fronteras, sin barreras. Ser camino es ser ondulación, curvatura, desviación. Protagonista de una historia sin final, abierta al misterio. Ah, como me sentí atraída por Diop que tocaba el Tam Tam de tal manera que mi alma se despejaba, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;se abría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con alas de águila, volaba, volaba… Diop el músico y además &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;el intelectual, hablándome de su país, &lt;st1:personname productid="la Guinea" st="on"&gt;la Guinea&lt;/st1:personname&gt; de Sékou Touré con sus dos millones de refugiados, y aprendiéndome sobre sus mártires, sus prisiones, sus torturas. Y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;escuchándole,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de camino me transformé en caminante. Hasta que un día Diop desapareció, como por encanto. Y como por magia yo también desaparecí de su vida, e hice la mía. Fue simple y directo. Y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;continué andando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Algún brujo, pero esta discoteca africana está repleta de brujos, ha puesto &lt;span style="font-style: italic;"&gt;When love is new&lt;/span&gt;, de &lt;i style=""&gt;Arthur Prysock&lt;/i&gt; y no puedo hacer otra cosa que ir a bailar con todos mis sentidos, los de ahora y los de hace quince años que de repente hacen un todo, un conjunto mágico, alegre, palpitante. Diop me sigue y sobre la pista de baile nos olvidamos de nuestros caminos y de nuestros andares. Los míos, por cierto, no están &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;tan mal y me gustan… Y bailo reviviendo otros bailes, pero sin definirlos, son bailes del alma, salpicaduras relucientes del alma, impulsos y tracciones que llegan desde una &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;intensa alegría y reconocimiento, desde una presencia absoluta de mi cuerpo y de mi ser todo entero aquí, bailando en esta noche de hielo. ¡Que fuerte emoción es bailar! Y quizás no sea yo quien baile pero otro ser, otro ser mas vivo y pleno que se transforma en mí al son de la magnifica voz de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Arthur Prysock&lt;/span&gt;, y entre la música y yo crece esta energía tan entrañable, este movimiento, corriente…Bailar es tan importante, es como respirar…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Más tarde, mucho más tarde, vamos a desayunar en un pequeño restaurante cerca del Forum dónde madrugadores, la mayoría taxistas, ya están tomando la especialidad del lugar: huevos fritos con patatas y bacon. Diop me pide gentilmente si puede venir a casa y le contesto, muy gentilmente, que no, que no puede. Diop ríe, y yo también me río con él y la mañana de repente ya no es tan gris, tan fría, tan pesada. Y quizás hasta &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;salga el sol, después de todo. Tengo mucho que hacer, en casa. Pero me siento fuerte, energizada. No hay nada más bueno y rico que una noche de baile, con un amigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-3144341441785320778?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/3144341441785320778/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=3144341441785320778' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/3144341441785320778'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/3144341441785320778'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2007/12/bailando-con-un-amigo.html' title='Bailando con un amigo'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R2_WtttrRAI/AAAAAAAAAFI/e5Uk9EbaMPY/s72-c/India%7EDancingWomen%7ER95%7Egoldened%7Er90s1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-8503666506894110608</id><published>2007-12-14T12:48:00.001-08:00</published><updated>2007-12-24T08:11:26.386-08:00</updated><title type='text'>Paseo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R2_Z5dtrRBI/AAAAAAAAAFQ/wkKfoX2s1DE/s1600-h/turtle-swim-4.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R2_Z5dtrRBI/AAAAAAAAAFQ/wkKfoX2s1DE/s320/turtle-swim-4.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5147572480359744530" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pedro ha crecido, interiormente. Lo veo en su mirada de mar, de una oscuridad intensa que antes solo afloraba a la superficie de sus bonitos ojos. Hay una nueva fina arruga en la comisura de sus labios, estos labios tan simplemente buenos para besar, y besar y besar... Cuando más maduros, mejor, me digo. Y es que los labios de Pedro son como un prado verde, húmedo, agua, agua…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;A veces los hombres son como el campo: sorprendentes. He conocido hombres secos, sin lluvia interior, ásperos por dentro, rugosos, ansiosos de rocío entrañable. En sus miradas, estepas llanas y vacías. Sus mentes como un sol ardiente, quemándolo todo, escaldando la más mínima presencia de vida, de energía. Dragones indestructibles. Van, aniquilan y luego desaparecen. Vale.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Otros hombres como campos verdes, dónde solo el verde, verde de amor, verde de vida, de energia, se deja ver, sentir, oler, acariciar. Bellos, maduros, abiertos, igual que un campo en primavera. Hombres alegres, emancipados y buenos. Flores fueron en mi vida. Los sigo recordando con gran cariño. Me hicieron reír, me permitieron sentirme joven y aventurera. ¿Dónde están ahora? Desde aquí, cerca, tan cerca de Pedro, les envío un gran saludo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Sin embargo Pedro es diferente. Pedro es como un bosque, misteriosos y abundantes sus caminos. Pedro dice que los bosques, los bosques que él conoce, han sido muy importantes en su vida. En ellos me he perdido, afirma. Y los bosques, como &lt;st1:personname productid="la India" st="on"&gt;la India&lt;/st1:personname&gt;, tienen su razón de ser, y esta es que nos perdamos en sus caminos. Y así disiparnos, alejarnos para luego volvernos a encontrar. Como en los cuentos de hadas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Hemos andado sobre la orilla del río que bordea la frontera y lo hemos visto bastante bajo, hasta el punto de preocuparnos tanta orilla adentro, tanta roca saliente. El año pasado había mas agua pero este año casi no ha llovido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Muy pocos pájaros, dice Pedro. ¿Dónde estarán los pájaros?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Una tortuga de agua nos está estudiando desde una lejana roca. Quieta, su cabeza puntiaguda parece apuntarnos, estudiar nuestros pasos suaves sobre la tierra que bordea el agua. ¿Qué pensará de nosotros? Las tortugas son muy sabias, hace tantos siglos que están aquí, en este planeta azul que cada vez es más gris y menos verde. Tortugas, símbolos de la divinidad para los budistas ya que una tortuga, dicen, un día salvó la vida de unos náufragos y luego les enseño las palabras sabias del Buda. Los hombres somos muy pequeños ante tanto misterio animal y vegetal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Para los indios de América, la tortuga representa &lt;st1:personname productid="la Tierra Madre." st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Tierra" st="on"&gt;la Tierra&lt;/st1:personname&gt;  Madre.&lt;/st1:personname&gt; Y para nosotros, ¿qué significa una tortuga? ¿Dónde ha ido a parar lo sagrado en lo que nos rodea?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;La tortuga no se mueve. Quieta, tranquila, quizás siente que no le haremos nada. Que solo estamos de pasaje, que este lugar es suyo. Nosotros tampoco nos movemos. Quietos como la tortuga miramos el agua oscura y casi de un verde azul deslizarse con suavidad. Todo es tranquilidad, quietud, paz, silencio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Luego subimos hasta la ermita, todo de blanco resplandeciente pero cerrada, como siempre. Hay dos coches aparcados, vacíos. Pedro mira alrededor, las narinas palpitando como si quisiese respirar el aire del inmenso cielo, allá &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;arriba. Es un día azul, azul y blanco, con nubes en forma de animales extraños, pienso. Allá un pato con tres alas, y más lejos una águila bailando un pachanga. Me río sola y Pedro me coge una mano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;En la capital tomamos un café con unos pasteles de nata, deliciosos. Hablamos muy poco, hay poco que decir y mucho que ver. Hace tanto tiempo. Esta tarde miraré con sorpresa su cuerpo de animal bondadoso acercarse a mi lecho, con simplicidad. Miraré sus ojos de mar dónde seguramente una estrella brillará, solo para mí. Y me miraré en su mirada. ¿Y que otras cosas verán mis ojos? ¡Quien sabe!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Solo de pasaje estamos, bestias, hombres, mujeres, cielos, tortugas. Solo una brizna somos y nada mas y mucho mas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-8503666506894110608?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/8503666506894110608/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=8503666506894110608' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8503666506894110608'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8503666506894110608'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2007/12/paseo.html' title='Paseo'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R2_Z5dtrRBI/AAAAAAAAAFQ/wkKfoX2s1DE/s72-c/turtle-swim-4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-8864535766954463657</id><published>2007-12-09T07:35:00.000-08:00</published><updated>2007-12-19T06:10:11.845-08:00</updated><title type='text'>Ensayando Bodas de Sangre</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R10grN-Fm_I/AAAAAAAAAEg/LtGOwgBRF9Q/s1600-h/stage.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R10grN-Fm_I/AAAAAAAAAEg/LtGOwgBRF9Q/s320/stage.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5142302276383513586" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,29,0" width="366" height="75"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.goear.com/files/localautoplayer.swf"&gt;&lt;param name="FlashVars" value="file=5f1c9c8"&gt;&lt;param name="quality" value="high"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/localplayer.swf" flashvars="file=5f1c9c8" quality="high" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" type="application/x-shockwave-flash" width="366" height="75"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Siempre pasaba lo mismo. A cada vez que &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Madre&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;b style=""&gt; &lt;/b&gt;decía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;i style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Por eso pregunto quién es. Porque tengo que no reconocerla, para no clavarla mis dientes en el cuello&lt;/i&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me entraban ganas de reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces Begonia, &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Madre&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt;, alzaba los brazos exasperada y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;se apartaba un poco del escenario para encenderse un cigarrillo. Siempre los llevaba en un bolsillo de su ancha y espesa negra falda. El director, el señor Severs, entraba por el lado derecho de la escena, impaciente y nervioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Señorita, me decia, ¿Qué esta pasando aquí? My goodness, I´m gonna have a panic attack. Y me voy a morir aquí mismo, en medio de esta tragedia española.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos estábamos muy nerviosos, es cierto, siempre es así antes de una representación en público. Uno se transforma en cable eléctrico de alta tensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el señor Severs me regañaba y mientras yo estudiaba su frente húmeda, &lt;st1:personname productid="la Novia" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Novia&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;b style=""&gt; &lt;/b&gt;repetía sin cesar, como un mantra, una frase que siempre le costaba mucho decir&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;¡&lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Déjala! Que quiero que sepa que yo soy limpia, que estaré loca, pero que me puedan enterrar sin que ningún hombre se haya mirado en la blancura de mis pechos.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/strong&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style=""&gt;El Novio&lt;/b&gt;, un chico muy simpático de Galicia, siempre decía que &lt;st1:personname productid="la Novia" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Novia&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt; quizás tuviese los pechos blancos pero que eso de que ningún hombre los hubiese visto no se lo creía ni Lorca. En realidad todos los hombres del grupo, todos sin excepción, querían ver estos pechos. Sobretodo &lt;b style=""&gt;Leonardo&lt;/b&gt;. Cuando recitaba&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;i style=""&gt;¡Qué vidrios se me clavan en la lengua!&lt;/i&gt;&lt;/strong&gt;&lt;b&gt;&lt;i style=""&gt;  &lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Porque yo quise olvidar&lt;/strong&gt;  &lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;y puse un muro de piedra&lt;/strong&gt;  &lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;entre tu casa y la mía.&lt;/strong&gt;  &lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Es verdad. ¿No lo recuerdas?&lt;/strong&gt;  &lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Y cuando te vi de lejos&lt;/strong&gt;  &lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;me eché en los ojos arena.&lt;/strong&gt;  &lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Pero montaba a caballo&lt;/strong&gt;  &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;y el caballo iba a tu puerta.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;... se le entornaban los ojos que tenía muy negros y vivos y todos sabíamos a que caballo se estaba refiriendo. Corrían rumores en el grupo de que Leonardo y &lt;st1:personname productid="la Novia" st="on"&gt;la Novia&lt;/st1:personname&gt; habían sido compinches de cama, años atrás. Y de que volvían a serlo. Y de que Begonia no podía soportar esta situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Begonia no tenía la figura estilizada de Joanna, &lt;st1:personname productid="la Novia. Begonia" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Novia." st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Novia&lt;/b&gt;.&lt;/st1:personname&gt;  Begonia&lt;/st1:personname&gt; era &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;más bien feúcha, corta de patas y redondeta. Por esto el papel de &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Madre&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt; le fue atribuido, estoy segura. A mí me dieron el de &lt;st1:personname productid="la Mujer" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Mujer&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt; de &lt;b style=""&gt;Leonardo&lt;/b&gt;, que por cierto me cayó como una piedra en el alma&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ya que yo también hubiese deseado ser &lt;st1:personname productid="la Novia" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Novia&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt;, (quien no), y murmurar bajo la noche llena de luna a un &lt;b style=""&gt;Leonardo&lt;/b&gt; viril y fuerte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;i style=""&gt;¡Ay que sinrazón! No quiero&lt;/i&gt;&lt;/strong&gt;&lt;b style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;contigo cama ni cena,&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;y no hay minuto del día&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;que estar contigo no quiera,&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;porque me arrastras y voy,&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;y me dices que me vuelva&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;y te sigo por el aire&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;como una brizna de hierba.&lt;/strong&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Estabamos ensayando &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;en un pequeño teatro de la rectilínea ciudad de Calgary, después de haber &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;ganado un concurso en un festival de Teatro Amateur en Montreal. Faltaban dos días para la gran representación y el director, el señor Severs estaba muy, pero muy impaciente. Era la primera vez que dirigía actores españoles, actores de teatro amateur. No entendía, por ejemplo, que a tan poco tiempo de &lt;st1:personname productid="la Première" st="on"&gt;&lt;i style=""&gt;la Première&lt;/i&gt;&lt;/st1:personname&gt;, por la noche, en vez de descansar y dormir, los actores se pasasen horas y horas cantando y bailando flamenco y no parasen de entrar y salir de las habitaciones del hotel como si estuviesen en una feria de pueblo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Por ahí se veía a &lt;st1:personname productid="la Novia" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Novia&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt; infiltrarse sigilosamente en la habitación de &lt;b style=""&gt;Leonardo&lt;/b&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;;&lt;/span&gt; luego &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Madre&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt; aparecía toda vestida de verde en la de &lt;st1:personname productid="la Novia.La" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la  Novia&lt;/b&gt;. El cuarto&lt;/st1:personname&gt; del &lt;b style=""&gt;Novio &lt;/b&gt;también se abría y ahí pasaba &lt;st1:personname productid="la Mendiga" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la  Mendiga&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt; que ya no vestía &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;trapos; mientras tanto en la habitación de &lt;st1:personname productid="la Luna" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Luna&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt;, iluminada y fresca, entraba con suavidad &lt;st1:personname productid="la Suegra" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la  Suegra&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt;, que de suegra solo tenía el pelo y que luego, con pelo y sin luto, se dirigía a paso ligero hasta el paradero del &lt;b style=""&gt;Padre &lt;/b&gt;de &lt;st1:personname productid="la Novia" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Novia &lt;/b&gt;que,&lt;b style=""&gt; &lt;/b&gt;ya borracho de tanto vino tinto,  habia justamente entrado&lt;b style=""&gt; &lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt;como por equivocación en la habitación de &lt;st1:personname productid="la Criada" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Criada&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt; unos minutos antes.&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; Leonardo&lt;/span&gt;  él acababa de cerrar  rotundamente las puertas de su habitación en plena nariz de &lt;st1:personname productid="la Mujer" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Mujer&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt; y ella, sin disgusto, abría las suyas a un &lt;b style=""&gt;Mozo&lt;/b&gt;, muy joven y guapo, por cierto… Malas voces, sobre todo viniendo del grupo de &lt;b style=""&gt;los Leñadores&lt;/b&gt;, decían que había rollo entre &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Madre&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt; y &lt;st1:personname productid="la Novia" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Novia&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt; y se les oía susurrar&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;i style=""&gt;Pero ya habrán mezclado sus sangres y serán como dos cántaros vacíos, como dos arroyos secos.&lt;/i&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y &lt;st1:personname productid="la Mendiga" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Mendiga&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt;, de afirmar, cuando menos te lo esperabas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;i style=""&gt;¡De prisa! Mucha luz. ¿Me has oído?&lt;/i&gt;&lt;/strong&gt;&lt;b style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¡No pueden escaparse!&lt;/strong&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que los nervios y las mentes estaban a flor de punta, muy histéricos, desenfrenados. Digamos que había tensión, una tensión como el parpadeo de un corazón enjaulado, o como una sangre que ya no puede brotar libremente. Nos mirábamos todos de reojo, con miradas iluminadas por una mala luna. &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;La Madre&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt; se volvía cada vez más &lt;b style=""&gt;Madre&lt;/b&gt;, más dolorosamente y patéticamente enfurecida por la tragedia que pronto le caería encima. &lt;st1:personname productid="la Novia" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;La Novia&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt; ya había parado de suspirar melancólicamente y estaba hecha toda una &lt;b style=""&gt;Novia,&lt;/b&gt; apasionada y fatalmente infeliz por su destino, espada de Damocles implacable&lt;b style=""&gt;. &lt;st1:personname productid="La Muchacha" st="on"&gt;La Muchacha&lt;/st1:personname&gt; 1&lt;/b&gt;, bastante perspicaz a pesar de lo joven que era, me dijo que &lt;b style=""&gt;Leonardo&lt;/b&gt; había roto todo lazo amoroso con &lt;st1:personname productid="la Novia" st="on"&gt;&lt;b style=""&gt;la Novia&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt; la noche anterior después de una escena de gran dramatismo en la habitación de &lt;b style=""&gt;la Criada&lt;/b&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;i style=""&gt;Amante sin habla.&lt;/i&gt;&lt;/strong&gt;&lt;b style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Novio carmesí.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Por la orilla muda&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;tendidos los vi.&lt;/strong&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Así son los ensayos. Un baile, un juego, y tanto más. Como la vida misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Las citaciones en rojo son cogidas de la obra &lt;b style=""&gt;&lt;u&gt;Bodas de Sangre&lt;/u&gt;&lt;/b&gt; de Federico Garcia Lorca&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-8864535766954463657?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/8864535766954463657/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=8864535766954463657' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8864535766954463657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8864535766954463657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2007/12/ensayando-bodas-de-sangre.html' title='Ensayando Bodas de Sangre'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R10grN-Fm_I/AAAAAAAAAEg/LtGOwgBRF9Q/s72-c/stage.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-2727952323148751648</id><published>2007-12-07T05:42:00.000-08:00</published><updated>2007-12-14T05:50:23.390-08:00</updated><title type='text'>Mi amiga Luisa y los rusos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R1lRAd-Fm4I/AAAAAAAAADo/y6e8G-UoXnc/s1600-h/cariboutundr_1280_wdtdorhvu.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R1lRAd-Fm4I/AAAAAAAAADo/y6e8G-UoXnc/s320/cariboutundr_1280_wdtdorhvu.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5141229518107024258" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Siempre recordaré el día&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en que Luisa apareció en mi vida. Fue un viernes magnifico. Digo magnifico y es que yo estaba leyendo a Erica Jong&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y cuando yo leo a la señora &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Jong todo me parece magnifico, todo lo que me rodea se llena de una alegría vital, lunar,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sensual. Y entonces soy capaz de enfrentar la vida&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con más agilidad y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;más fuerza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Yo leía, sentada en aquella cafetería del centro de la ciudad. Eran tiempos navideños y había mucha gente, ya nerviosa, histérica y estresada, preparándose para las compras. Pero yo pasaba de todo. Yo solamente respiraba las poesías de Erica, poesías que hablaban de su gran pasión por algunas escritoras, entre ellas Colette. ¿Cómo era posible? ¡Una americana que adoraba a Colette! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Esta mujer, dijo una voz enfrente de mí, en la otra mesa, esta mujer habría que hacerle una estatua, por los cojones que tiene. De ella todas tendríamos que aprender y verías como habrían menos asesinatos de mujeres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Y fue al levantar los ojos que vi por primera vez a Luisa. Su mirada verde me fijaba con mucha intensidad, y esto me gustó, esta intensidad. Se levantó, se acercó a mi mesa, se sentó enfrente de mí y me ofreció un cigarrillo largo y fino, un cigarrillo ruso y lo acepté porque a mí también me gustan los cigarrillos rusos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Es una gran admiradora de Colette. ¿La conoces?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;La conocía. Y se había leído toda su obra, y cuando tenía frío, un frío interior que ninguna calefacción del mundo puede quitarte, tomaba uno de sus libros y entonces la sangre volvía a moverse con más energía. Sus dolores de cabeza, sus dolores anímicos, sus reumas, todo se le iba leyendo a Colette. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Esto me gustó de Luisa, y muchas cosas más, que iría descubriendo a lo largo de nuestra amistad. Por ejemplo sus pasteles de queso, que producían en mí como un trance hipnótico. O sus dibujos de animales abandonados, que se unieron perfectamente a mis fotos de perros callejeros. Ella los dibujaba con una delicadeza muy fina, casi etérea, y así, decía ella, tengo la impresión que no sufren tanto, o que el sufrimiento yo puedo como calmarlo, a mi manera. Yo en cambio fotografiaba a mis perros con rabia, desde mi mirada vitriólica, mostrando el dolor sobre todo en sus miradas. Hasta en esto nos completamos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;En cuanto al &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;tema delicado de los hombres pensábamos de la misma manera, viéndolos como formas más bien abstractas, insustanciales, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de perfil equívoco y yo diría hasta sospechoso. Nos gustaban, como habían gustado a Erica Jong, y a Colette. Con pasión, fuerza, vitalidad. Pero llegaba siempre un momento en que algo fallaba, la tensión se rompía, y acababa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;todo en un suspiro, a veces, casi todas las veces, en un suspiro de alivio. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Menos con el ruso, dijo de repente Luisa y el color que tomaron sus ojos &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;me recordaron entonces al de las hojas de &lt;st1:personname productid="la Belladona" st="on"&gt;la Belladona&lt;/st1:personname&gt;, esta planta peligrosa e intoxicante pero que las mujeres italianas utilizaban para abrillantar y agrandar las pupilas de sus ojos. El ruso es otra cosa…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;¿Un ruso? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Si, Igor Ivannovich. Ya sabes, los rusos son diferentes, como más evolucionados. Será porque en su país las mujeres han sido capacitadas para construir casas y conducir trenes, cosa que aquí ni en mil años. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Claro que lo sabia. Yo también, hacia bastante esto si, había conocido a un ruso, a un verdadero ruso cuando Rusia era entonces el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;país mas extenso del planeta, un ruso que sabía hablarme de la estepa &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y de sus tonalidades y de sus animales salvajes &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;con una ternura casi femenina, y del viento, ah, el viento, que sabe acariciarte con sus &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;voces suaves y misteriosas. ¡Y mi ruso &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;se había llamado Ivannovich! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;¿Un hombre muy alto, tipo oso polar? pregunté en un susurro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;No, Igor es bajo y parece más un tigre que otra cosa. Tiene unos ojos rasgados, sus antepasados vivían en Mongolia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Cerré el libro de poesías de Erica Jong y me quedé pensativa. El ruso, el &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;oso ruso, aquel hombre había sido en mi vida como un relámpago, me había electrocutado pero no me había matado, al contrario. Su energía respetuosa hacia la vida, y pues hacia las mujeres, era electrizante, energizante, vitalizante. Muy pocos hombres dan esto, a las mujeres. Y me había ayudado a crecer, a andar mas recta, con mas estima de mi misma, me había reconciliado con migo misma… Pero como en todas las cosas de la vida, un día el ruso, con sus estepas mentales y sus animales salvajes e inteligentes, se marchó &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;a sus tierras ocres y espaciosas dejándome sin embargo con mis fuerzas y con mis sueños. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Gracias Igor, por todo lo que fuiste, pensé en voz alta. Y Luisa me ofreció otro largo y fino cigarrillo ruso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Hablamos de camas, aquella tarde de un viernes de diciembre. De camas, de hombres, de susurros, de cosas que se dicen en la penumbra. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Y de cine. A Luisa le encantaban de una manera muy particular las películas de Federico Fellini, a mí de Luis Buñuel. Otro complemento. Aparte de su Igor, Marcelo Mastrioanni era su hombre, un tipo de hombre que le gustaba a Luisa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Siempre de dandi, de &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;bel homme&lt;/i&gt;, de amante perfecto pero cuando llega el momento de tomar las riendas de un Pereira, por ejemplo, lo hace desde &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;una humanidad tan entrañable. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Cuando está en la playa, en &lt;b style=""&gt;Sostiene Pereira&lt;/b&gt;, y vemos a un Marcelo deformado por los años, obeso, viejo, saturado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Esto me gusta de él. Esto busco en los hombres: la capacidad de madurar con humildad y compasión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;Aquella mi tarde se transformó en una fiesta. Y desde entonces Luisa es mi mejor amiga.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-2727952323148751648?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/2727952323148751648/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=2727952323148751648' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2727952323148751648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/2727952323148751648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2007/12/mi-amiga-luisa-y-los-rusos.html' title='Mi amiga Luisa y los rusos'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R1lRAd-Fm4I/AAAAAAAAADo/y6e8G-UoXnc/s72-c/cariboutundr_1280_wdtdorhvu.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-8120655329726368435</id><published>2007-12-06T14:47:00.000-08:00</published><updated>2007-12-06T14:55:45.809-08:00</updated><title type='text'>Un día cualquiera, leyendo.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R1h9tt-Fm1I/AAAAAAAAADQ/a3p6n9Ngm0k/s1600-h/Lecture-Woman-Reading-Print-C10071265.jpeg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R1h9tt-Fm1I/AAAAAAAAADQ/a3p6n9Ngm0k/s320/Lecture-Woman-Reading-Print-C10071265.jpeg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5140997199031016274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Así pues, he bajado al centro de mi ciudad a por un nuevo teclado. ¡Ah! Es un buen día de descanso, lejos de mi querido trabajo, de mis compañeras, de las habitaciones del hotel. Un día para mí, solamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día gris pero es igual, llevo el sol dentro de mi cuerpo. Lo primero que hago es pararme en la cálida cafetería cerca de la librería de segunda mano, dónde puedo encontrar libros en ingles a un precio casi ridículo. Un grupo de viejas mujeres toma café en un rincón, yo me siento en la barra y pido un cortado. Es una mañana como otras pero hoy nada corre prisa, o mejor dicho el tiempo corre despacio y suavemente. Abro mi John LeCarré. Es una buena novela y LeCarré siempre me pone de buen humor. Su ironía, su mirada del detalle, sus personajes humanos y su critica del mundo me apasionan. Leerlo es realmente uno de los grandes placeres de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La acción de la novela pasa en Asia, en plena guerra de los Khmer Rouge. Justamente, he llegado en medio de una escena realmente interesante en la historia, una escena potente y fuerte: un periodista inglés (pero tambien espía), una joven fotógrafa y un comerciante británico están dentro de un Mercedes (del comerciante) en medio de un camino en plena batalla (pero lejos). El lugar: Phom Penh. Empieza a llover.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Está lloviendo y no hay ningún crío, esto no es normal, dice la joven fotógrafa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Phom Penh si llueve y no hay crios jugando bajo la lluvia es signo de peligro. De gran peligro. Dentro del Mercedes hay un momento de silencio, una especie de limbo mental. El chofer, un nativo que habla francés, ha parado el automóvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Jesús Christ, dice el comerciante. Holy God.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ingleses son muy finos. Si el comerciante fuese americano diría simplemente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Holy Shit! ¿What a fuck is that?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El cortado, guapisima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levanto la cabeza. Algo en el tono del hombre, como una amargura camuflada detrás de su tono. Es un hombre moreno, interesante y alto y sin embargo su cara está muy triste. Miro de reojo a su compañera, preparando bocadillos a la otra punta de la barra. Y siento la tensión entre ellos como si fuese mía. Ya se han vuelto a pelear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lentamente, dice el periodista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que del otro lado de la lluvia, del otro lado de la vida y de la frágil protección del Mercedes un camión gris ha cerrado el paso y detrás del Mercedes, del otro lado del camino, otro camión tambien ha hecho lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Enseñar las manos, aconseja el comerciante. Que vean nuestras manos... Que las vean sin armas, sin nada, mostrar las manos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Paquito! ¡¡¡Me oyes!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las ancianas del rincón está hablando con su teléfono mobil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Soy Carla, Carla tu tía! ¿¿¿Que no me oyes???&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, dirijiendose a una de sus compañeras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El pobre está sordo, y mira que no tiene ni cincuenta. Que desgracia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que no se trata de camiones cualquiera. Estamos hablando de camiones ocupados por soldados Khmer Rouge. Y estos están afuera, depié, armados y esperando bajo la lluvia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Que si quieres comprar la lotería hijo! ¡La lotería de Navidad!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maldita tía, pienso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corre la voz por toda Asia que es mejor suicidarse antes que caer bajo las manos de los Khmer Rouge. Compañeros del periodista llevan consigo veneno o un pequeño revolver por si las moscas y dispuestos a utilizarlos en caso de que los Khmer Rouge los tomen como prisioneros. El folklore es muy fuerte, en estas regiones.Pero más que folklore se trata de una realidad. Si te cogen, la primera noche es la única noche que tienes para poder escaparte. De lo contrario, estás perdido. Los Khmer Rouge no solamente te quitaran los zapatos pero tambien tu salud y harán de ti lo que ni Dios puede imaginar en sus peores pesadillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Que no hijo, que no! Que no estoy hablando de bollería pero de la lotería. ¡Joder!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Mercedes avanza lentamente hacia su destino. Y llueve, llueve sin parar y hay tensión en el auto. Una cosa es segura: si logran pasar el baraje, vale. Pero de lo contrario entrarán de pleno en el magnifico infierno de Pol Pot.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Que no ves que a este maldito bocadillo le falta el queso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha hablado fuerte, el morenazo. Levanto la cabeza, de nuevo. Que pena que un hombre tan así haga pareja con una mujer tan asá. Cosas de la vida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos sabemos lo que hicieron los Khmer Rouge, para esto no hace falta mucho conocimiento en Historia. Mataron sin piedad, torturaron, aniquilaron, fueron responsables de un genocidio, otro. Enfin, la triste vida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Mercedes va avanzando con mucha lentitud. ¿Pasará por el hueco entre el borde del camino y el camión? ¿Y si no pasa, si no hay espacio, si, por cosas así, del destino, los Khmer Rouge deciden parar el automóvil, vaciarlo de sus ocupantes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lentamente, muy muy lentamente, vuelve a decir el periodista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántos fueron? Dos millones, o algo así, los que murieron  bajo el yugo de estos hombres demoniacos, dementes, locos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Merce...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Cinco euros, hijo, solo cinco euros!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierro el libro de un golpe fuerte. Basta. La vieja chillona me mira con sorpresa. Yo, simplemente, me pongo a reír. El guapetón me guiña un ojo. Pago el cortado y salgo de la cafetería. Que bonito día, pienso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-8120655329726368435?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/8120655329726368435/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=8120655329726368435' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8120655329726368435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/8120655329726368435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2007/12/un-da-cualquiera-leyendo.html' title='Un día cualquiera, leyendo.'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R1h9tt-Fm1I/AAAAAAAAADQ/a3p6n9Ngm0k/s72-c/Lecture-Woman-Reading-Print-C10071265.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-1418332659368336077</id><published>2007-12-06T12:21:00.001-08:00</published><updated>2007-12-06T12:25:20.240-08:00</updated><title type='text'>Pinceladas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R1hakN-FmvI/AAAAAAAAACg/xQ8vsa7s6lg/s1600-h/kiyonagaheader.GIF"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R1hakN-FmvI/AAAAAAAAACg/xQ8vsa7s6lg/s320/kiyonagaheader.GIF" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5140958552915286770" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Han venido a la playa para descansar del temblor de la ciudad, de su mecánica inhumana e incesante, para alejarse de los problemas cotidianos, los empleos inseguros, los amantes inconsistentes... lejos, lejos de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ivanovich ya no me quiere, dice de repente Luisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una cosa que Ella nota, cada vez que va a la playa, es con que facilidad los problemas más íntimos afloran a la superficie. Debe ser, piensa, que al desnudarse tambien el alma se libera a su manera, dejando rienda suelta a lo que le conmueve o preocupa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y¿ eso?&lt;br /&gt;- Tengo el presentimiento que hay otra mujer en su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luisa enciende un cigarrillo y en sus manos hay como una tensión apenas perceptible, algo en el movimiento de los dedos, como una insaciabilidad. En tiempo de crisis Ella siempre ha notado que son las manos de su amiga las primeras en mostrar la inquietud, el desasosiego. Quizas esto tenga algo que ver con el hecho de que Luisa es dibujante. Sus manos son su punto más fuerte y tambien su más débil, y las que ante todo reaccionan ante la adversidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y si fuese cierto ¿qué pasaría? Quiero decir, tampoco es el final del mundo, creo yo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luisa la mira de reojo. Me mira como si fuese un bicho raro ya que, desde hace bastante tiempo, en mi vida no ha pasado ningún hombre y no pasa nada. Todo es tan simple cuando no hay hombres en la vida de una mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es que no entiendes este sentimiento de traición. Es algo muy fuerte.&lt;br /&gt;- ¿Cómo que no entiendo?&lt;br /&gt;- Además terminar una relación es, para mí, un fracaso. No puedo aceptarlo. Me duele mucho.&lt;br /&gt;- ¡Pero si no tiene sentido! Ya está, ya estás haciendo el gran drama.&lt;br /&gt;- Vale, vale... olvídate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estiradas bajo el pesado sol todo parece, de todas maneras, sin importancia. Una historia de amor, un encuentro, una cita. La playa, con su fuerza ocre y perdurable, el mar y su murmullo, relativizan lo personal. En el fondo, muy lejos, se oyen las voces de unos crios que juegan a construir castillos de arena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luisa recuerda el día en que conoció a Ivanovich. Fue durante una exposición de pintura japonesa de la época Torii, era jueves, había pocos visitantes en aquella pequeña sala situada en el Paseo de Gracia. Frente a una estampa del pintor Sekiguchi Kiyonaga titulada ¨Casa de té a la orilla del agua¨ Ivanovich se había acercado a Luisa y, con su verbosidad fácil y conmovedora, le había empezado a hablar del famoso pintor y dibujante de artistas y de mujeres elegantes.Ivanovich tenia una manera de hablar muy particular, bajo sus palabras la estampa situada enfrente tomaba vida. Las tres mujeres, una en cuclillas y las dos otras de pie, parecían tomar relieve, se espesaban, se volvían fuertes y vivas. El pelo de las protagonistas relucía, era negro casi azul, muy vital. Los colores de los kimonos se despertaban, el verde, el naranja, el marrón, el morado, los estampados tomaban una textura casi palpable, las rayas y las flores pintadas sobre las telas sobresalían. Un velero, situado en el fondo de la estampa, parecía avanzar sobre aguas tranquilas. En el suelo una pequeña tetera despertaba las papilas gustativas y olfativas. Una mano de una de las mujeres señalando algo a la derecha de la pintura tomaba movimiento. Todo parecía iluminarse gracias al extraño monologo del Ruso que mostraba la riqueza y delicadeza, la armonía, la elegancia en los detalles. Luisa respiraba hondamente, lentamente, se dejaba llevar en un viaje extraño y suave hecho de palabras y colores. Cuando Ivanovich paró de hablar se miraron cara a cara y fue como un gran reconocimiento. A partir de aquella tarde no se habían separado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Seguramente no es que haya otra mujer, simplemente el Ruso necesita espacio, y tu tambien, aunque no quieras reconocerlo.&lt;br /&gt;- Quizas tengas razón. Oye, ¿vamos a mojarnos un poco?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de nadar un rato se vuelven a estirar. El sol ha cambiado de posición y tienen que mover las toallas. Luisa siente que el agua le ha limpiado un poco el corazón, le ha quitado peso y una cierta amargura. Luego, después de ir a comer algo mexicano, Luisa dibujará algo sobre este día. Una playa muy ancha y de sable fino, un mar espeso y vivo y dos mujeres sentadas mirando el horizonte. Le pondrá un titulo y este será ¨Dos amigas en una playa una tarde de julio.¨&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-1418332659368336077?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/1418332659368336077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=1418332659368336077' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/1418332659368336077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/1418332659368336077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2007/12/pinceladas.html' title='Pinceladas'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R1hakN-FmvI/AAAAAAAAACg/xQ8vsa7s6lg/s72-c/kiyonagaheader.GIF' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-7041978860819322924</id><published>2007-12-06T09:43:00.000-08:00</published><updated>2007-12-18T15:22:35.623-08:00</updated><title type='text'>Una noche con Pedro</title><content type='html'>&lt;object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,29,0" width="366" height="75"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.goear.com/files/localautoplayer.swf"&gt;&lt;param name="FlashVars" value="file=aa034da"&gt;&lt;param name="quality" value="high"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/localplayer.swf" flashvars="file=aa034da" quality="high" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" type="application/x-shockwave-flash" width="366" height="75"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, me gustaría decir que todos los hombres son como Pedro, como el Pedro que acaba de entrar en mi habitación, sonriente, feliz, su mirada azul de mar tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia tiempo que no veía a Pedro. Esta tarde ha venido a visitarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y si fuésemos al cine? pregunta sentándose sobre la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace tiempo que no he ido al cine con un hombre. Detrás de los ventanales se puede ver el cielo que a esta hora tiene tonos rosados. En silencio miramos un horizonte pintado como por una mano divina. Me gustaría que lloviese y tronase. Me encantan las noches rosa oscuro, las noches tiernas y turbulentas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No he visto la ultima película de Arcand, dice Pedro acariciando uno de mis gemelos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo sí, es muy buena. Vale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanto y la sombra de mi cuerpo se pasea por las paredes. La habitación está bañada por la luz suave de una vela que desprende el perfume de la lavanda. Mi cuerpo es como una gran planta, fuerte y viva. Verde debe ser mi sangre, verde y sabia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras me pongo el tanga y unos leotardos negros estudio a Pedro, el cuerpo de Pedro. Es bello y robusto, macizo, potente. Pero no es bello por esto. Es bello porque es el cuerpo de Pedro. Porque simplemente el cuerpo de Pedro es otra planta sobre mi cama de azur. Energía, imprescindible energía de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un vestido rojo oscuro muy escotado. Me peino y mi pelo negro brilla en la tenue oscuridad. Mi cabello son algas que flotan en el aire desprendiendo una luz que los ojos no perciben pero que es. Este pelo que momentos antes Pedro ha tirado con sus dedos, con sus manos fuertes como la madera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos energía, energía y vida, energía y luz sutil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un collar alrededor de mi largo cuello. Una mascara de cobre que, decía la bruja negra, llevaba suerte y fertilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Póntela un día de luna llena y escucharas  las voces de las ranas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una pulsera en forma de serpiente. Un anillo con el símbolo de la espiral. Pedro sonríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la calle, bajo el cielo que ahora es una capa negra y espesa, nos quedamos un largo rato oliendo el aire, oliendo la noche. Somos como dos animales que acaban de gozar de una unión terrenal, abierta y cerrada a la vez, una danza entre el Ying y el Yang. Las alas de mi nariz palpitan, el olor de la calle, fuerte y un poco amargo, la fragancia de Pedro, sal y agua y tan cerca, la mía... Hay poco trafico porqué en la tele dan un partido de fútbol. Hace frío, Pedro me rodea la espalda con sus brazos bondadosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el coche me siento como dentro de una cueva. Escuchamos a Philippe Sarde y tengo la impresión de estar en otra ciudad, de vacaciones. Miro a Pedro que sin su uniforme parece más serio pero tambien más joven. Le acaricio la rodilla, símbolo según muchas tradiciones del poder del hombre, y Pline decía símbolo de potencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche, al lado de Pedro, me parece un espacio abierto, infinito, alegre. Iremos al cine a ver una película sobre el amor y la compasión, el amor y la amistad. El amor, la muerte y la vida. Y luego, quien sabe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-7041978860819322924?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/7041978860819322924/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=7041978860819322924' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7041978860819322924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7041978860819322924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2007/12/una-noche-con-pedro.html' title='Una noche con Pedro'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7606191130276784805.post-7564163112900656294</id><published>2007-12-06T04:15:00.000-08:00</published><updated>2007-12-17T04:04:12.024-08:00</updated><title type='text'>Diseño verde</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R1foL9-FmoI/AAAAAAAAABs/BueRfCEdxWc/s1600-h/tree.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R1foL9-FmoI/AAAAAAAAABs/BueRfCEdxWc/s320/tree.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5140832791977892482" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em style="color: rgb(0, 153, 0); font-weight: bold;"&gt;La forêt est un état d´âme&lt;/em&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0); font-weight: bold;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gaston Bachelard&lt;object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,29,0" width="366" height="75"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.goear.com/files/localautoplayer.swf"&gt;&lt;param name="FlashVars" value="file=48d5534"&gt;&lt;param name="quality" value="high"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/localplayer.swf" flashvars="file=48d5534" quality="high" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" type="application/x-shockwave-flash" width="366" height="75"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Son unos días de mucho calor. Tanto, que apenas se puede respirar. La humedad es pegajosa y densa. El aire apenas corre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo a la calle porqué en casa me siento agobiada. Son las 3 de la tarde, y bajo el sol tengo la impresión que la tierra a mis pies es fuego. Me voy al viejo Barcelona. Entro en la primera granja abierta, no hay muchas en el mes de agosto que funcionen. Pido una horchata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque me gusta mucho la soledad, estos días siento la ausencia de Javi, de viaje al Pakistán. Me añoro de su gran humor irónico y de sus payasadas. De la risa medicinal que produce en mí el estar con él. De las largas conversaciones sobre literatura y cine que hacen de nuestras noches un debate constante. Y de nuestra cama que ahora me parece un ancho campo desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abro el libro que estoy leyendo, &lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;The Cruel Way &lt;/span&gt;de Ella K. Maillart. De repente una mano se posa levemente sobre mi hombro. Levanto la cabeza. Es Pedro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con uniforme de Mozo de Escuadra Pedro parece mas alto. El color de la tela de su camisa le hace resaltar sus ojos azules, que me miran sonriendo. Esta muy guapo, en realidad nunca lo he visto tan guapo. Una gran calma emana de su figura. Se quita la gorra y su pelo se ilumina por el sol que entra con gran fuerza del ventanal, a su espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cuántos ladrones has atrapado hoy?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su risa, que me ofrece sin dejar de mirarme me suena a cascabeles. Es ligera y cantante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Más que ladrones son turistas que vamos recogiendo del suelo. Con este calor caen como moscas. ¿Y tú? ¿Qué haces por el barrio? ¿No estarías mejor en la piscina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo de Pedro yo ya lo he entrevisto entre las aguas azules del gimnasio de nuestro barrio. Ahí conocí a Pedro, una mañana de invierno. Tiene un buen dorso y unos buenos brazos y aquel día me había quedado mirándole largo rato, yo que casi nunca ni miro ni veo a los hombres en general. Dentro del agua todo él resoplaba energía y fuerza. Y ahora esta enfrente de mí, alegre y simpático. Sus brazos reposan sobre la mesa que nos separa. El vello de su piel, ligero y suave. Siento como un pequeño estremecimiento. El calor me hace ver cosas que nunca quiero ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estaba agobiada. Además Javi está de vacaciones y, francamente, el piso me pesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si, dice Pedro pasándose la mano sobre la frente que tiene húmeda. Hace un calor espeluznante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente me siento muy relajada y bien. Pedro sigue mirándome detrás de sus ojos, dos piedras intensas y brillantes. ¿Es mi imaginación o es que Pedro me esta estudiando de una manera un poco indiscreta? He aquí sus ojos posados, el espacio de un segundo infinito, sobre mi cuello, mis clavículas, los hombros, mi pecho, mis brazos. Todo esto mientras hablamos del Pakistán y de la señora Maillart. Y yo tambien lo miro y veo cosas de él que nunca me había fijado: su sonrisa que más que simpática es sensual; su nariz, rectilínea, perfecta, que le da un aire ligeramente canino a toda su faz; su cuello donde resalta una vena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Súbitamente me siento muy acalorada, como si el fuego exterior se hubiese incrustado bajo mi piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Amigo, me tengo que ir, ya deben haber abierto el museo de Picasso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos levantamos y me acerco para besarle la mejilla. ¿Y si en vez de la mejilla le besase el borde de su boca?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Olvídate de Picasso y ven conmigo, he acabado mi turno. Tengo la moto, te llevo de paseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asfalto, fuera, arde. Hay muy pocos transeúntes y las calles del barrio Gótico parecen salir de un cuadro de Canaletto. La luz y el vacío, la perfección estática de la iluminación del cielo tan ocre, el silencio. Nos dirigimos hacia la Plaza San Jordi, casi vacía. Una viejita vestida toda de negro pasea un pequeño perro. Cerca de la entrada de la Generalidad Pedro saluda de la mano a un compañero, vigilando bajo el sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Siempre llevo un casco extra, dice Pedro poniéndomelo sobre mi cabeza. Te voy a llevar en un lugar mágico. Te gustará. Hace tiempo que no paso por ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo para cuando estas subida sobre una moto abrazada a un hombre. Es lo que me digo mientras Pedro avanza sobre Diagonal y luego coge una calle rumbo montaña. Las avenidas de Barcelona, pienso, son muy románticas ya que aceptan la luz del sol con tanta armonía. La espalda de Pedro vibra bajo mis manos. La moto hace apenas ruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tambien me digo que podría estar así todo el resto del día, a caballo con mi caballero. No volver a casa, a mi piso. Quedarme aquí, con Pedro. Sin preguntas ni respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos subido muy arriba y finalmente tomado una pequeña carretera. El aire es fresco. El paisaje muy verde, de un verde oscuro, pasamos por una especie de gran bosque. Al cabo de un rato Pedro entra en una pequeña bifurcación. Hemos parado enfrente de un camino muy estrecho. Bajamos de la moto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cuando me separé de Joanne solía pasar por aquí. Este camino que ves es muy largo, en realidad no he llegado nunca al final. ¿Te apetece andar un poco por él?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tierra es marrón oscuro, color de piel morena. Andamos en silencio rodeados por unos grandes arboles muy altos y delgados. El aire es fresco y apaciguador. El silencio inmenso, como una gran capa. El sol a veces aparece entre las ramas y las hojas de los arboles. De vez en cuando se oye el canto de un pájaro. Por el suelo puedo ver entre rocas y tierra pequeños brotes de flores silvestres. El camino es irregular, a ratos sube a ratos baja. Sobre él hay piedras, trozos de madera, ramas muertas y secas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Parece un bosque abandonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo es, contesta Pedro. Todos los bosques, casi hoy en día, están abandonados. Es una pena, pero es así. Es el mundo en el que vivimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay mucha ternura en la voz de Pedro y me doy la vuelta para mirarle. Pedro tiene los ojos fijados en la cúpula de un pino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya casi no hay pájaros ni animales. La voz del bosque se va apagando lentamente, sin que nos demos cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos avanzando en silencio. Algunas raíces de los arboles están salidas de la tierra y muestran su desnudez de color claro. Puedo ver hormigas pasearse por el borde del camino. Tambien una mariposa amarilla pero muy pequeña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedro me muestra con la mirada un árbol muy alto y espeso de tronco. Es un árbol ancho y tiene la tez gris oscura. Sus ramas, retorcidas, suben hacia el cielo y están llenas de unas hojas que parecen manos verdes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos dirigimos hacia este árbol que debe ser muy anciano. Está un poco en el interior, tenemos que entrar en la espesura del bosque. Pedro me coge de la mano cuando tenemos que subir sobre un montón de viejos troncos rotos y en putrefacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acerco al árbol y le acaricio el tronco. Es muy suave, como cuero. Apoyo mi frente sobre esta capa de madera. Es como apoyarse sobre el vientre de un oso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oigo la respiración profunda de Pedro, al lado mío. Me doy la vuelta reposando la espalda sobre el árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quiero energía, digo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedro me besa. He cerrado los ojos. Acaricio sus hombros y sus brazos y tengo la sensación que mis manos tocan otro árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ojos de Pedro, cerrados. Sus pestañas son muy largas, sus ojeras tiernas y tristes. Mis labios acarician esta cara tan bonita que bajo el viejo árbol parece de un animal salvaje. Me ha quitado con mucho cariño la blusa, el sostén. Siento, desnuda, la energía del árbol sobre mi espalda. No me duele esta madera que me aguanta mientras Pedro ha apoyado todo su cuerpo sobre el mío. Me he quitado los jeans para que Pedro pueda abrirme con sus dedos inteligentes, pueda olerme en este bosque verde y oscuro. Estoy húmeda y fresca como la tierra que nos rodea, llena de vida, llena de energía y humus, Pedro desnudo y los besos como alas de mariposas y las caricias como roces de estas hojas que nos protegen, parasol de inmensa belleza. Pedro me levanta una pierna, entra en mí con su semen y su vida, y el árbol mira y escucha.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7606191130276784805-7564163112900656294?l=algunoscuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/feeds/7564163112900656294/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7606191130276784805&amp;postID=7564163112900656294' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7564163112900656294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7606191130276784805/posts/default/7564163112900656294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://algunoscuentos.blogspot.com/2007/12/diseo-verde.html' title='Diseño verde'/><author><name>Lydia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06076542141058185313</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-1Xo-lSmh_oI/TV-Ow_mJ75I/AAAAAAAABlc/2cgcQaxkeF4/s220/delfin-coqueto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_yrONqR-CoB0/R1foL9-FmoI/AAAAAAAAABs/BueRfCEdxWc/s72-c/tree.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
